Author Archives: Alberto Mena

EMOTIVO VIAJE A MALVINAS

18 Mar 19
Alberto Mena
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El 13 de marzo fueron 62 los familiares que llegaron hasta Darwin para homenajear a los nuevos soldados identificados: 112 han recuperado sus nombres desde que se inició el Plan Proyecto Humanitario.

FUENTE: info3noticias.Río Grande

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Julio Aro junto a Geoffrey Cardoso y el Embajador Kent luego del viaje a Malvinas

16 Mar 19
Alberto Mena
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Luego del segundo viaje junto a familiares de caídos en Malvinas recientemente identificados, Julio Aro, el ex coronel británico Geoffrey Cardoso y el Embajador del Reino Unido Mark Kent compartieron una nota para hablar del tema

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El coronel Geoffrey Cardoso visitó Mar del Plata

16 Mar 19
Alberto Mena
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El hombre que se encargó de dar sepultura a los soldados argentinos en la Guerra de Malvinas y cuya tarea permitió lograr la identificación de los Héroes estuvo en la ciudad junto a Julio Aro

Luego de participar en el segundo viaje que se realizó a las Islas Malvinas junto a familiares de los soldados recientemente identificados a través de los exámenes de ADN, proyecto impulsado por la Fundación No Me Olvides de Mar del Plata, el ex coronel británico Geoffrey Cardoso llegó a nuestra ciudad para participar de una serie de actividades junto al ex soldado Julio Aro, luchador incansable de esta causa.

A pesar del cansancio y la emoción de lo vivido el pasado miercoles 13 junto a más de 60 familiares de soldados argentinos que han podido ser identificados durante el último año, Cardoso arribó a Mar del Plata cerca de las once de la mañana del jueves y fue recibido por un nutrido grupo de nadadores de aguas abiertas que bajo la conducción del múltiple campeón mundial Claudio Plit vienen desarrollando desde hace algunos años el Desafío del Atlántico Sur, nadando en aguas malvinenses en una prueba que además de un logro deportivo, sirvió para apoyar la causa que lleva adelante la Fundación.

Luego por la tarde realizó una nota especial para la revista CENTRAL que editará un número especial ( en español e inglés ) sobre el proyecto de los ADN, la tarea humanitaria que llevó adelante Cardoso como responsable del entierro de los soldados argentinos caídos en combate y la tenaz lucha de Julio Aro por lograr llegar a esta instancia donde solo restan diez cuerpos sin identificar . Por la noche compartió una emotiva cena con los integrantes de la Fundación, charlando durante horas con don Federico Planes, papá de uno de los Héroes de Malvinas, sentado a su lado.

El viernes 15 brindó junto a Julio Aro una conferencia de prensa a las 9 de la mañana en el Hotel Costa Galana que contó con la presencia de una importantísima cantidad de medios locales y nacionales. De allí se dirigió al Colegio Atlántico del Sud (CADS), donde fue sorprendido por todo el alumnado que lo recibió con aplausos y muestras de permanente afecto, compartiendo con él un video preparado especialmente con motivo de su visita.

Finalmente, al mediodía se hizo presente en el Colegio Illía, donde frente a los alumnos del nivel secundario, el Rector de la Universidad de Mar del Plata CPN Alfredo Lazzeretti y el Secretario de Comunicaciones Alberto Rodríguez le entregaron una distinción a él y a Julio Aro, luego de explicar las motivaciones que llevaron a la casa de altos estudios a postular a ambos para el Premio Nobel de la Paz 2019. Posteriormente el concejal Mario Rodríguez entregó una copia de la ordenanza por la que el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredón acompaña dicha postulación.

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Lo que la guerra no pudo: enemigos en Malvinas, amigos y unidos por la paz

16 Mar 19
Alberto Mena
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El excombatiente marplatense Julio Aro y el coronel británico Geoffrey Cardozo, postulados al Premio Nobel e impulsores de la identificación de los soldados argentinos caídos, estuvieron en Mar del Plata tras regresar de las Islas junto a familiares. “Faltan 10, hacemos todo para lograr el objetivo”, dijeron.

El excombatiente marplatense Julio Aro y el coronel británico Geoffrey Cardozo, juntos en Mar del Plata tras regresar de Malvinas.Comentarios

En 1982 nadie habría pensado en la posibilidad de que un soldado argentino se estrechara en un abrazo fraterno con un coronel inglés. El tiempo, pero sobre todo un sueño con un valor humanitario de tal dimensión que fue postulado al Premio Nobel de la Paz, lo hizo posible.

“Faltan 10, solo 10”, repiten el excombatiente marplatense Julio Aro y el coronel británico Geoffrey Cardozo en Mar del Plata, a horas de haber regresado de Malvinas junto a un nuevo grupo de familiares que viajó para identificar a sus seres queridos. “Faltan 10”, porque ya son 112 los combatientes identificados en el cementerio de Darwin tras pasar 35 años enterrados con la placa anónima con el mensaje “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

Julio y Geoffrey le ponen nombre al honor. A 48 horas de una nueva y emotiva visita a las Islas, invitados por la Universidad Nacional de Mar del Plata en el marco de la postulación de ambos al Premio Nobel de la Paz, compartieron sus emociones en esta experiencia vivida junto a familiares de soldados caídos en Malvinas.

“Estamos muy felices, es increíble lo que hemos vivido, una etapa divina con acontecimientos únicos”, dijo Aro, principal impulsor del proceso de identificación de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin.

“Cada visita es única pero esta fue especial. Dos horas antes de salir hubo una noticia, diciéndole a dos familiares más que tenían a sus hijos reconocidos. Vamos en una cuenta regresiva. Faltan 10 compañeros, en el transcurso el año vamos a llegar a un número muy importante”, dijo.

Tras la identificación de 112 excombatientes, se trabaja en completar el proceso con los otros diez. “Con algunos de sus familiares logramos contactarnos y dieron su muestra de sangre; estamos a la espera de esos resultados de laboratorio. Con otros todavía nos falta encontrar a su familia”, explicó el titular de la Fundación No Me Olvides.

El capitán inglés Geoffrey Cardozo fue una pieza clave para devolverle la dignidad e identidad a los soldados argentinos que murieron en Malvinas. “Ninguna guerra tiene sentido, entonces esta tampoco lo tuvo”, le dijo a LA CAPITAL.

MALVINAS 07

En relación a este arduo proceso encarado junto con el marplatense Julio Aro, sostuvo: “Esto tiene un valor humano enorme. Estamos todos involucrados. La prensa es un vector de la comunicación importantísimo entre la gente y el equipo, un grupo de personas con profesionales forenses y antropólogos increíbles, la Cruz Roja y agrupaciones de veteranos, pero sobre todo las familias, que nos dan una esperanza enorme y son un ejemplo”.

En esta nueva visita a las Islas, por primera vez se desplegó la bandera celeste y blanca en el cementerio de Malvinas. “Para mí fue desplegar el amor; fue ver las caras de las madres y de los familiares de sentir esto por primera vez en más de 30 años. Vi sonrisas, no de fiesta, pero sí de alivio profundo“, describió.

La postulación al Premio Nobel

La Universidad Nacional de Mar del Plata viene dándole un fuerte impulso local, nacional e internacional a la postulación de Julio Aro al Premio Nobel de la Paz, algo que parece avanzar con la esperanza de concretarse.

“Desde Argentina tenemos una sensibilidad particular por lo que ha representado el conflicto pero la Universidad pensó la postulación como un mensaje de paz”, explicó Alberto Rodríguez, secretario de Comunicación y Relaciones Públicas de la Unmdp.

“La Universidad hizo todas las presentaciones en lo que hace a los protocolos, llevamos la documentación respectiva en un trabajo de docentes e investigadores de la Universidad. La Fundación Nobel nos respondió, ha sido admitida formalmente la postulación y está en etapa de selección. Esperamos seguir avanzando”.

“Estamos orgullosos de lo que están haciendo Julio, Geoffrey y todo el equipo de este ambicioso proyecto humanitario. Pero este es el triunfo de las familias, con una connotación fuerte e importantes gestos para que la postulación se corone”, completó.

FUENTE: www.lacapitalmdp.com

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“Ojalá pueda volver a verte pronto, hijo”: emotivo viaje a Malvinas de familiares de soldados caídos

16 Mar 19
Alberto Mena
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Testimonios de una jornada inolvidable para 62 familiares de soldados caídos en la guerra de 1982 que ahora fueron identificados

Por Gaby Cociffi13 de marzo de 2019Directora Editorial de Infobae | gcociffi@infobae.com

Clic, clac, clic, clac. Los rosarios golpean contra las cruces blancas de Darwin, acariciados por el viento de las Islas.

Trap, trap, trap. Las pisadas sobre las piedras blancas que conducen al cementerio marcan la ansiedad de estas madres, hermanos, hijos, que apuran el paso en esta mañana de sol y frío en la verde pradera.

Ay, ay, ay“, exclama una madre mientras, de rodillas, acaricia por primera vez el nombre de su hijo, ahora identificado, grabado en la negra placa de granito.

Malvinas tiene vozCada sonido cuenta una historia diferente. Las historias que guardan desde el fin de la guerra cada una de las 230 cruces, cada uno de los 649 nombres escritos en el camposanto argentino.

Ayer fueron 65 los familiares que llegaron hasta Darwin para homenajear a los nuevos soldados identificados: 112 han recuperado sus nombres desde que se inició el Plan Proyecto Humanitario. Solo faltan 10 y ya no habrá más Soldados argentinos solo conocidos por Dios en Malvinas.

El vuelo de Andes 682, rentado por Aeropuertos Argentina 2000, partió desde Ezeiza pasadas las cuatro de la mañana. Dos horas y cuarenta minutos más tarde, los pilotos Pablo LinariTomás Martin y Federico Serino aterrizaron en Mount Pleasant con los 165 pasajeros que, sin dormir y con las emociones contenidas, sintieron cómo los rayos del sol les daban la bienvenida en la Isla Soledad.

La tripulación del avión Andes que llevó a los familiares al aeropuerto de Mount Pleasant
La tripulación del avión Andes que llevó a los familiares al aeropuerto de Mount Pleasant

Hasta esta madrugada llovió sin parar“, dijo en un difícil y gentil español un asistente que selló los pasaportes y confirmó que la habitual inclemencia del tiempo del sur había cambiado para recibir a las familias de los héroes.

Los 40 minutos en ómnibus que separan el aeropuerto del cementerio se hicieron en silencio. Las miradas clavadas en las áridas tierras verdes y amarillas.

Entonces llegó el sonido de los pasos sobre el camino de ripio. Y los rosarios. Y los sollozos de las madres que encontraban a sus hijos después de más de tres décadas.

La madre y la hermana de Luis Guillermo Sevilla
La madre y la hermana de Luis Guillermo Sevilla

Ahora son las voces y las lágrimas, los rezos y los abrazos los que quiebran el silencio en esta inmensa soledad. “Su cuerpito esta ahí, ya puedo quedarme tranquila“, dice casi susurrando, con las manos juntas, los ojos con lágrimas, Cristina Lera, la mamá del soldado Luis Sevilla. Llora entonces Miriam, quien despidió a su único hermano siendo una adolescente y casi cuarenta años después lo sigue extrañando como el primer día. Y le habla a la cruz blanca. Le cuenta que todos los 28 de mayo, día en que murió, ellas le preparan el locro que tanto le gustaba. “La cartita que enviaste de Malvinas diciéndonos que hacía mucho frío está en un cuadro en casa“, le dice.

La congoja le aprieta la garganta cuando explica que él podía no haber hecho el servicio militar porque era único hijo sostén de madre soltera. Pero pidió ir porque le había tocado la Fuerza Aérea y decía que eso le daba oportunidad de progresar y estudiar. “Él le dijo a mi mama ‘así puedo comprarte una casa y no andamos de aquí para allá sin tener donde vivir’. Y pobrecito le dio la casa, pero la pagó con su vida“, recuerda con angustia.

De rodillas, Mabel Godoy besa la cruz de Víctor Rodríguez, el joven que la enamoró desde aquella vez que peregrinaron juntos a Luján para orarle a la Virgen, cuando ella apenas había cumplido los 17 años. Fue su primer y gran amor. Pero la guerra se lo arrebató.

A su lado Nora, que solo tenía cuatro años cuando Víctor partió hacia la guerra, le rinde homenaje a su hermano mayor al que casi no recuerda. ¿Qué imágenes vuelven a esta memoria que apenas alcanza a recordar al joven sonriente que la levantaba en brazos y la mimaba como la princesa de la familia?

Envuelta en una bolsita de plástico y en un sobre, Raquel Folch guardó una carta para Aníbal, su hermano más pequeño que cayó el 14 de junio de 1982, cuando faltaban solo horas para la rendición del general Mario Benjamín Menéndez. “Es la carta que él me había pedido que le mandara a las Islas y en ese momento no escribí porque pensé que Ani ya volvía“, se lamenta.

Tuvieron que pasar 37 años para que Raquel, quien por primera vez pisa las Islas junto a su hermana Carmen, tomara el coraje de escribirle aquella carta que nunca envió. “Le pido perdón por no haberlo hecho antes, porque era tan jovencita como él y en ese momento no me imaginaba qué era una guerra…nunca pensé que él iba a quedarse acá“, llora. “Solo quiero abrazarte, hermano mío“, repite y con sus brazos envuelve la cruz adornada con flores blancas de tela y sujetas con un precinto para que el viento no se las lleve.

Su grito se ahoga con las lágrimas: “¿Por qué tanto dolor?, ¿por qué tuviste tanto frío?, ¿por qué te quedaste acá hermanito?”, apoya Raquel su frente en la negra placa de granito y acaricia el nombre de Aníbal Folch.

Una hilera más atrás, Lila Yolanda Aguirre dice que no quiere recordar a su Héctor así, frío como el mármol que descansa debajo de la cruz. Que lo siente tibio y cerca, afirma, y se toca el vientre. A los 82 años cuenta que en su memoria él aparece sonriendo y llamándola”Negra”. Recuerda que le gustaba el judo y lo practicaba por las tardes cerca del canal. “Locura” le decían los amigos a su único hijo, y así ella lo adoró con su amor de madre. “Ahora me quedo más tranquila porque sé que su cuerpo no está por ahí tiradito“, reflexiona y en sus manos aprieta con fuerza unas piedritas blancas que recogió del cementerio.

Familiares del soldado Héctor Walter Aguirre
Familiares del soldado Héctor Walter Aguirre

Viajó sola y llora abrazada a la cruz de su hermano. Cata Ferrau le habla frente a la tumba ahora identificada. “¿Por qué tuviste que quedarte en estas Islas tan lejos, si yo rogué para que volvieras de cualquier manera? Aun herido o invalido te hubiera cuidado toda mi vida. ¿Por qué no volviste a casa donde te esperé todos estos años?“, se emociona la mujer que hoy llegó por primera vez a las islas. “Están tan lejos… cuando me subí al avión, como nunca antes había volado, tuve miedo. Pero si él se animó a venir, yo también tenía que hacerlo”, cierra la hermana del soldado Jose Ramón.

La tumba del soldado José Ramón
La tumba del soldado José Ramón

Toc, toc, toc, las botas de la Guardia Escocesa suenan en el perímetro del cementerio de Darwin. Vestidos con sus uniformes de gala, siete soldados británicos levantan las armas y rinden honores.

Las largas y tristes notas de una gaita atraviesan las lágrimas y las oraciones de las familias de los caídos. Dos gaiteros reales interpretan “El lamento”. Luego, será Omar Tabarez, quien fue cabo músico del Regimiento 25 y por primera vez regresó a las Islas, quien con su trompeta volverá a ponerle sonido a la historia de la guerra y sus héroes. El veterano Celso Farías, que por primera vez regreso a las islas después de la guerra, abraza con emoción a su compañero que baja la trompeta con las manos temblorosas.

Llega el momento de la oración. El padre Ponciano Acosta, familiar del gendarme caído en Malvinas Gumersindo Acosta, comienza el responso: “Tú que nos resucitarás…”. “Señor, ten piedad”, se unen las voces para rogar a Dios. Lo acompaña el sacerdote de las Islas, padre Ambrose, quien en un claro español ayuda con la ceremonia.

El religioso argentino habla de tres palabras que definen este día histórico: Gracias (por estar aquí, por saber dónde están nuestros seres queridos), Siembra (“la semilla que cae sobre la tierra queda infecunda, solo debajo puede dar frutos: que ellos sean semillas de paz”), y Luz(“vamos a bendecir estas velas de distintos colores que expresan la diversidad que hay entre nosotros”). La eucaristía marca un silencio profundo solo interrumpido por los “amén” de los familiares.

María Fernanda Araujo, presidenta de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, toma el micrófono. Y vuelve a repetir la palabra que más se escuchó en Darwin: “Gracias”. Pide que todos se abracen, y que en ese abrazo estén todas las familias de Malvinas, “las que hoy viajaron y las que no están aquí”. Los brazos entonces se entremezclan, las manos se estrechan, los cuerpos se unen. Y allí frente a la gran cruz, todas las familias se convierten en una sola.

Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos, toma la mano de una madre. La ayuda a caminar entre las cruces. “Es un honor acompañar a estas familias hoy”, se conmueve.

A pasos de allí, al pie de la cruz del sargento Mario Cisnero se destaca un retrato del valiente militar. Minutos antes, su hermana Gladys colocó las rosas de tela con cuidado y amor. Durante muchos años, su familia se había negado a la identificación: “Teníamos miedo de que se llevaran su cuerpo al continente y lo sacaran de las Islas”, explica. Pero hoy el “Perro” es uno de los 112 soldados identificados.

“Esto fue cerrar un duelo, lograr la paz”, dice y cuenta que solo mucho después, en su Catamarca natal, supo que Mario Antonio era un símbolo para sus hombres y para el Ejército.

Hoy Gladys tiene un pequeño museo de su hermano en un cuarto de la casa: un maniquí con su uniforme, dos cascos, la última valija que usó con sus camisas y su ropa, la boina… “Siento orgullo, ahora sé que él fue un ícono. Y leer su nombre en esta placa también me permitió sentir que es justo e importante que los héroes recuperen su identidad“, dice.

Lorna Márquez emocionada cuenta que cumplió la promesa que le hizo a su abuela: llevó las cenizas de Elda para que estén junto a su hijo, Rubén Eduardo. “Ella me había pedido que volcara sus cenizas en las Islas, porque mi tío no estaba identificado. Ahora las puse entre las piedritas, así están unidos para siempre“, revela.

Las 165 personas recorren el cementerio de Darwin en este segundo viaje humanitario organizado en toda su dimensión por Eduardo Eurnekian –Aeropuertos Argentina 2000– quien constantemente apoya a las familias de Malvinas, por Roberto Curilovic -director de desarrollo de nuevos negocios de AA2000-, Matías Patanian y Martín Eurnekian -de Corporación América-, el Embajador del Reino Unido en la Argentina Mark Kent, el gobierno de las Islas y la Comisión de Familiares de caídos en Malvinas. El viaje contó además con el apoyo de la Secretaría de Derechos Humanos y de la Cancillería.

La causa humanitaria que permitió que 112 soldados hasta hoy hayan sido identificados nació en 2008 con el impulso del veterano Julio Aro, quien cuando regresó a las islas para cerrar sus heridas se conmovió frente a las 121 cruces que en ese entonces decían “Soldado Argentino solo conocido por Dios”.

“Me partió la cabeza no encontrar a mis compañeros de trinchera a quienes yo había enterrado”, recuerda el soldado de Mercedes. Desde entonces comenzó a trabajar por la identificación de sus camaradas. El destino quiso que conociera al coronel británico Geoffrey Cardozo -a quien le fue encomendada la difícil tarea de recoger los cuerpos de los campos de batalla para darles honorífica sepultura-, que le entregó el informe de cómo se había construido el cementerio de Darwin. Luego, con el trabajo de esta periodista de Infobae –que junto a Aro visitó a casi 120 familias- la causa fue sumando voluntades: el apoyo incondicional de Luis FondebriderMaco Somigliana del Equipo de Antropología Forense, y el compromiso del músico inglés Roger Waters, quien le dio voz a las madres que clamaban por sus hijos.

Este trabajo concluyó en el Plan proyecto Humanitario y en las identificaciones que muestran que en Darwin solo quedan 10 soldados sin nombre.

Ya cae la tarde. Se escucha el canto de un pájaro lejano. Las familias abandonan Darwin. Clac, clac, clac, las despiden los rosarios golpeando contra las cruces.

Suenan ahora las turbinas del vuelo de Andes 683. En dos horas y cuarenta minutos los pilotos aterrizarán en el aeropuerto internacional de Ezeiza. La nave se eleva, deja Mount Pleasant. Las Islas se van haciendo pequeñas. Y una madre llora pegada a la ventanilla: “Ojalá pueda volver a verte pronto, hijo mío“.

FUENTE: www.infobae.com

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Crónica de un día inolvidable para 65 familiares de soldados caídos en Malvinas

15 Mar 19
Alberto Mena
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El miércoles visitaron las nuevas 22 tumbas de soldados identificados a lo largo del último año. El minuto a minuto de una jornada única e histórica

(Enviado a las Islas Malvinas) Apenas pasaron las 9 de la mañana en el cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas. Los termómetros de los teléfonos celulares reflejan unos 3º centígrados, pero no hace frío. Casi no hay viento y el sol logró arruinar la amenaza de precipitaciones y abundancia de nubes. Decenas de rodillas se desploman sobre el mármol negro, ubicado sobre piedras blancas y delante de una cruz del mismo color. El silencio apenas se ve alterado por sonidos guturales de angustia. No hay gritos, no hay exclamaciones. El cementerio respira el sonido de llantos ahogados.

En un lapso de 5 minutos, unos 65 familiares acababan de acudir a esa zona de una pradera interminable y naturaleza muerta para reencontrarse con los seres queridos a los que estuvieron buscando durante 37 años. Son los integrantes de 22 familias que pudieron hablarle, dejarle flores, banderas, rosarios, postales, cartas viejas, cenizas de una madre fallecida, portarretratos, fotos antiguas y hasta fotos actuales de niños, mensajes armados con pequeñas piedras blancas del lugar a la tumba correcta. Esas familias que viajaron desde diferentes puntos del país para poder reencontrarse con los 22 soldados caídos en las Islas Malvinas y que fueron identificados en el lapso del último año.

El sentimiento de cada uno de los protagonistas es único. No es transferible. De hecho, resulta imposible tomar dimensión de lo que está en juego durante esos primeros segundos entre estas mujeres ya octogenarias y las tumbas donde yacen sus hijos, a los que, en muchos casos, vieron por última vez cuando éstos tenían entre 18 y 20 años. Pero sí es posible concebir la magnitud del evento. Sí es posible sentirse testigo de un acto que es histórico para la Argentina y que resulta una bisagra para la vida de estas personas.

Mabel Godoy y Nora Rodríguez acompañan la tumba de Víctor Rodríguez (Lihuee Althabe)
Mabel Godoy y Nora Rodríguez acompañan la tumba de Víctor Rodríguez (Lihuee Althabe)

Los ojos de los protagonistas están explotados. Párpados hinchados, narices rojas y unas muecas que convergen la tristeza de la confirmación fehaciente de la muerte de su familiar y la felicidad de haber podido encontrar el cuerpo, de poder rezarle, hablarle o susurrarle a la lápida correcta.

Esos primeros 15 minutos de emoción extrema se encontraban en las antípodas del clima festivo que se respiraba unas 13 horas antes, en el subsuelo del hotel El Conquistador en la Capital Federal. Ya no quedaban rastros de ese jolgorio y relajación en el hotel del centro porteño mientras se comían cazuelitas de ravioles con salsa rosa y tablas de salchichas y fiambres. El clima del cementerio tampoco estaba ni un poco relacionado a lo vivido apenas instantes antes por las familias, durante los trayectos en micro desde el aeropuerto militar de Mount Pleasant hasta el cementerio.

Ese recorrido en el medio de ese paisaje verde pajoso, opaco, y en el que, durante los 40 minutos de viaje, solo se vieron cientos de ovejas. Una vez que se realiza ese recorrido, resulta imposible sorprenderse al escuchar la estadística de los ciudadanos locales en las islas: por cada habitante de Malvinas hay unas 170 ovejas.

Lorna Márquez arrojó las cenizas de la madre de Rubén Márquez, junto a la tumba del soldado
Lorna Márquez arrojó las cenizas de la madre de Rubén Márquez, junto a la tumba del soldado

Pasaron ya 20 minutos de la llegada de los familiares al cementerio de Darwin y si bien algunos se recompusieron, la escena no cambió demasiado. Todavía prevalece ese vínculo íntimo entre esas madres, hermanas, padres, tíos, sobrinas y las tumbas. En las lápidas no hay rangos militares, solo se encuentran los nombres de los hombres que yacen allí debajo. No es momento de recordar épicas militares ni circunstancias de fallecimiento. Es hora de recuperar ese vínculo que existía en los hogares, ese factor que ni los compañeros del frente de batalla llegaron a conocer a fondo.

“Este es el día de las familias. Es el día de las madres. No hay nada más que eso y hay que respetarlo. Es muy difícil poder llegar a interpretar la profundidad de lo que está viviendo esta gente ahora”, dice Geoffrey Cardozo, el ex militar británico que en 1983 tuvo la responsabilidad de hacerse cargo de los soldados muertos argentinos desperdigados por las Malvinas y quien aportó el primer granito de arena a la creación del cementerio de Darwin.

Aún sin que el viento empezara a soplar con fuerza puede verse a Cristina Lera, con sus 83 años, en silla de ruedas y con dificultades severas de audición, lanzar besos con sus manos a la tumba de su hijo Luis Guillermo Sevilla, en la tumba ubicada en la columna 8 de la fila 2 del Sector A. Ya antes había esperado en el aeropuerto de Ezeiza y viajado en el avión privado que regaló la empresa Andes a la comitiva con el portarretrato de su hijo en mano.

Cristina Lera, junto al retrato de su hijo Luis Guillermo Sevilla (Lihuee Althabe)
Cristina Lera, junto al retrato de su hijo Luis Guillermo Sevilla (Lihuee Althabe)

A unos 25 metros de allí, sobre el Sector B, hay dos mujeres sentadas. Ambas con gafas negras para cubrir el hinchazón de los ojos de tanto llanto. Ellas son Nora, la hermana menor de Víctor Rodríguez, quien yace en la tumba 11 de la fila 5 y Mabel Godoy, quien fuera su novia al momento de que el oriundo de Lomas de Zamora fuera enviado a la guerra.

“Es como una manera de cerrar todo el círculo. Después de todo el odio, la bronca, el rencor, las peleas y la angustia que hubo en estos 37 años, llegó el momento de encontrar nuestra paz con Víctor. Y todo esto lo cerramos con un profundo sentimiento de amor”, le explica Mabel Godoy a Infobae.

La mujer de 53 años era la novia de Rodríguez en 1982. Llevaban apenas un año en pareja. Se habían conocido en una “fiesta de la primavera” y consolidado la relación durante una caminata a Luján.

Pocos años después de la muerte de Rodríguez en Malvinas, Mabel se casó con otro hombre y tuvo dos hijas, que hoy cuentan con 27 y 28 años. Sin embargo, recién hace dos años volvió la inquietud a su cuerpo sobre lo que había ocurrido con el cuerpo del soldado del Regimiento 7. Mientras leía un diario de La Plata, se interesó por la noticia de que una escuela pública de Banfield había puesto de nombre a uno de sus salones principales “Víctor Rodríguez”. Se puso en contacto con el impulsor de la medida, un ex compañero de Víctor en batalla, y entre ambos llegaron a Nora, a quien acompañaron a la hora de las pruebas de ADN, en 2017. La identificación de Rodríguez se concretó en noviembre del año pasado.

Hubo familiares que se pasaron más de una hora abrazados a la cruz de su ser querido
Hubo familiares que se pasaron más de una hora abrazados a la cruz de su ser querido

Ya pasó más de media hora del primer contacto y de a poco amanecen síntomas de relajación. Se presentan las sonrisas y lo que hace unos instantes eran cuerpos desparramados por los suelos del cementerio de Darwin presos de la congoja, ahora el clima mutó hacia las primeras sonrisas y a los agradecimientos. Así, el veterano Julio Aro y la periodista Gaby Cociffi, dos de los principales impulsores del proyecto de identificación de los hasta entonces “Soldados argentinos solo conocidos por Dios”, se paseaban por las tumbas recibiendo abrazos y brindando caricias en las espaldas de aquellos familiares que lo necesitaran.

Poco antes de que un gaitero del Royal Regiment de la Guardia Escocesa entonara los sones de “Lament”, se destacó la figura de Lorna Márquez, quien junto a su hermano brindó a su tío Rubén Márquez quizás la ofrenda más particular de toda la mañana malvinense: arrojó junto a la tumba 9 de la fila 5 en el sector B nada menos que las cenizas de su abuela y madre del soldado muerto en combate.

“A lo largo de todos los años, se convirtió en un clásico ese pedido de nuestra abuela Elda. Mientras ella buscó durante tanto tiempo el lugar donde estaba enterrado su hijo, nos repetía una y otra vez ‘si me llegara a pasar algo y me muero antes de que lo encontremos, quiero que me cremen y lleven mis cenizas al lado de donde esté él”, le explicó Lorna a Infobae.

“Por eso, para nosotros este viaje fue el cierre de un doble círculo. Por un lado, pudimos encontrar finalmente dónde estaba nuestro tío y por otro, pudimos cumplir con el deseo de la abuela. Eso no sabíamos si íbamos a poder lograrlo, y es muy emocionante”, reflexionó entre lágrimas. Elda murió hace 11 años, pero una vez que surgió la posibilidad de identificación del cuerpo de Márquez, la familia optó por exhumar el cuerpo y cremarlo. Desde hoy en adelante, ambos descansarán juntos.

El cementerio de Darwin está, básicamente, en el medio de la nada. No hay señal de internet para los celulares. Ni siquiera existe una fuente de electricidad. Es por eso que para el discurso del padre Ponciano Acosta, acompañado de su par de Malvinas, el padre Ambrosio, se utilizó como proveedor de energía de los parlantes la batería de una camioneta 4×4 local.

El cementerio cambió su imagen de una manera abrupta a lo largo de los años. A 1983, la mitad de las 237 cruces figuraban con la lápida “Soldado argentino sólo conocido por Dios”. Hoy quedan apenas 10. Resultó clave el Plan de Proyecto Humanitario en el que en un tramo de poco más de dos años, se logró resolver el misterio sobre las identidades de 112 de 122 soldados que aún estaban sin reconocer a principios de 2017.

Las familias dejaron flores de tela sobre las cruces (Lihuee Althabe)
Las familias dejaron flores de tela sobre las cruces (Lihuee Althabe)

Precisamente, la concreción final del proyecto también reposó en los hombros del empresario Eduardo Eurnekian, quien al mando de Corporación América y con la colaboración de personas como Matías Patanian o Martín Eurnekian, hizo realidad los traslados de los viajes de los familiares, tanto el de hoy como el de 16 de marzo de 2018.

Mientras Ponciano brindaba sus palabras a la gran cantidad de fieles creyentes, había dos mujeres que se mantenían inamovibles delante de la lápida de su familiar. Ambas estaban ante un mármol negro con la inscripción “Soldado argentino solo…”, pero que tenía una hoja en blanca sostenida por piedras encima. En el papel se escribía el nombre de Carlos Alberto Frías. Y esas madre e hija que portaron gorros fucsia fluorescentes de lana en toda la jornada, fueron, casi sin proponérselo, dos de las grandes protagonistas del día.

Hasta el martes a la tarde se había comunicado que unas 20 familias se reencontrarían con los soldados identificados en el período del último año. Sin embargo, en la noche de ese mismo día, la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas y la Secretaría de Derechos Humanos informaron que dos soldados habían sido identificados a último momento. Uno de ellos fue Frías. Por eso, su cuñada Fermina Ojeda y su sobrina Cynthia Frías no paraban de llorar al relatar la sorpresa.

“No nos queremos mover de acá. Nosotros estábamos contentas por venir a Malvinas, pero íbamos a pasearnos sin tener la certeza de dónde estaba Carlos. Cuando ayer me comunicaron la noticia, lo llamé a mi marido, que está allá en Corrientes y no pudo venir, para contárselo. Estaba como loco, saltaba por las paredes, me gritaba al teléfono. Ahora espero que puedan venir los padres de Carlos y mi marido, su hermano. Ellos son los que más necesitan estar acá”, advirtió en el medio del llanto Fermina a este medio.

El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, junto a la hermana de Mario “Perro” Cisnero
El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, junto a la hermana de Mario “Perro” Cisnero

“Este plan es un legado y una enorme lección. Porque cuando priorizamos el diálogo sincero despojado de mezquindades políticas, los resultados positivos se alcanzan”, reflexionó, a su vez, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, quien estuvo desde un primer momento en compañía y contención de los familiares.

Son las 12 del mediodía y Omar Tabárez, quien fuera parte de la orquesta militar argentina en Malvinas, entona el “Minuto de Silencio” con la misma trompeta que había perdido en su momento y que le fue devuelta por un par británico más de dos décadas después. El músico está nervioso, conmocionado. Su exposición apenas dura unos segundos. Suficiente como para que rompa en llanto al finalizarla y se pierda en un nudo de abrazos de familiares y otros veteranos de guerra invitados a la cita.

Aún quedan unas diez tumbas con la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios” en el Cementerio de Darwin
Aún quedan unas diez tumbas con la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios” en el Cementerio de Darwin

La palabra final queda en manos de Fernanda Araujo, la presidenta de la Comisión de Familiares de Caídos de Malvinas y quien tuvo la oportunidad de conocer la tumba de su hermano Elbio Araujo durante el primer viaje de visita y reconocimiento, el 16 de marzo de 2018. “Esta vez es muy diferente a la otra. Hoy estoy feliz, ya no tengo esa carga emocional tan pesada sobre mis hombros como en el viaje anterior. Hoy quiero disfrutar todo”, le había dicho a Infobae durante un breve diálogo en el avión, durante el trayecto de ida a Malvinas.

Araujo se muestra con el micrófono y ante la multitud sonriente, fuerte y, especialmente, agradecida. En medio de un clima de castigo semejante por las secuelas de la guerra, la hermana del caído destaca una y otra vez el hecho de haber podido concretar 112 identificaciones por medio del diálogo, de la aceptación de las diferencias y el entendimiento entre partes. “Gracias”, fue la palabra que más veces enunció durante su discurso.

La foto final de las 22 familias junto a la bandera argentina, en pleno corazón del cementerio de Darwin
La foto final de las 22 familias junto a la bandera argentina, en pleno corazón del cementerio de Darwin

Y mientras las nubes empiezan a cubrir el cielo de Malvinas y el terreno permanece con ese verde opaco, gastado, algunos colaboradores de la organización empiezan a apurar la salida de los visitantes al grito de “a subirse a los micros, vamoooos. Hay que subirse a los micros”. Al parecer, si se supera la hora límite de las 16 horas, Malvinas podría verse presa de ráfagas de viento muy violentas que podrían impedir que la comitiva de casi 200 personas regresara a Ezeiza.

Son las 17:01 del miércoles y las últimas líneas son escritas sobre el avión de regreso a la ciudad de Buenos Aires. El clima en la cabina es de aplomo. Las familias permanecen sentadas en sus butacas. La gran mayoría de ellos no durmió más de una hora y media durante la última noche. El aluvión emocional de la mañana dio lugar a la paz. Y quien escribe no puede quitarse de la cabeza la imagen de Cristina Lera, que pese al pedido de los ayudantes de subirse a los micros, ella permanecía en su silla de ruedas, pegadita al mármol negro con la inscripción del nombre Luis Guillermo Sevilla. Ella, como tantas otras madres octogenarias que estuvieron hoy en las Islas Malvinas, se vieron de frente con la tumba de sus hijos por primera vez en su vida. Y posiblemente, también haya sido la última. Cómo habrán hecho para superar ese dilema y subirse a un autobús.

Hernán Anbinder, responsable de prensa de la secretaría de Derechos Humanos
Hernán Anbinder, responsable de prensa de la secretaría de Derechos Humanos

FUENTE: www.infobae.com

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Identifican a dos soldados argentinos y el total asciende a 112

15 Mar 19
Alberto Mena
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Se trata de dos combatientes oriundos de Córdoba y Corrientes que están sepultados en el Cementerio de Darwin y fueron identificados en el marco del Proyecto Humanitario Malvinas.

Identifican a dos soldados argentinos y el total asciende a 112

Otros dos soldados argentinos de Malvinas sepultados en el Cementerio de Darwin -oriundos de Córdoba y Corrientes- fueron identificados gracias al Plan Proyecto Humanitario Malvinas. Ahora son 112 los conscriptos cuya identidad se revela después de casi cuatro décadas de haber permanecido sepultados sin nombre, según informó Presidencia de la Nación.



Se trata de Eduardo Antonio Vallejos, de la provincia de Córdoba, quien cumplía con el servicio militar cuando fue convocado a combatir en el archipiélago, y de Carlos Alberto Frías, de Corrientes,del Regimiento de Infantería 12 de la ciudad de Mercedes, señalaron. 



Los familiares de los soldados fueron notificadas del resultado de los análisis de ADN e integran la comitiva de 60 parientes de soldados caídos que viajó en la madrugada de este miércoles a las islas.



En el marco de un viaje humanitario, el contingente de familiares aterrizó a las 8 en el aeropuerto de las islas; recorrió en micros los 35 kilómetros hasta el cementerio de Darwin, donde yacen enterrados 237 argentinos que murieron en el conflicto de 1982; participaron allí de una ceremonia religiosa a cargo del sacerdote argentino Ponciano Acosta, primo hermano de un caído en Malvinas, y dos curas de las islas, uno católico y otro anglicano. 


“Pasaron 37 años de silencio e indolencia frente a los héroes y sus familiares. El Estado hoy los acompaña, les hace una caricia, los reconoce y les agradece por todo lo que han dado”, señaló el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Claudio Avruj, sobre las dos nuevas identificaciones.

FUENTE: www.infoeme.com

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Viaje a Malvinas con los familiares de los 20 soldados identificados recientemente

12 Mar 19
Alberto Mena
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Julio Aro, presidente de la fundación No Me Olvides, sostuvo en Radio Brisas que este miércoles se realizará el segundo viaje a las islas Malvinas junto a 60 familiares de los 20 soldados identificados recientemente.

La comitiva, integrada además por un equipo interdisciplinario y miembros de la Corporación América, participará de una ceremonia en el cementerio de Darwin en la que se descubrirán las placas que identifican las tumbas de los héroes caídos.

“Estoy muy contento siguiendo con este sueño que parecía increíble”, remarcó e indicó que “ahora otras 20 familias van a saber dónde están sus hijos y eso es impagable”.

Aro aseguró que “es el segundo viaje con los familiares y es muy lindo y gratificante. Es una mochila muy grande que uno se saca cuando se le dice a las mamás donde están enterrados sus hijos y a nosotros nos alivia mucho el alma”.

Escuchá la entrevista a Julio Aro en el programa “Plan Luz”

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Familiares de soldados argentinos muertos en Islas Malvinas viajan a archipiélago para rendir homenaje

11 Mar 19
Alberto Mena
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BUENOS AIRES, 9 mar (Xinhua) — Familiares de soldados argentinos enterrados en las islas Malvinas rendirán homenaje el miércoles próximo a los fallecidos en el archipiélago, adonde viajarán para colocar placas con sus nombres en las tumbas luego de la reciente identificación de los cuerpos.

La ceremonia se realizará en el Cementerio de Darwin, 68 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Puerto Argentino, la principal en las islas, e incluirá un oficio religioso en memoria de los caídos en los combates de la guerra de 1982 entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las islas, ubicadas en el Atlántico Sur.

El viaje será similar al que se realizó el 26 de marzo del año pasado, cuando unos 200 familiares de 90 soldados muertos en la guerra participaron de una inédita ceremonia en Darwin, en la que pudieron — por primera vez desde la guerra — reconocer la tumba de su ser querido con placas que llevan su nombre y apellido.

En virtud de un acuerdo entre Argentina y Reino Unido, y la participación del Comité Internacional de la Cruz Roja, hasta el momento, un total de 110 familias de caídos en la guerra recibió la confirmación positiva del examen de ADN que posibilitó la identificación de los restos de los caídos, enterrados durante casi 37 años en tumbas que llevaban la placa “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

En esta oportunidad viajarán unos 60 familiares; la mayoría, adultos mayores, provenientes de distintas partes del país.

Se trata de aquellos que recibieron las notificaciones positivas en el último año, dijo la agencia estatal de noticias Télam.

Junto a los familiares viajarán también el secretario de Derechos Humanos de Argentina, Claudio Avruj, la titular de la Comisión de Familiares, María Fernanda Araujo, y dos ex combatientes amigos e impulsores de las identificaciones: el inglés Geoffrey Cardoso, que diseñó el cementerio de Darwin y enterró en 1982 a los soldados argentinos, y el argentino Julio Aro, titular de la fundación “No Me Olvides”.

En el cementerio de Darwin yacen enterrados 237 de los 649 argentinos que murieron en el conflicto de 1982.

Después de que cada familiar pueda localizar la tumba de su ser querido, se realizará una ceremonia religiosa a cargo del sacerdote argentino Ponciano Acosta, primo de un caído en Malvinas, y los dos curas de las islas, uno católico y otro anglicano.

Claudio Avruj destacó hoy que el Plan Humanitario Malvinas, que permitió hasta el momento la identificación de los restos de 110 soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin, quedará en “la memoria colectiva como un hito sin precedente a nivel mundial”.

“Gracias a este plan humanitario, comenzamos a cerrar un largo ciclo de dolor, de silencio e indiferencia”, destacó el funcionario.

FUENTE: http://spanish.xinhuanet.com

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Viaja a Malvinas un nuevo grupo de familiares de soldados caídos que fueron identificados

11 Mar 19
Alberto Mena
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Un nuevo viaje de familiares de caídos en la guerra de Malvinas, cuyos restos fueron recientemente identificados, se realizará el próximo miércoles al cementerio de Darwin para honrar a los caídos, en una ceremonia que incluirá la rendición de honores militares.

El viaje será similar al que se realizó el 26 de marzo del año pasado, cuando unos 200 familiares de 90 soldados muertos en la guerra participaron de una emocionante e inédita ceremonia en Darwin, en la que pudieron -por primera vez desde la guerra- rezar y llorar ante la tumba de su ser querido con las placas de granito negro que llevan su nombre y apellido.

Gracias a un acuerdo humanitario entre la Argentina y el Reino Unido, y la participación del Comité Internacional de la Cruz Roja, hasta el momento, un total de 110 familias de caídos en la guerra recibió la confirmación positiva del examen de ADN que posibilitó la identificación de los restos de los caídos, enterrados durante casi 37 años en tumbas que llevaban la placa “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

En este caso, viajarán unos 60 familiares; la mayoría, adultos mayores, provenientes de distintas partes del país. Son aquellos que recibieron las notificaciones positivas en el último año. Para muchos de ellos, será la primera vez que se subirán a un avión.

Es por eso que se dispuso un operativo que incluye médicos, psicólogos y asistentes sociales que los irán recibiendo el martes en un hotel del centro porteño para hacer chequeos y controles.
Junto a los familiares viajarán también el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj; la titular de la Comisión de Familiares, María Fernanda Araujo; y dos ex combatientes amigos e impulsores de las identificaciones: el inglés Geoffrey Cardoso -que diseñó el cementerio de Darwin y enterró en 1982 a los soldados argentinos-, y el argentino Julio Aro, titular de la fundación No Me Olvides.

“Será un nuevo viaje de reencuentro y sanación”, dice Araujo, cuyo hermano Elbio fue uno de los primeros soldados identificados. “Desde la comisión vamos a seguir luchando para que estos viajes se sigan realizando frecuentemente y se incluya también a los familiares de los caídos en el crucero General Belgrano, que necesitan volver al lugar del hundimiento”, agrega.

El contingente partirá desde el aeropuerto de Ezeiza el miércoles, a las 4.30 de la madrugada, a bordo de un avión MD83 de la empresa Andes, el mismo con el que se realizó el viaje del año pasado, y volverán a pisar continente esa misma tarde.

Toda la logística y organización del viaje de 18 horas, así como los gastos, están a cargo de la Corporación América -dueña de Aeropuertos Argentina 2000-, de Eduardo Eurnekian, que mantiene hace años un compromiso con la causa Malvinas. Durante el viaje que el empresario hizo en diciembre del año pasado a Malvinas, fueron los mismos isleños los que propusieron la realización de este segundo vuelo humanitario.

Desde la base militar de Mount Pleasant -donde funciona el aeropuerto de las islas-, el contingente recorrerá en micros los 35 kilómetros hasta el cementerio de Darwin, donde yacen enterrados 237 argentinos que murieron en el conflicto de 1982.

Después de que cada familiar pueda localizar la tumba de su ser querido -se dispondrán sillas frente a ellas para las personas mayores-, a las 11 de la mañana dará comienzo una ceremonia religiosa a cargo del sacerdote argentino Ponciano Acosta, primo hermano de un caído en Malvinas, y los dos curas de las islas, uno católico y otro anglicano.

Luego se desarrollará la rendición de honores militares: un gaitero de la guardia escocesa de las islas tocará una marcha fúnebre, y el ex combatiente argentino Omar Tabárez interpretará el “Toque de silencio” con la misma trompeta que usó durante los días del conflicto para acompañar distintos momentos, y que le fue devuelta en el 2010 por el soldado inglés que lo tomó prisionero.

La Comisión de Familiares llevará dos ofrendas de flores sintéticas -ya que no se pueden ingresar a las islas materiales orgánicos-; una quedará en Darwin y la otra irá destinada al cementerio de San Carlos, donde están enterrados los soldados británicos.

A las 18.30 de ese mismo día, el grupo volverá a pisar continente. En Ezeiza los recibirá el canciller Jorge Faurie, autoridades de las fuerzas armadas, veteranos de guerra y otros familiares de caídos.

FUENTE: www.diariosanrafael.com.ar

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