Author Archives: Alberto Mena

“El mejor equipo de antropólogos forenses de todo el mundo”

01 Jul 19
Alberto Mena
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La Fundación «No Me Olvides» fue creada en 2009 para acompañar, en forma institucional, la tarea de restituír la identidad a aquellos héroes que fueron enterrados en las Islas Malvinas como «soldados sólo conocidos por Dios». Hoy, habiendo avanzado mucho en esa misión, la organización reconoce al Equipo Argentino de Antropología Forense.

Recientemente se dio a conocer que se identificó al soldado 113 en el Cementerio de Darwin.
Esta noticia brindada desde la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación tiene un fuerte impacto nacional, pero sobre todo en Mar del Plata.

El reconocimiento de la tumba de Néstor Osvaldo Picardo se suma al de muchos otros compatriotas que dejaron su vida en la Guerra de Malvinas, pero que también habían perdido la identidad en aquel lamentable suceso, y como consecuencia de eso debieron ser enterrados como “soldados solo conocidos por Dios”, un hecho que desveló a muchos veteranos de guerra y familiares de caídos durante más de tres décadas, hasta que en 2008 el impulso de Julio Aro, José María Raschia y José Luis Capurro, tres exsoldados combatientes en Malvinas, comenzó a forjar lentamente un hecho humanitario sin precedentes: la restitución de identidades que hoy es una realidad.

Para darle marco institucional a esta tarea, en 2009 se creó la Fundación No me olvides, con sede en Mar del Plata. Muchas fueron las vicisitudes que hubo que atravesar para disfrutar de este presente, en el cual cientos de familiares ya pudieron viajar a las Islas Malvinas a visitar las tumbas con nombre propio. De los 122 caídos que estaban como soldados desconocidos, hoy solo resta identificar a 9.

Entre muchas instituciones, organismos y personalidades que prestaron su ayuda a este Plan Proyecto Humanitario Malvinas, hubo un grupo que se destacó por su enorme compromiso y profesionalidad, y generalmente trabajando desde el silencio: los antropólogos forenses.

Al Equipo Argentino de Antropología Forense, organismo de reconocimiento internacional, los miembros de No me olvides recurrieron cuando la idea de la restitución de identidades era solo un gran impulso tomado a partir de contar con el trascendente informe que el excoronel británico Geofrey Cardozo había hecho al inhumar los cuerpos de los héroes argentinos en el Cementerio de Darwin.

El EAAF fue el primer organismo en confirmar que las pruebas científicas podían llevarse a cabo. Finalmente, con la intermediación del Comité Internacional de la Cruz Roja, se logró contar con los mejores especialistas del mundo para la exhumación y constatación de datos genéticos que permitieron los exámenes de ADN que, como dice el encabezado de esta nota, al día de hoy ya sean 113 los caídos a los que se les pudo restituir la identidad.

Por eso, la Fundación No me olvides destaca la labor profesional, pero sobre todo el trato humanitario y de sumo respeto con que este equipo de distintas nacionalidades llevó adelante su trabajo. Sus nombres son:

Silvana Turner, Fernando Serrulla, Francisco Etxeberría, Ignasi Galtés, Jon Sterenberg, John Clark, José Luis Prieto, José Raúl Pérez García, Lourdes Herrasti, Luis Espinoza Muñóz, Luis Fonderbider, Mercedes Salado, Moris Tidball Ninz, Asier Izaguirre. En nombre de todos los argentinos, GRACIAS!
Fundación “No me olvides”

FUENTE: www.lacapitalmdq.com.ar

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Entrega de donaciones en la ciudad de Balcarce

25 Jun 19
Alberto Mena
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El 24 de junio se comenzó con la entrega de las donaciones a los jardines de infantes que apadrina la Fundación No Me Olvides. En este caso se visitó al jardín número 913 «Jorge Alberto llamas» de la localidad de Balcarce. Las donaciones fueron entregadas por Julia González, madre de nuestro héroe, veteranos de la ciudad de Balcarce y miembros de “Mis Huellas en Malvinas” e integrantes de nuestra fundación. Agradecemos a todos por su ayuda, al jardín por recibirnos y a todos los que ayudaron a llevar adelante este proyecto también en Balcarce, nos pone contentos ya poder estar cumpliendo con nuestro objetivo de poder ayudar a los más pequeños.

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La investigación de los alumnos de una escuela rural que ayudó a identificar a un héroe de Malvinas

20 Jun 19
Alberto Mena
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Ramón Cirilo Blanco nació en Corrientes, donde cosechó algodón y nunca pudo terminar la primaria. Murió a los 19 años en la guerra de Malvinas. Gracias al trabajo de la directora y los chicos de una escuela de Arroyo Pontón, que buscaron a la familia del héroe para reconstruir su historia y bautizar a la institución con su nombre, el joven dejó de ser un Soldado argentino solo conocido por DiosPor Ana van Gelderen18 de junio de 2019

La medalla que los antropólogos que trabajaron en el Plan Proyecto Humanitario encontraron en el cuerpo del soldado y fue entregada a su hermana Mónica Gómez
La medalla que los antropólogos que trabajaron en el Plan Proyecto Humanitario encontraron en el cuerpo del soldado y fue entregada a su hermana Mónica Gómez

Ramón Cirilo Blanco le sacaron sólo dos fotos en su corta vida: en una de ellas se lo ve de perfil, elegante con su camisa de fiesta. Tuvo una vida difícil y una muerte de héroe. Había nacido en un pequeño paraje de Corrientes. Lo criaron sus tías y abuelas. Le tocó trabajar desde muy chico en la cosecha de algodón y nunca pudo terminar la primaria. Murió combatiendo en Malvinas junto al Regimiento de Infantería 12. Tenía 19 años.

Durante 37 años su familia nada supo de su destino final. Hasta que en enero, su tumba en el cementerio de Darwin dejó de tener la placa que rezaba Soldado argentino solo conocido por Dios y Ramón fue identificado.

Pero para la familia del héroe, la emoción de lo vivido este año no terminó allí: gracias a la iniciativa de los alumnos de la escuela del paraje Arroyo Pontón, la institución fue bautizada con su nombre.

La placa de la Escuela 784 con el nombre de Ramón Cirilo Blanco, elegido por la directora y los alumnos
La placa de la Escuela 784 con el nombre de Ramón Cirilo Blanco, elegido por la directora y los alumnos

«Siento que volvió al pago», asegura Mónica Gómez (43), su hermana por parte de madre. Y agrega emocionada: «Hacía un tiempo que nadie se acordaba de Ramón. Ahora no sólo sabemos dónde está sepultado, sino que además su nombre se va a escuchar todos los días en su pueblo, cada vez que un chico diga que va a la Escuela Héroe de Malvinas Ramón Cirilo Blanco».

Mientras celebra haberse hecho el ADN para que pudiera ser identificado en el marco Plan Proyecto Humanitario –impulsado por Julio Aro, ex combatiente y presidente de laFundación No Me Olvides, el Coronel inglés Geoffrey Cardozo, y la periodista de Infobae, Gabriela Cociffi-, Mónica relata conmovida los detalles del acto oficial que le dio nombre a la Escuela Nº784.

El acto en la Escuela 784 de Arroyo Pontón, bautizada con el nombre del héroe de Malvinas
El acto en la Escuela 784 de Arroyo Pontón, bautizada con el nombre del héroe de Malvinas

Cuenta que hubo chamamé -que su hermano adoraba-, discursos emocionados, himnos y familiares por parte de madre y padre. Además de la placa conmemorativa, junto al mástil se descubrió la que reza Soldado argentino solo conocido por Dios, recién llegada de Malvinas y que allá fue reemplazada por la que lleva tallado Ramón Cirilo Blanco. Todo con la presencia de Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación. Y gracias a la incansable tarea de Mabel Miranda, la directora de la escuela y motor de la investigación que hicieron sus alumnos sobre la vida del héroe, sin imaginar lo que vendría…

De chamamé, algodón y lucha

La biografía que resultó de la pesquisa dice que Ramón Cirilo Blanco nació el 7 de julio de 1963 en Arroyo Pontón, un paraje rural de San Luis del Palmar, Corrientes. Le dieron el apellido de su madre, Porfidia, pero lo criaron su tía Isabel –quién además lo amamantó– e Ilde Blanco, su abuela.

«Mi mamá lo tuvo soltera. Y era tan pobre que no le quedó otra que dejarlo y venir a trabajar como empleada doméstica a Corrientes Capital», cuenta Mónica.

La placa que hasta enero de este año estuvo debajo de la cruz de Ramón Blanco en el cementerio de Darwin, fue entronizada en la escuela de Arroyo Pontón
La placa que hasta enero de este año estuvo debajo de la cruz de Ramón Blanco en el cementerio de Darwin, fue entronizada en la escuela de Arroyo Pontón

Le decían Ramonchalana porque trabajaba juntando algodón y hacía la jerga para los caballos. Hablaba más guaraní que castellano. Y cuando tenía siete años su abuela paterna, Leodora, se lo llevó a vivir a un paraje cercano, Rincón del Sombrero, junto a su papá José Morales y su tía Ramona.

En esa época, Ramón iba a caballo a la Escuela Nº724, pero trabajaba en el campo y no pudo terminar el primario. Le gustaba jugar al fútbol y bailar chamamé. Cada tanto iba a Corrientes a visitar a su mamá. «Tenía 16 cuando pasaba a tomar mate. Me hacía a caballito», recuerda Mónica sobre ese hermano trece años mayor, con el que no llegó a convivir. Y que tuvo además cinco hermanos menores por parte de madre y cinco más, por su padre.

En 1982, a Ramón le llegó la hora de hacer el servicio militar. Le tocó el Regimiento de Infantería número 12 de Mercedes, Corrientes, compañía B, a cargo del cabo Roberto Baruzzo. Cuando empezó la guerra, viajó a Paraná, de ahí a Río Gallegos y el 24 de abril desembarcó en las Islas Malvinas.

La escuela rural en Corrientes eligió a Ramón “porque era una persona que lugar que se había desatacado”. Los chicos buscaron conocer su historia y así encontraron a sus familiares
La escuela rural en Corrientes eligió a Ramón “porque era una persona que lugar que se había desatacado”. Los chicos buscaron conocer su historia y así encontraron a sus familiares

«Mi mamá no sabía que se había ido a la guerra. Sólo estaba al tanto de que estaba en el Regimiento en Mercedes. Y cuando preguntaba por su hijo le contestaban: ‘Quédese tranquila, señora. No lo vamos a mandar porque no tiene experiencia’«, revela Mónica con un nudo en la garganta.

Su primera misión fue en el monte Challenger, dónde descubrió que en las Islas no había montes tupidos como en su Litoral para guarecerse, sino piedra, agua, hielo y mucha niebla, además de frío. En el monte Kent hirieron a su líder y a partir de ahí todo fue incertidumbre. Su partida de defunción dice que murió el 10 de junio «en acciones de guerra». Pero no hay versiones certeras sobre cómo, cuándo y dónde perdió la vida. Lo cierto es que la noticia le llegó a Sixta Morales, otra de sus tías, en el último domicilio familiar que Ramón pudo dar.

«Nosotros vivíamos en una calle cortada, sin nombre ni número», apunta Mónica que todavía recuerda cómo su madre buscó a su hermano.

«Lo lloró y lo esperó hasta el día en que ella murió, hace 23 años. En los 90 viajó una vez a Malvinas, pero no lo encontró. Tenía la ilusión de que su hijo hubiera quedado prisionero. Me gustaría tenerla conmigo ahora, para vivir todo esto», lamenta Mónica.

Una premisa: no olvidar

Y si bien la historia de Ramón Cirilo Blanco está teñida de dolor e injusticia, ahora también tiene mucho de esperanza y otro tanto de encuentros. «Conocí a Mabel Miranda cuando buscábamos a la mamá de Gabino Ruiz Díaz, el primer ‘Soldado argentino solo conocido por Dios’ que pudimos identificar. Ella se comprometió desde el primer momento con la causa«, relata el veterano Julio Aro.

La emoción de los hermanos del caído durante el acto en Arroyo Pontón, junto al secretario de Derecho Humanos Claudio Avruj
La emoción de los hermanos del caído durante el acto en Arroyo Pontón, junto al secretario de Derecho Humanos Claudio Avruj

Mientras, Mabel recuerda cómo fue llegar a una escuela sin nombre, levantada hacía ochenta años en el paraje correntino. «Convoqué a la comunidad para saber si alguien de la zona se había destacado. Algunos me hablaron de quien había donado el terreno. Otros, de ‘Blanco, un chico que nació acá, peleó en Malvinas, no volvió y del que se sabe muy poco’. Entonces, con la ayuda fundamental de Florencia Conde, investigadora UNNE-CONICET, organicé a los chicos y los puse a averiguarEllos hablaron con vecinos y familiares para reconstruir la historia de quién le daría nombre a su escuela«, cuenta la directora, tan orgullosa como conmovida.

Alumnos de la Escuela 784
Alumnos de la Escuela 784

Jamás imaginó que su búsqueda terminaría en una placa de bronce, pero además en otra de granito negra, al pie de una cruz dónde los familiares de Ramón Cirilo Blanco hoy pueden colgar sus Rosarios.

Porque cuando el año pasado ella misma fue a visitar a Mónica para preguntarle por la historia de Ramón –y así ayudar a sus alumnos–, de paso le consultó: «¿Vos ya te hiciste el ADN?». «No. Cada vez que averiguo por acá cómo hacer el trámite nadie me explica», le contestó la hermana del caído, que ya había estado escuchando en la radio sobre el plan humanitario de identificación de los cuerpos de las tumbas sin nombre en Malvinas.

Parte del trabajo realizado por los chicos de la escuela Ramón Cirilo Blanco
Parte del trabajo realizado por los chicos de la escuela Ramón Cirilo Blanco

«Hace mucho que estamos buscando a los familiares de Ramón Cirilo Blanco», le contestó Julio Aro a Mabel cuando ella le contó que había dado con una hermana y que estaba dispuesta a hacerse el ADN.

«Admiro a la directora. Gracias a ella me llamaron al día siguiente para hacerme la extracción. Me dijeron que me pagaban todo para ir a Buenos Aires. Pero a mi me daba miedo: nunca había salido de mi ciudad. Así que el 2 de noviembre vinieron para acá a sacarme la muestra. El 24 de enero me citaron en la Casa de Gobierno de Corrientes para entregarme el informe de antropología forense con el resultado. Pero además, me entregaron la medallita grababa con el DNI y el escudo de Rincón del Sombrero que llevaba mi hermano. Me contaron que por el frío, su cuerpo estaba bien conservado, con su ropita», rememora Mónica, que mandó a bendecir la medalla y la guarda en una caja transparente, para poder exponerla sin que se estropee.

“Hoy sentimos que Ramón volvió a casa”, dijo la familia de héroe
“Hoy sentimos que Ramón volvió a casa”, dijo la familia de héroe

Pero eso no fue todo, porque el último 13 de marzo Mónica se subió por primera vez en su vida a un avión para volar a Malvinas y llorar sobre los restos de Ramón.

«Me arrodillé, abracé la cruz y sentí que lo abrazaba a él», asegura hoy, cuando todo es homenaje y la tristeza, que sigue ahí, cobra otro sentido. «Me duele todo lo que sufrió: nació sin papá, su mamá era pobre y tuvo que andar viviendo de acá para allá… ¡Encima lo llevaron a una guerra inútil!», se emociona. Y cuenta orgullosa que el día que descubrieron la placa en la escuelita, hizo faltar al colegio a sus hijos, Matías (15) y Cristian (9), para que participen del homenaje y escuchen la historia del tío.

Los hermanos de Ramón Cirilo Blanco lloran frente a la tumba del soldado caído. El correntino acudió a la guerra de Malvinas con poca instrucción militar (Infobae)
Los hermanos de Ramón Cirilo Blanco lloran frente a la tumba del soldado caído. El correntino acudió a la guerra de Malvinas con poca instrucción militar (Infobae)

«Cada vez que identificamos a un compañero, logramos que deje de ser un número. Hoy todos sabemos quien fue Ramón Cirilo Blanco. Dejó de ser u muerto para volverse inmortal«, asegura Julio Aro. Y emocionado, agrega: «Nos estamos convirtiendo en Coco, la película. No estarán muertos, mientras alguien los recuerde«.

FUENTE: www.infobae.com

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Nueve cruces en el cementerio de los argentinos en Malvinas aun no tienen nombre

18 Jun 19
Alberto Mena
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A 37 años del fin de la guerra, el excombatiente Julio Aro explicó cómo se identificaron los restos de 113 efectivos que yacían bajo la leyenda “Soldado argentino solo conocido por Dios”. Qué falta para terminar la tarea humanitaria por la que fue propuesto al Nobel de la Paz.

Apenas nueve cruces del cementerio de los argentinos en Darwin no tienen nombre. A 37 años de ese 14 de junio de 1982 en que cesaron los combates en las islas, aun hay familias que esperan que los análisis genéticos identifiquen los restos de sus seres queridos para tener por fin un lugar donde despedirlos.

Por fin. Tras las identificaciones, en distintos viajes los familiares de los caídos pudieron despedirse de sus seres queridos.


La Fundación No me olvides no se detiene y sigue dando impulso a los exámenes de ADN para que puedan cerrar esta dolorosa historia quienes perdieron un hijo en el archipiélago durante el otoño de 1982.


“Las balas y bombas destruyen, pero lo que te mata es el olvido porque hay gente que se rasga las vestiduras cada 2 de abril y al día siguiente pasan a otra cosa. Nosotros estamos los 365 días”, cuenta el presidente de esa entidad, Julio Aro, un excombatiente del Regimiento de Infantería Mecanizado N° 6 de la ciudad bonaerense de Mercedes.

Julio Aro durante su visita a Viedma y Patagones


Luego del conflicto armado, al volver al continente estudió Educación Física y se radicó en Mar del Plata, donde arrancó con este proyecto humanitario.


En 2008 regresó a Malvinas. Al visitar el cementerio de Darwin, donde yacen los cuerpos de los argentinos caídos en las batallas con los británicos, se sorprendió al ver que prácticamente la mitad de las tumbas (121 en total) decían “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

La puerta del cementerio es chica, pero me paro ahí y mirando a las tumbas les digo ‘Acá estoy, no me olvido de ustedes’. ¿El Nobel de la Paz? No buscamos eso. Nuestro premio es el abrazo de esas madres…”

Julio Aro


Empezó a moverse ese mismo año, cuando fue invitado a Londres . Allí, se encontró con el militar británico Geoffrey Cardozo, enviado a las islas en 1982 como especialista en estrés postraumático y para atender cuestiones de indisciplina de las tropas británicas. En el archipiélago tuvo que fundar el cementerio de Darwin ante la aparición masiva -con el deshielo- de cadáveres.

Cooperación. Aro recibió del británico Cardozo todos los datos sobre las sepulturas.


“El 17 de octubre de ese 2008 -apuntó Aro- el militar británico me entregó un sobre de madera con los lugares donde encontró los cuerpos y un detalle sobre cómo los revisó, envolvió y enterró. A partir de ese informe y las coordenadas -agregó- empezábamos a trabajar”.

Cardozo registró cada detalle de los entierros.


Pero faltaba una decisión política y la burocracia no les permitía llegar a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.


Con “No me olvides”, desde 2009 le empezó a darle un marco formal a esta iniciativa y se le ocurrió entregarle una carta al músico británico Roger Waters cuando vino a un recital a la Argentina. Tras ello fue recibido por la mandataria. Y allí se abrieron las primeras puertas porque Waters hizo de nexo. Luego, la presidencia de la Nación envió una carta al Comité Internacional de la Cruz Roja para encarar la labor de identificación. 
Sin embargo “hubo que zanjar diferencias políticas para encasillar el proyecto en una cuestión humanitaria”, recuerda Aro, quien recorrió el país para que las familias de los soldados les transfirieran sus datos genéticos.

“Las balas y bombas destruyen, pero lo que te mata es el olvido. Hay gente que se rasga las vestiduras el 2 de abril. Nosotros estamos los 365 días”

Julio Aro

La Cruz Roja Internacional puso al mejor equipo de antropología forense. Entre ellos, el chileno-argentino y jefe del proyecto humanitario del Comité, Morris Tidball-Binz, junto con Luis Fondebrider miembro fundador del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y otros profesionales mexicanos y británicos.

Tres laboratorios
En las islas se instalaron tres laboratorios dentro de contenedores. En uno de ellos había un escaner que permitió detectar cartas y anillos. Según el excombatiente “fue el trabajo más austral del mundo con resultados positivos ciento por ciento. Se les hacía firmar un consentimiento a las familias porque debían ser las primeras en enterarse si el hallazgo de su hijo era positivo o negativo”, relató. También destacó el nivel superlativo del trabajo de los profesionales y su gran calidad humana.

En las islas. Los científicos durante los trabajos.

Durante los combates, Aro logró salvar a dos compañeros pero no pudo con otros tres, que más tarde fueron identificados: Chávez, Bordón y Valvidares. A los tres se les rindieron homenajes en la provincia de Buenos Aires.
En octubre de 2017 se pudo devolver la identidad a los primeros 88 héroes argentinos. Luego, gracias al impulso del trabajo conjunto, lograron llegar a 113.
Lo que queda para Aro y su grupo es “la deuda pendiente” de los nueve restantes. En ese sentido, detalló que según lo que se pudo registrar en el cementerio, hay una tumba que dice Sánchez (el equipo de antropólogos aun no estableció su identidad) y en la que están los restos de otros tres soldados de los que se desconocen sus nombres. 

Explicó también que una segunda etapa se circunscribe a una campaña de concientización para que algunos familiares puedan acercarse a la Fundación en virtud de que “ni el Estado argentino ni el Ejército tienen un listado de muertos”.
“Todavía hay familias de Chaco que no saben si su hijo fue a la guerra, volvió o murió en un accidente. Frente a esto, pedimos que la gente se acerque, porque además nosotros no vivimos de Malvinas sino por la causa. Es parte de nuestra cura la identificación de cuerpos”, agregó.
“La puerta del cementerio es chica. Me paro frente a ella y mirando a las tumbas les digo ‘acá estoy, no me olvido de ustedes’. Entonces vuelvo reconfortado y con menos odio”, concluyó.

El voluntario Pizarro, el 113

La Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación informó recientemente de una nueva identificación positiva en el marco del Plan Humanitario Malvinas. Con esta localización ya son 113 los soldados argentinos identificados en el Cementerio de Darwin.
Se trata de Néstor Osvaldo Pizarro, oriundo de Oliva, Córdoba, que se encontraba trabajando en la localidad de Lanús, provincia de Buenos Aires, cuando se alistó como voluntario para ir a la guerra. Tanto en su provincia natal como en su lugar de residencia, Pizarro fue homenajeado en distintas oportunidades.

Rosas por la paz. Una distinción que recibieron en Londres en 2018 Geoffrey Cardozo, Julio Aro, Gabriela Cociffi y Roger Waters.

La notificación fue recibida por su hermana Elda Beatriz Pizarro en las instalaciones del Archivo Nacional de la Memoria, ubicado en la ex ESMA. Ella misma había aportado la muestra de ADN y al respecto se manifestó: “Todos tenemos derecho a saber en dónde están enterrados nuestros familiares”.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación expresó: “Siempre es muy emotivo comunicar una nueva identificación. Estamos cada vez más cerca de concluir este exitoso plan”. Además, el funcionario agregó que “el Plan Humanitario Malvinas es producto del trabajo en equipo y del compromiso del Estado argentino de dar respuestas a la sociedad en su conjunto”.

La historia contada en primera persona

En el marco de una reciente visita a Patagones, Aro brindó una emotiva charla a estudiantes de 5º y 6º año de las escuelas secundarias de la vecina ciudad y también a cadetes de la Policía de Río Negro.

Julio Aro en la charla en Viedma. Foto Marcelo Ochoa


Relató sus vivencias como presidente de la mencionada fundación en el proceso de exhumación de unas más de cien tumbas, junto a personal de la Cruz Roja, con el objetivo devolverles la identidad a los soldados que se encontraban enterrados como NN en Darwin.
Los últimos dos meses, la Comarca fue escenario de distintos actos de homenaje a los caídos en esa guerra, y precisamente a 37 años de un fatídico 2 de mayo, un grupo de nadadores y guardavidas de Mar del Plata, junto al representante olímpico José Meolans, recorrieron las costas del río Negro desde el Parque Ferreira hasta la Escuela Provincial Náutica bajo el lema “Nadar para no olvidar”.
Este es un grupo que visita diferentes costas del país a fin de mantener viva la llama de Malvinas en toda la población. En este caso, acompañaron a los veteranos de guerra de la provincia de Río Negro.
En marzo pasado, el Concejo Deliberante de Mar del Plata y la universidad local, decidieron promover una campaña para que Aro junto con Cardozo, sean convertidos en premios Nobel de la Paz por su labor humanitaria en la recuperación de identidad de los fallecidos.

El excombatiente Julio Aro. Foto Marcelo Ochoa


Julio Aro recibió en 2018 la distinción “Dos rosas por la Paz” en la embajada argentina en Londres, junto al ex líder de Pink Floyd, la periodista Gabriela Cociffi –quien también tuvo un rol preponderante en las tareas– y Cardozo.
Además de este proyecto, con la Fundación No me olvides Julio Aro ha llevado adelante otras tareas solidarias y humanitarias como la contención de los familiares de caídos en Malvinas y ayuda a colegios.

El vital aporte del Equipo Argentino de Antropología Forense

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) celebró recientemente sus 35 años de vida. Entre otras personalidades, estuvieron presentes en el acto la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y la antropóloga Mercedes Doretti, una de las fundadoras del grupo. El EAAF es una organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro que aplica las ciencias forenses –en especial la antropología y arqueología forenses– a la investigación de violaciones a los derechos humanos en el mundo.

El excombatiente Julio Aro destacó la gran calidad humana y el superlativo trabajo de los científicos en las Malvinas.


Se formó en 1984 con el fin de investigar los casos de personas desaparecidas en Argentina durante la última dictadura militar (1976-1983). Actualmente, el equipo trabaja en Latinoamérica, África, Asia y Europa.
Su prestigio internacional los ha llevado a intervenir tras los crímenes del apartheid en Sudáfrica, las masacres en Timor Oriental y en Kurdistan, las femicidios de Ciudad Juárez y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, entre muchos otros casos. Los resultados de las investigaciones sirven a un doble propósito: informar a los familiares de las víctimas lo que ha sucedido con sus seres queridos y en el caso de que se recuperen los restos son restituidos a sus familias. Conocer la verdad sobre los crímenes ocurridos y poder enterrar a sus seres queridos es parte del proceso de duelo y recuperación de las familias y las comunidades afectadas por las guerras, la violencia y la represión. Su aporte, claro, también fue vital en la identificación de los restos de los soldados argentinos caídos en Malvinas.

FUENTE: www.rionegro.com.ar

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Una investigación escolar impulsó la identificación de un soldado correntino en Malvinas

12 Jun 19
Alberto Mena
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Un proyecto de alumnos de una escuela primaria rural de Corrientes para conocer la historia de un ex combatiente de Malvinas terminó siendo el puntapié inicial para avanzar en el proceso de identificación de su cuerpo enterrado en el Cementerio de Darwin. El proyecto contó con participación de la UNNE y posibilitó la redacción de una biografía del soldado Ramón Cirilo Blanco, quien fue identificado en enero pasado, cuyo nombre será impuesto este viernes a la Escuela Nº 784 de San Luis del Palmar.

Cuando una escuela rural de San Luis del Palmar pensó en ponerle nombre a la institución, nadie se imaginaba que esa decisión ayudaría en la tarea de identificación de un soldado combatiente de Malvinas que figuraba como “NN” en el cementerio de Darwin, así como para reconstruir su historia personal.

Se trata de la Escuela Nº784, ubicada en la 2º Sección de San Luis del Palmar, en el paraje Arroyo Pontón. La institución, pese a tener más de 80 años de existencia,es identificada por el número del establecimiento (784) o simplemente como “Arroyo Pontón” por el paraje donde está emplazada.

Pero la comunidad educativa quería tener un nombre para su escuela, y empezaron a buscar alternativas, con la premisa de que dicho nombre destaque la vida de alguna persona que haya sido significativa en el contexto local. Hasta que alguien mencionó que “en la zona vivía un combatiente de Malvinas que nunca regresó”, aunque no tenían precisiones de quien se trataba.

A partir de ese momento, la escuela decidió poner en marcha un proyecto de investigación en colaboración con la Facultad de Humanidades de la UNNE para investigar quién era ese combatiente nacido en el paraje y cuál era su historia.

La investigación fue un trabajo conlosalumnos como investigadores recorriendo el paraje en busca de información sobre el combatiente de Malvinas oriundo del lugar. Así, se llegó a saber de quién se trataba: Ramón Cirilo Blanco.

Los alumnos y docentes lograron contactarse con sus familiares, con la propuesta de conocer más sobre Ramón Cirilo y de paso de comentar la intención de ponerle su nombre a la escuela. Pudieron saber de palabras de una hermana materna de Ramón Cirilo que su cuerpo no estaba identificado en el cementerio de Darwin y era uno de los tantos “Soldado Argentino Sólo Conocido por Dios”, y que la madre de Ramón, Porfidia, había viajado a las Islas Malvinas y que no había encontrado la tumba de su hijo.

Así, el contacto con los familiares de Ramón Cirilo abriría un nuevo horizonte en esta historia para conocer sobre el ex combatiente oriundo del paraje Arroyo Pontón.

Es que la hermana del ex combatiente comentó que les interesaba iniciar los trámites de extracción de sangre, ya que habían visto en el noticiero que reconocieron cuerpos de otros soldados de Malvinas. Y ese planteo tuvo la dicha de que la directora de la Escuela Nº784, Mabel Miranda, mantenía una estrecha relación con la Fundación “No Me Olvides”, cuyo integrante Julio Aro era uno de los promotores del trabajo de identificación que encara el Proyecto Humanitario Malvinas.

Desde la Fundación “No Me Olvides” celebraron la comunicación establecida desde la escuela, y reconocieron que hacía tiempo venían buscando a familiares de Ramón Cirilo Blanco.

Así, en noviembre de 2018 extrajeron muestras de sangre a sus familiares, y a finales de enero de 2019 tuvieron la respuesta de que Ramón Cirilo Blanco (1963-1982), ya no era un “NN” sino un héroe de Malvinas, pues se pudieronidentificar sus restos enterrados en el cementerio de Darwin.

En la segunda semana de marzo de 2019 su hermana materna Mónica Gómez pudo visitar Malvinas, donde por primera vez una placa identificaba la tumba del soldado Ramón Cirilo Blanco.

“Para nosotros fue muy importante la investigación porque íbamos a ponerle el nombre a nuestra escuela que hasta ahora sólo tenía un número, y porque gracias a este proyecto se identificó la tumba de Ramón en el cementerio de Darwin” según explican los alumnos y docentes de la Escuela Nº784 en la presentación de una biografía que escribieron sobre la vida de Ramón Cirilo Blanco.

En la publicación aagregan que investigar sobre el soldado nacido en Arroyo Pontón “fue divertido porque aprendimos a usar los grabadores y porque salimos a preguntar por las casas del paraje. Cuando empezamos sentíamos miedo porque no sabíamos nada, ni su segundo nombre. Con el tiempo fuimos conociendo su vida y fue muy lindo y cada vez que nos contaban algo nuevo parecía que siguiera viviendo”.

Por su parte, la directora de la Escuela Nº784, Mabel Miranda, y Florencia Conde, investigadora de la Facultad de Humanidades de la UNNE que colaboró en el proyecto, destacaron que la iniciativa tuvo mucho impacto en la comunidad en general, “todo el paraje se enteró que estábamos investigando sobre la vida de este soldado, todos contribuyeron con información. Los alumnos se apropiaron del proyecto, se interesaron en conocer más sobre la vida de Ramón, y son muy conscientes de la importancia que tuvo el mismo para que se inicie el proceso de identificación de los restos en Darwin”.

SU NOMBRE EN LA ESCUELA

Pero la historia no terminó allí, pues este 14 de Junioa las 14 horasse realizará la imposición del nombre “Héroe de Malvinas Ramón Cirilo Blanco” a la escuela ubicada por la ruta provincial Nº8, en un evento que representará un hito histórico de una institución con gran acogida en la comunidad.

El acto será la oportunidad también de dar a conocer más sobre la historia del ex combatiente, pues como producción final los alumnos y docentes lograron publicar la “Biografía de Ramón Cirilo Blanco”, donde transcribieron toda la información recolectada en la ardua tarea que implicó la investigación realizada.

La biografía de Ramón Cirilo Blanco reproduce aspectos principales de su vida, como “el lugar donde nació”, “sus primeros años en Arroyo Pontón”, “De Pontón a Sombrero”, “sus visitas y changas a Corrientes capital”, “La Guerra de Malvinas” y otros momentos como el llamado al regimiento y la noticia de su fallecimiento.

Los distintos momentos narrados se recopilaron gracias a las entrevistas realizadas por los alumnos y docentes, así como el posterior análisis de la información obtenida.

El documento fue presentado en diciembre de 2018 ante el Consejo de Educación de la Provincia de Corrientes junto con una nota que solicita la imposición del nombre “Héroe de Malvinas Ramón Cirilo Blanco” a la Escuela Nº784.

“Con este proyecto todos conocimos a Ramón Cirilo Blanco, aprendimos sobre su vida en el paraje, sobre las circunstancias en las que fue convocado a la guerra, conocimos su experiencia como soldado, aquello que lo caracterizaba y distinguía de los demás compañeros. Conocimos a su familia, y detrás de ella a tantas otras familias del paraje, conocimos un poco más sobre la historia del lugar donde nació Ramón y donde nacieron y viven actualmente nuestros alumnos” explica la directora Mabel Miranda.               

APORTE DE LA UNNE

Por su parte, la profesora Florencia Conde señaló que el aporte de la Universidad Nacional del Nordeste se enfocó en enseñar a usar la investigación social como herramienta para concretar un proyecto escolar que implicó una reconstrucción de la memoria colectiva sobre un hecho histórico que atraviesa a todos los argentinos como es la Guerra de Malvinas, y en particular la vida de uno de los tantos soldados correntinos que perdieron la vida en el campo de batalla.

Detalló que los alumnos aprendieron a diseñar y a realizar entrevistas, a usar el grabador de voz, a transcribir, a categorizar la información, a realizar monólogos, a preparar relatos, a exponer en público, y a intercambiar con investigadores de otros países sobre la tarea de investigar.

El proyecto realizado en la Escuela Nº784 fue expuesto por los mismos alumnos en el V Simposio “Encuentros etnográficos con niñas, niños, adolescentes y jóvenes” que se realizó en octubre de 2018 en el Campus Resistencia de la UNNE encuentro de carácter  internacional que tuvo por objetivo fortalecer las líneas de investigación desarrolladas sobre etnografía con niñas, niños y jóvenes reuniendo a investigadores de diferentes países. 

El trabajo de reconstrucción de la historia del ex combatiente Ramón Cirilo Blanco fue coordinado por la profesora Mabel Miranda, directora de la escuela primaria Nº 784, y la profesora Florencia Conde becaria de investigación UNNE-CONICET, quienes a su vez integran un equipo de investigación dirigido por la profesora Carolina Gandulfo de la  Facultad de Humanidades de la UNNE.

QUIÉN ERA RAMON CIRILO BLANCO                     

Según algunas líneas de la biografía en la que vienen trabajando los alumnos y docentes de la Escuela Nº 784, Ramón Cirilo Blanco nació el 7 de julio de 1963 en Arroyo Pontón, zona rural perteneciente a la Segunda Sección del Departamento San Luis del Palmar, Provincia de Corrientes. Tuvo una infancia en la que se crio en el seno de varias familias, viviendo en distintos lugares. En 1981 a Ramón lo convocan desde el Regimiento de Infantería 12 de Mercedes Corrientes, y mientras cumplía con el período de instrucción se conoce la decisión del Estado Argentino de recuperar las Islas Malvinas, por lo cual Ramón fue llevado a la guerra. Los familiares de Ramón se enteraban de las noticias de la guerra en la radio y tan sólo recibieron una carta en ese tiempo.La triste noticia del fallecimiento de Ramón Cirilo fue comunicada por los militares a una tía del combatiente, y posteriormente a los familiares se le hizo entrega de un acta de defunción en el que se establece que el soldado falleció el 10 de Junio de 1982, en “acciones de guerra en las Islas Malvinas”.

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El Banco Ciudad homenajeó a ex combatientes de Malvinas

12 Jun 19
Alberto Mena
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El Banco Ciudad, junto a la Fundación «No me olvides», realizó un acto de homenaje a los ex combatientes de Malvinas de la entidad, durante la conmemoración del «Día de la afirmación de los derechos argentinos sobre las Malvinas, islas y sector antártico». El mismo tuvo lugar en la Casa Matriz de la entidad financiera, cita en Florida 302.

Para dar inicio al acto, la banda musical «Tambor de Tacuarí» del Regimiento de Infantería 1, de Patricios, interpretó el Himno Nacional Argentino y la Marcha de las Malvinas, en la esquina de Florida y Sarmiento. Luego, el encuentro continuó en el auditorio «Manuel Belgrano» de la institución, con la presencia de los ex combatientes que se desempeñan en Banco Ciudad, familiares de soldados caídos en Malvinas, el titular de la Fundación «No me olvides» Julio Aro, del secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación Claudio Avruj, del presidente del Banco Provincia Juan Curutchet, de la historiadora y escritora María Sáenz Quesada y de las autoridades del Banco Ciudad, encabezadas por su presidente Javier Ortiz Batalla.

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Ortiz Batalla señaló que «nuestra institución acompaña con mucho orgullo a sus ex combatientes, fomentando las expresiones de respeto y reconocimiento, y dando impulso a iniciativas de organizaciones, como la Fundación No me olvides, de las que ellos también son parte. Asimismo es importante recordar la historia de las islas y sus primeros pobladores, los ‘gauchos malvinenses´, que dan sustento contundente y legitiman nuestro reclamo de soberanía».

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Avruj comunicó al auditorio la noticia de la identificación del soldado número 113, y destacó que «estamos cada día más cerca de concluir este exitoso plan humanitario, que es producto del trabajo conjunto y del compromiso del Estado argentino en dar respuestas a la sociedad y a los familiares y allegados de nuestros 122 compatriotas que yacen en Malvinas».

Celso Farías, Andrés Fernández y Alfredo Franzese, todos ex combatientes y compañeros en Banco Ciudad, recordaron algunos de los momentos vividos durante el conflicto bélico, y compartieron la emoción por el homenaje con los familiares de los soldados Daniel Ugalde, Elbio Eduardo Araujo y Marcelo Daniel Massad, caídos en Malvinas.

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A su turno, Aro repasó el proyecto de recuperación de la identidad de nuestros soldados para devolverles la historia, para reencontrarlos con sus seres queridos, amigos y compatriotas y también mencionó el trabajo que se hace desde la fundación para «malvinizar» a la ciudadanía. En este sentido, desde la fundación se organizan, entre otras actividades, viajes de estudiantes de diferentes escuelas del país a conocer las islas.

Para finalizar, Sáenz Quesada brindó una reseña desde los orígenes de los primeros colonos, evocó a los sucesivos pobladores y sus vínculos con el continente y enfatizó, en el cierre, sobre la importancia de iniciativas concretas, como las que lleva adelante la Fundación «No me Olvides», en contraposición con la memoria líquida y el patriotismo declamado que poco o nada suman al reclamo de soberanía.

FUENTE: www.seccionciudad.com.ar

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«Héroe corriente» en la Universidad de Cádiz y la feria del Libro de Jujuy

12 Jun 19
Alberto Mena
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El 10 de Junio, Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Georgias, Sandwich del Sur y Sector Antártico, «Héroe corriente», el documental de Miguel Monforte que relata la vida de Julio Aro y el trabajo llevado adelante por la Fundación No Me Olvides, fue proyectado en la Universidad de Cádiz.

En el marco de la disertación “Malvinas y Derechos Humanos” , luego de la conferencia del licenciado y profesor argentino Sebastián Ciccone, becario del CONICET, en el Salón de Grados de la casa de altos estudios de Cádiz se proyectó el documental.

Por otra parte, el martes 11 a las 16:30 se proyectó el documental marplatense en el Teatro Mitre de San Salvador de Jujuy . La exhibición estuvo organizada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia en el marco de la Feria del Libro, y se dió un día después de la identificación del soldado 113 en el Cementerio de Darwin, Néstor Pizarro.

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Reconocimiento del Ejercito Argentino a Julio Aro

12 Jun 19
Alberto Mena
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Julio Aro

Compartimos la entrevista al ex soldado conscripto clase 62 VGM Julio Aro, quien recibió la Orden a los Servicios Distinguidos por impulsar el proceso de localización de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin. Además, Julio Aro preside la fundación “No me olvides”, institución conformada en 2008 por madres de soldados caídos, veteranos y civiles para asistir y mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos físicos o psíquicos. La Universidad Nacional de Mar del Plata propuso a este veterano de Malvinas como candidato al premio Nobel de la Paz.

Publicado por Ejército Argentino en Viernes, 31 de mayo de 2019

Compartimos la entrevista al ex soldado conscripto clase 62 VGM Julio Aro, quien recibió la Orden a los Servicios Distinguidos por impulsar el proceso de localización de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin.

Además, Julio Aro preside la fundación “No me olvides”, institución conformada en 2008 por madres de soldados caídos, veteranos y civiles para asistir y mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos físicos o psíquicos.

La Universidad Nacional de Mar del Plata propuso a este veterano de Malvinas como candidato al premio Nobel de la Paz.

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Identificaron a otro soldado caído en Malvinas: ya son 113 los reconocidos

10 Jun 19
Alberto Mena
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En el Día de Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y Sector Antártico identificaron a otro de los soldados caídos en en las islas. Se trata de Néstor Osvaldo Pizarro, quien se alistó como voluntario

Ataque antisemita: un rabino fue golpeado en pleno centro de Rosario

Identificaron a otro soldado caído durante la guerra de Malvinas. Se trata de Néstor Osvaldo Pizarro, oriundo de Córdoba, quien se alistó como voluntario. El reconocimiento coincide con el Día de Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y Sector Antártico.

Lo informó la Secretaría de Derechos Humanos. Ya son 113 los caídos reconocidos en el Cementerio de Darwin.

La hermana del soldado reconocido, Elda Beatriz Pizarro, recibió la noticia en las instalaciones del Archivo Nacional de la Memoria, ubicado en la ex Escuela Mecánica de la Armada (Esma). Ella había aportado la muestra de ADN para identificar el cuerpo de su hermano. «Todos tenemos derecho a saber en dónde están enterrados nuestros familiares».

Pizarro era oriundo de Olivia, provincia de Córdoba, y al momento del conflicto se encontraba trabajando en la localidad de Lanús, provincia de Buenos Aires. Allí se alistó como voluntario para ir a la guerra. De acuerdo a la plataforma minutouno.com, el ex combatiente fue homenajeado en varias oportunidades tanto en su lugar de origen como en la ciudad porteña.

FUENTE: www.rosario3.com

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El Banco Ciudad homenajeó a los ex combatientes de Malvinas

10 Jun 19
Alberto Mena
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La actividad fue realizada en conjunto con la Fundación «No Me Olvides» en la Casa Matriz.

El Banco Ciudad, junto a la Fundación “No me olvides”, realizó este lunes un acto de homenaje a los ex combatientes de Malvinas de la entidad, durante la conmemoración del “Día de la afirmación de los derechos Argentinos sobre las Malvinas, islas y sector antártico”. El encuentro fue celebrado en la Casa Matriz de la entidad financiera, cita en Florida 302.

La actividad comenzó a las 9, cuando una banda militar entonó el Himno Nacional Argentino y la Marcha de las Malvinas, en la esquina de Florida y Sarmiento. Luego, el encuentro continuó con la disertación de ex combatientes de Malvinas que se desempeñan en la institución y con la presentación del presidente de la Fundación “No me olvides”, Julio Aro. Para finalizar, la historiadora y escritora María Sáenz Quesada brindó una reseña sobre nuestra soberanía y la vida de los primeros pobladores de las Islas Malvinas.

Javier Ortiz Batalla, presidente del Banco Ciudad, señaló que “nuestra institución acompaña con mucho orgullo a sus ex combatientes, fomentando las expresiones de respeto y reconocimiento, y dando impulso a iniciativas de organizaciones, como la Fundación No me olvides, de las que ellos también son parte”.

FUENTE: www.noticiasurbanas.com.ar

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