Author Archives: Alberto Mena

Julio Aro, el excombatiente detrás del proceso de identificación de los soldados caídos en Malvinas

13 Nov 18
Alberto Mena
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En la semana en la que fue anunciada la identificación del sargento Mateo Sbert, el soldado número 102  cuya tumba ahora tiene nombre y apellido, La Noticia 1 dialogó con el argentino que impulsó la misión humanitaria en las islas. “Nosotros fuimos con nombre, apellido, rostro y documento, y de esa manera tiene que ser”. Nominado para Premio Nobel de la Paz, aseguró: “La emoción de los familiares es nuestro premio, es sanador”.

Julio Aro en el cementerio de Darwin, en 2008, cuando volvió a las islas tras la guerra.
Julio Aro en el cementerio de Darwin, en 2008, cuando volvió a las islas tras la guerra.

 

Esta semana, Malvinas volvió a ser noticia gracias a la identificación del soldado número 102 en cuya tumbaen el cementerio de Darwin era NN y que, gracias a la misión humanitaria para reconocer los restos, ahora sabemos que era el sargento Mateo Sbert.

El proceso tiene a la Fundación No Me Olvides como impulsora. Su alma máter es Julio Aro y vive en Mar delPlata, este excombatiente de la guerra de Malvinasvolvió a las islas en 2008. Desde entonces tuvo una certeza: las tumbas de sus compañeros tenían que tener sus nombres.

Así comenzó su lucha, que contó con el apoyo de un grupo de personas, entre ellos tres ingleses, incluido Roger Waters, el histórico fundador de la mítica banda británica Pink Floyd, lo que permitió llegar a este proceso, que esta semana dio a conocer el resultado número 102.

Julio Aro dialogó con La Noticia 1. La Universidad de Mar del Plata propuso que él y Geoffrey Cardozo sean nominados para el Premio Nobel de la Paz por esta misión histórica. “El mejor premio que tenemos es escuchar a los familiares, ver su emoción de saber, por fin, dónde descansan sus seres queridos“, dijo, con humildad, el excombatiente.

 

Julio Aro es profesor de Educación Física. Tiene 55 añoscombatió en Malvinas con el Regimiento N° 6 de Mercedes. En 2008 estuvo dos meses en las islas. El viaje fue movilizante, como lo es para cada excombatiente que vuelve a ese lugar y recuerda aquellos días. Pero hubo algo que se transformó en la voluntad de hacermás de 100 placas negras que dicen “Soldado sólo conocido por Dios”.

“Nosotros fuimos con nombreapellidorostro y documento, y de esa manera tiene que ser: no puede existir ninguna placa que diga ‘Soldado argentino sólo conocido sólo por Dios'”, consideró Aro y relató cómo comenzó con este proceso que hoy está muy avanzado.

“Aunque parezca mentira, las personas que nos ayudaron para esta tarea humanitaria son inglesesTonyDavis, con quien nos habíamos contactado cuando fui a Malvinas en 2008 y pude ver esas 122 placas que decían ‘Soldado argentino sólo conocido por Dios’, que te parte la cabeza, pudimos hacer este proyecto de identidad compartida”, relató.

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Otra persona es, claro, Geoffrey Cardozoexoficialbritánico que tuvo a su cargo el cementerio de Darwin. En un encuentro de veteranos de Malvinas en Londres, a raíz de sus conocimientos del español, fue asignado como intérprete al grupo de Aro.

“Era nuestro traductor, y el último día nos entrega un informe que no era privado sino público y ya lo tenía el Estado argentino, que nunca hizo nada, en ese informe había fotoslugares de entierro, cómo lo cuidó, lo puso en sábana blanca, en bolsa negra, en cajón, anotó las pertenencias, un trabajo maravilloso”, contó.

El último impulso, recordó Aro, se lo dio nada menos que Roger Waters: “Le entregó a la presidenta (CristinaFernández de Kirchner, en 2012), a través de (la periodistaGabriela Cociffi, una carta hablándole sobre el proceso de identificación y a partir de ahí se nos abren las puertas para lograr esto, que nos trae una paz increíble, y que es devolverle la identidad a cada uno de nuestros compañeros”.

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Cardozo, Aro, Waters y Cociffi.

 

“Esto jamás se creyó que se podía hacer. Esto es no dejar a nadie en el campo de batalla, devolver la dignidad a los seres queridos: no es lo mismo colocar una flor en cualquier lado. Hoy se puede saber concretamente dónde llorargritarputear, en la tumba de los seresqueridos“, explicó Aro sobre la tarea.

La responsabilidad de la misión humanitaria la tiene el Comité Internacional de la Cruz Roja, tras la firma del convenio entre el gobierno del presidente Mauricio Macri y las autoridades británicasDe los 121 cuerpos exhumados, 102 ya fueron anunciados como identificados.

Sin registro de familiares, hubo que ir pueblo por pueblo para encontrarlos, contarles el plan, proponerles la extracción de sangre. Cuando se identifican los restos, se les avisa y, si así lo autorizan, se hace público. “Es sanador“, aseguró Aro.

FUENTE: www.lanoticia1.com

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Roger Waters fue declarado Huésped de Honor de la ciudad de Buenos Aires

13 Nov 18
Alberto Mena
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Es más grande como ser humano que como artista“. Con una simple frase el ex combatiente de Malvinas Julio Aro resumió el alto nivel de compromiso con las causas sociales del ex líder de la legendaria banda Pink Floyd.

El aclamado rockero británico Roger Waters fue distinguido este jueves como Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura gracias a su labor a la hora de acercar a las partes para permitir que los soldados enterrados en las Islas Malvinas sea finalmente identificados. Durante más de 35 años, en las lápidas del cementerio Darwin apenas se podía leer “Soldado argentino sólo conocido por Dios“. Hoy, 102 tumbas ya llevan los nombres correspondientes, restan 20.

La historia comenzó cuando la Directora Editorial de Infobae, Gabriela Cociffi, emprendió junto a los familiares y a Julio Aro la lucha por la identidad de los caídos. Ante las dificultades para avanzar con un proceso que necesitaba de un entendimiento y diálogo fluido entre Argentina y Gran Bretaña, optó por pedirle ayuda a Waters. Casi inesperadamente, éste se comprometió con la causa y puso manos a la obra: habló con embajadores, políticos y organismos internacionales hasta que finalmente entre todos consiguieron el objetivo.

Familiares de los soldados argentinos caídos en la Guerra de Malvinas

Familiares de los soldados argentinos caídos en la Guerra de Malvinas

Ante la presencia del vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, la abuela de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, familiares de caídos, representantes de la Cruz Roja y ex combatientes, Waters recibió la distinción y aseguró estar “profundamente conmovido“.

“Hubiera querido que Geoffrey Cardozo estuviera aquí”, aclaró en referencia al coronel británico encargado de enterrar a los soldados argentinos en las islas. La información que él aportó fue clave para el proceso de identificación.

“Hace años recibí un mail de Gaby Cociffi explicándome lo que pasaba”, recordó Waters durante su discurso. Entre muchas tratativas, en una oportunidad le escribió a la Asamblea Legislativa de las islas. Según él mismo relató, en esa carta les pidió que consideren lo difícil que hubiera sido para su madre y su abuela, quienes perdieron a sus maridos en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, no saber en dónde descansaban sus cuerpos. Al parecer sus palabras tuvieron algún efecto.

Todo el equipo logró superar las resistencias que había al otro lado del Atlántico“, dijo, y aclaró que considera que su rol fue “muy pequeño” en la epopeya. También arengó al público: “Nos faltan 20, pero llegaremos“.

Gabriela Cociffi, Directora Editorial de Infobae

Gabriela Cociffi, Directora Editorial de Infobae

Para concluir su discurso, destacó la importancia de que “ninguna gota más de sangre sea derramada” en una disputa territorial. “Hoy aquí hay un profundo sentimiento anti guerra“, remarcó con orgullo.

Además de Gaby Cociffi y Julio Aro, también recibieron diplomas de reconocimiento por su tarea el Equipo Argentino de Antropología Forense, el equipo de la Cruz Roja, laComisión de familiares de Caídos en Malvinas y la Secretaría de Derechos Humanos.

En ese sentido, el secretario Claudio Avruj se comprometió a que el Estado Nacional continuará con los viajes de familiares a las islas a medida que se vayan identificando más cuerpos. “En Derechos Humanos uno de los pilares es la reparación y los seres humanos no somos anónimos“, afirmó.

El ex líder de Pink Floyd durante la premiación

El ex líder de Pink Floyd durante la premiación

La ceremonia, que tuvo lugar en el Salón Dorado de la Legislatura, comenzó con una interpretación musical de Alejandro Lerner, quien cantó un tema que había compuesto apenas cuatro días tras el inicio de la guerra. El cierre estuvo a cargo de Raúl Porchetto. “Esta canción fue prohibida durante la guerra”, explicó antes de entonar Reina Madre.

Una vez concluido el agasajo, Gaby Cociffi reconoció que no dio ningún discurso porque sabía que se quebraría en llanto. “Lo más importante es sentir el dolor del otro. Si todos hacemos eso, todo cambia. Yo no tengo un muerto en Malvinas, como siempre me preguntan, tengo 649“, concluyó.

Fotos: Manuel Cortina

FUENTE: www.infobae.com

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Roger Waters: “Sería imposible no entender a las madres de Malvinas”

12 Nov 18
Alberto Mena
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Mirá la entrevista de Cristina Pérez al ex integrante de Pink Floyd.

A horas de su show en el Estadio Único de La Plata, con motivo de su gira Us+Them, el ex líder de Pink Floyd,Roger Waters, habló con Telefe Noticias sobre su rol en la identificación de los soldados caídos en Malvinas y además se refirió a la asunción de Jair Bolsonaro al frente de la presidencia de Brasil y a la crisis humanitaria que vive Venezuela.

En una entrevista con Cristina Pérez, el músico inglés de 75 años contó qué significa para él estar una vez más en Buenos Aires -donde miles de fanáticos lo esperan para vibrar al ritmo su música- y aseguró que se siente“afortunado” no sólo por su trabajo, sino por estar acompañado de buenos amigos y una gran mujer. “Cuando salga al escenario ante cincuenta mil personas podré sentir su energía”, se adelantó en la previa de su recital.

CP.- Nos toca el corazón profundamente que te hayas comprometido personalmente con la identificación de los soldados desconocidos en el cementerio de Darwin, muchísimas gracias.

RW.- Me toca profundamente a mí también.

CP.- ¿Qué te hizo decidir comprometerte con la causa?

RW.- La periodista argentina Gaby Cociffi me mandó un email contándome la historia, me envió un artículo que había escrito y explicándome que quería mi ayuda para lograr llamar la atención de la gente para ayudar a los madres y padres de estos chicos asesinados en la guerra de Malvinas. Y, sobre todo, lograr que sean enterrados de forma correcta. Además, ella quería lograr que un equipo forense la Cruz Roja que identifique los cuerpos. La primera cosa que hicimos fue a ir a ver a (Cristina) Kirchner, quien dijo que iba a apoyar esta iniciativa, y lo hizo.

CP.- ¡Qué paradoja que haya tenido que ser un hombre inglés pidiéndole a la presidenta argentina sobre los soldados argentinos desconocidos!

RW.- Me comporté más como un ser humano que como un inglés. No importa demasiado la nacionalidad, el dolor de una madre es el dolor de una madre. Además, descubrí que se estaba bloqueando desde el Reino Unido, mejor dicho, desde el Parlamento de las islas. Entonces, averigüé quién lo estaba frenando y le escribí a Sharon Halford (miembro de la Asamblea Legislativa de las Malvinas) Y esa -creo- es la carta que tuvo efecto.

CP.- Eso hizo toda la diferencia.

RW.- No lo sé, eso espero. Esa persona nunca respondió, pero el Parlamento permitió que un equipo de la Cruz Roja….

CP.- ¿Cuán influyente fue en tu decisión que tu abuelo y tu padre fallecieran como soldados en la Primera y Segunda Guerra Mundial?

RW.- Eso es una de las cosas que le puse en la carta a Sharon Halford. Es exactamente lo que le expliqué sobre mi abuelo George Henry, que falleció el 23 de septiembre de 1916, y mi padre Eric Fletcher, que falleció el 18 de febrero de 1944. Y que, además, sabía que mi mamá, mi abuela y toda la familia de esos hombres estarían muy afligidos de no saber dónde estaban enterrados. De hecho, mi padre nunca fue encontrado, pero mi abuelo está enterrado en Francia.

CR.- ¿No tenés una tumba dónde…?

RW.- No, pero hay un memorial en Cassino (Italia) de la Commonweatlh con todos los nombres allí.

CP.- Perdiste a tu padre cuando eras un bebé de 1 año.

RW.- Tenía cinco meses. Yo nací en septiembre y él fue asesinado en febrero.

CP.- Todo lo que tenés es esa tumba simbólica. Entonces entendés muy bien a las madres de Malvinas.

RW.- ¿Qué es lo que hay que entender? Sería imposible para un ser humano con corazón no entenderlas. Hay 102 tumbas con nombres hoy en día. Faltan 20. Es impresionante el trabajo que hicieron.

CP.- Si te pudieras parar frente a una de las tumbas del cementerio de Darwin, ¿cuáles serían tus palabras para ese soldado?

RW.- No lo sé. Me alegra que sepamos dónde estás, sos mi hermano. Me alegra saber que tu madre sabe dónde estás. Es importante para ella, para tu padre, tus hermanos y primos. Pero es importante también para mí. Es simbólico por el hecho de que nos importa el otro, a pesar de las fronteras. Sobre todo, en estos días que hablamos de inmigración, enemigos o los chinos, o los musulmanes. Es el sistema que está destruyendo nuestras vidas y el mundo. Esta idea de que la acumulación de riqueza es algo para ser admirado… está destruyendo el planeta en el que vivimos.

CP.- ¿Te gustaría cantar en Malvinas?

RW.- ¿En Malvinas? Sí, pero no hay nada allí más que ovejas. Las ovejas no son mi mejor audiencia.

CP.- Hace algunos años, una amiga mía me trajo granos de arena de Malvinas y te los traje para que los tengas. Se trata de un pequeño homenaje para agradecerte por tu enorme esfuerzo como ser humano.

RW.- Fantástico. Lo aprecio de verdad.

CP.- Es un placer. Estaba pensando en tomar este ejemplo de lo que hiciste en este mundo donde todo se vuelve individualista y está lleno de fuerzas imparables, cuando una persona decide hacer un cambio todavía puede cambiar el mundo.

Rw.- Seguro. Lo que necesitamos descubrir es una cosa sencilla: si ayudo a mi hermano y a su madre, sin importar quién es, me da alegría. Acumular riqueza no produce alegría, no te hace más feliz. Ayudar a alguien, si te hace más feliz. Necesitamos educarnos para entender persuadir a la gente que maneja al mundo.

CP.- Fuiste muy crítico con Bolsonaro, un neofascista. ¿Cuáles son tus miedos sobre Bolsonaro en Brasil?

Bolsonaro va a destruir Brasil tan rápido como pueda igual que Trump lo está haciendo con Estados Unidos. Trump está destruyendo todo lo que tenía un valor en Norteamérica. Desactivó la agencia contra la protección ambiental, una pelea que se estaba dando contra las empresas petroquímicas desde hace veinte años. Puso personas en diferentes posiciones de poder en cada departamento del gobierno de Estados Unidos para destruir su país y el resto del mundo. Bolsonaro va a hacer lo mismo. Lo primero que hizo ni bien ganó fue anunciar que iba a mover la embajada brasileña de Tel-Aviv a Jerusalén, que es lo mismo que tirar dinamita a Medio Oriente. Eso es decir no nos interesa la paz en Medio Oriente, que no tienen interés en la resolución del conflicto entre Israel y Palestina.

CP.- En un punto, pareciera que estamos atrapados entre la extrema derecha y la extrema izquierda. ¿Qué opinás de la situación humanitaria en Venezuela y en el régimen de Nicolás Maduro?

RW.- Me parece que es trágico. Es trágico que todos los desastres humanitarios por los que atraviesa Latinoamérica en los últimos años. Es trágica la colonización que sufrieron en el siglo XV, es trágico que no hayamos entendido que eran hermanas y hermanos nuestros. El tratado de Portugal o el de España con los indígenas les quitaban todos los derechos como si fueran perros, estaban allí para ser robados.

CP.- ¿Es por eso es que invitaste a una banda mapuche a tocar con vos?

RW.- Soy afortunado de viajar por todo el mundo con mi trabajo. Conocí muchos indígenas en Australia y en Nueva Zelanda, en Canadá y en Ecuador, donde me involucré para intentar ayudarlos.

CP.- Faltan pocos días para otro aniversario de la caída del Muro de Berlín, ¿tocarías The Wall en la frontera entre México y Estados Unidos?

RW.- ¡Claro que sí! Dije eso en el minuto que Trump tuvo esa absurda idea de construir un muro.

CP.- ¿Te gustaría hacerlo?

RW.- Sí, tengo que hacerlo. No entiendo los beneficios de esta absurda idea de querer frenar la inmigración. La idea de que la gente pobre, en un mundo con tantas divisiones por la acumulación de riqueza, deje de cruzar barreras y fronteras cuando buscan desesperadamente una educación para poder criar a sus hijos. Eso nunca va a parar, y ellos no deben parar de buscar su futuro.

CP.- ¿Por qué seguís tocando?

RW.- Es un trabajo muy satisfactorio. Ojalá todo el mundo pudiera tener el tiempo para pasiones humanas como la música, el teatro, etcétera.

CP.- ¿Cómo describirías los momentos de placer que te brinda tu trabajo?

Rw.- A veces pienso cómo sería trabajar en una fábrica explotadora en China o armando celulares en una fábrica, haciendo la misma cosa mecánica todos los días. Es inimaginable el dolor que me produciría hacer eso. No estoy seguro si podría, pero es lo que atraviesan millones de personas en el mundo de manera repetitiva y aburrida. Y luego mueren. Todos encontramos la vuelta para vivir de alguna manera.

CP.- El otro día, un periodista le preguntó a Paul McCartney cómo hacía para estar espléndido a los 70 años y él dijo que fueron las drogas, el sexo y el rock and roll.

RW.- Siempre tuvo un gran sentido de humor.

CP.- Entonces, ¿cómo hacés vos para estar espléndido a los 70?

RW.- ¿Para sentirme espléndido? Soy afortunado de tener pocos pero buenos amigos, tengo una gran mujer y no sé, fui muy afortunado. Tengo un trabajo que disfruto. Mañana cuando salga al escenario de La Plata ante cincuenta mil personas podré sentir su energía.

CP.- ¿Qué es el amor?

RW.- No se puede definir el amor. Es como agarrar las alas de una mariposa, podés hacerlo, pero no vas a poder entenderlo.

CP.- ¿Qué significa para vos estar en Argentina?

RW.- Argentina tiene un gran lugar en mi corazón. Hubo shows increíbles aquí hace muchos años en River Plate. En Sudamérica y América Central el público es muy apasionado, más conocedor, joven y generalmente satisfecho con mi trabajo.

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Madres de soldados caídos emocionaron a Roger Waters

12 Nov 18
Alberto Mena
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Roger Waters. Foto: Télam. 

Roger Waters. Foto: Télam.

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Conmovedor encuentro de Roger Watters con las Madres de Malvinas

12 Nov 18
Alberto Mena
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Fueron sus invitadas especiales en su primer show en el Estadio Único de La Plata. Infobae fue testigo de los abrazos, las lágrimas, las palabras y las emociones de las madres de los caídos y del ex líder de Pink Floyd, quien desde hace años se comprometió con la identificación de sus hijos enterrados en el cementerio de Darwin

 

Exclusivo: la intimidad del conmovedor encuentro de Roger Waters con las madres de los soldados de Malvinas ibae.am/2F6SaT2 | Por Gaby Cociffi

Exclusivo: la intimidad del conmovedor encuentro de Roger Waters con las madres de los soldados de Malvinas ibae.am/2F6SaT2 | Por Gaby Cociffi

Publicado por Infobae en Miércoles, 7 de noviembre de 2018

“Quiero decirles, madres, que las amo”, habla con la voz entrecortada y acaricia las manos de esas mujeres de pelo encanecido, algunas con bastones, que conmovidas le dicen “gracias, gracias, gracias”.

“No puedo hablar por la emoción. Si lo hago, mis lágrimas saldrán incontrolables y yo necesito cantar durante dos horas en el show, les pido disculpas”, sigue el hombre vestido de negro, que a pesar de su metro noventa en este instante parece pequeño y vulnerable.

Las lágrimas de Roger Waters inundan sus ojos verde pálido, infinito,mientras se toma la garganta: “Si ahora lloro lo haré  desconsoladamente”, ahoga un grito, el cuello tenso, la mano sobre su corazón.

Falta una hora para que comience  el increíble show del Them+Us Tour en el Estadio Único de La Plata, y el ex líder de Pink Floyd está en una enorme sala en cuya puerta hay un solo cartel: “THE MADRES”.

Aquí están sus invitadas especiales de una noche especial y única: las madres de Malvinas.

Las acompañan sus hijos y nietos. También hay hermanos, hermanas, hijos, sobrinos, esposas de caídos en la guerra de 1982. Son parte de las familias de los 122 soldados argentinos -en 121 tumbas- que durante 36 años yacieron en el cementerio de Darwin bajo una placa que decía Soldado Argentino solo conocido por Dios y que hoy, finalmente, están siendo identificados.

Roger Waters y los familiares de Malvinas (Lihueel Althabe)

Roger Waters y los familiares de Malvinas (Lihueel Althabe)

El compromiso de Waters con estas madres fue la llave que permitió que la causa por la identificación de los caídos en Malvinasimpulsada por el veterano Julio Aro y esta periodista de Infobae-, que durante años había sido ignorada por las autoridades, finalmente tuviera apoyo oficial.

Todo comenzó con un correo electrónico. El músico británico recibió tres días antes de la Navidad de 2011 un email -que le envié yo- en donde le contaba sobre el sufrimiento de estas madres que no tenían una tumba en el cementerio de Darwin donde dejar una flor o llorar a sus hijos. Su empatía por el sufrimiento de los más vulnerables, su compromiso con los derechos humanos, y su historia personal -su padre murió en la Segunda Guerra Mundial, en Italia, y su cuerpo nunca fue hallado- hicieron que el autor de The dark side of the moonabrazara la causa como propia.

En su viaje a la Argentina en 2012  le pidió a la presidenta Cristina Kirchner por los soldados argentinos, por las madres, por sus nombres. Pero no se conformó solo con eso: escribió al ministerio de Relaciones Exteriores británico, a la Cruz Roja Internacional, habló con los embajadores ingleses en los distintos países a los que lo llevó su monumental tour The Wall, y finalmente envió una conmovedora carta a la Asamblea Legislativa de las islas donde los instaba a actuar.

“A la luz del reciente ruido de sables entre Londres y Buenos Aires, sería algo hermoso para los isleños elevarse por encima del cuerpo a cuerpo y tomar el terreno moral más elevado. Sé que este es un tema complejo, y que mi comprensión del mismo puede ser incompleta, pero, al igual que mi padre y mi abuelo antes que yo, también sé que casi siempre hay algo correcto que hacer. Humildemente espero su respuesta”, escribió Waters.

Nélida Echave, María del Carmen Araujo, Marría del carmen Bordón y Dalal Massad en la puerta del salón que el staff de Waters había preparad especialmente para los familiares de Malvinas. El cartel indicaba quiénes eran las homenajeadas: “The Madres”(Lihueel Althabe)

Nélida Echave, María del Carmen Araujo, Marría del carmen Bordón y Dalal Massad en la puerta del salón que el staff de Waters había preparad especialmente para los familiares de Malvinas. El cartel indicaba quiénes eran las homenajeadas: “The Madres”(Lihueel Althabe)

En esta noche de martes son las madres de Malvinas las grandes protagonistas. “Por favor, quiero que las traigas, quiero conocerlas”, me había pedido antes de llegar al país. Durante tres semanas organizamos pasajes, traslados, hoteles. Y aquí están, sin que él hable una sola palabra de español, sin que ellas hablen una sola palabra de inglés, entendiéndose por algo mucho más grande que el idioma: el amor.

El staff del músico cuidó cada detalle para que todo fuera perfecto: “Esto es muy importante para Roger, está en su corazón”, explican sus colaboradores. En el salón hay un gran living con cómodos sillones, dos mesas con sillas y manteles negros, pequeñas mesitas altas con banquetas para los más jóvenes, dos heladeras -con gaseosas, aguas, jugos, cervezas-, un catering que incluye sándwiches, pinchos calientes, empanadas, chipás, emparedados vegetarianos.

“Roger nos ha pedido que todo esté perfecto, solo hazme saber si necesitan algo  más”, se acerca Andy Franks, tour manager del músico. “Roger quiere sacarse una foto con las madres, ¿les podrás pedir?”, pregunta Kate Watkins, mano derecha del inglés. “Las madres tienen plateas y pueden acceder a ellas por el ascensor, ¿está bien así?”, se preocupa Mark Fenwick, su histórico manager.

Nélida Echave le entrega una pequeña foto donde se ve la placa en el cementerio de Darwin con el nombre de su hijo: “Gracias a usted pude encontrarlo”

Nélida Echave le entrega una pequeña foto donde se ve la placa en el cementerio de Darwin con el nombre de su hijo: “Gracias a usted pude encontrarlo”

Y entonces llega Waters. Camina directo hacia ellas y extiende sus eternos brazos para acariciar cada una de las manos que también se extienden hacia él. Y pide que le traduzca cada detalle y que le cuente sobre las madres.

Nélida Echave, que llegó desde Lobos y camina con dificultad ayudada por un bastón, saca de su cartera una pequeña foto papel. La imagen muestra la cruz de su hijo en el cementerio de Darwin y la flamante placa de granito negro que dice: Horacio José Echave. Se la da a Roger y sus manos tiemblan.

Le dice y llora: “Gracias usted ahora mi hijo volvió a tener su nombre. Antes yo iba al cementerio y caminaba sin rumbo,  sin saber dónde rezarle, y besaba cada una de las cruces porque quizás mi hijo estaba allí. Ahora ya  sé dónde descansa en paz, ahora pude encontrarlo”. El músico toma la foto con las dos manos, y habla mirándola fijo a los ojos: “Voy a guardarla en mi bolsillo y la llevaré conmigo durante el show”.

Ahora es el turno de María del Carmen Penón, madre del soldado Eduardo Elbio Araujo, muerto en la batalla de Monte Longdon: “Gracias, infinitas gracias. Usted fue un eslabón importantísimo en esta cadena de gente que se preocupó por nosotros y nuestros hijos. Hoy siento felicidad. Saber dónde está Eduardo me dio paz. Fue como volver a tenerlo conmigo, como si él volviera a nacer“, le dice.

Julio Aro, la directora editorial de Infobae junto a las madres y padres de Malvinas: Ugalde, Hornos, Massad, Bordón, Echave y Araujo  (Lihueel Althabe)

Julio Aro, la directora editorial de Infobae junto a las madres y padres de Malvinas: Ugalde, Hornos, Massad, Bordón, Echave y Araujo  (Lihueel Althabe)

María del Carmen Bordón, también de Lobos, lleva un enorme pin en su solapa con la imagen de su hijo: Luis Jorge Bordón, caído en el combate de Monte Tumbledown. Humilde, la señora recuerda que trabajó en el campo desde sus 15 años y limpiando en distintas casas para poder llevar el pan a la mesa de su gran familia. Y con la voz pausada confiesa: “Yo no sabía quién era Roger Waters. Solo sabía que era un inglés que nos había ayudado y que era muy importante. Él siendo tan famoso se ocupó de nuestros hijos y quise agradecerle”.

Emocionada le cuenta que desde que finalizó la guerra, cada año nuevo, ella puso el plato de su hijo en la mesa con la esperanza de verlo llegar. Él asiente, y murmura: “Si, si, si”.  Y dice que él también esperó durante muchos años a su padre.

Después, María del Carmen revela que esta es la primera vez que va a un concierto. Roger sonríe y pide que traigan a todas las madres pequeños tapones para los oídos: “El sonido es muy fuerte, así estarán mejor”, se preocupa.

Raquel Ugalde le dijo a Waters: “No quería irme de este mundo sin saber dónde estaba mi hijo”.

Raquel Ugalde le dijo a Waters: “No quería irme de este mundo sin saber dónde estaba mi hijo”.

Raquel Ugalde, coqueta a los 83, se arregló especialmente para esta noche. La mamá de Daniel, caído el último día de la guerra en las cercanías de Puerto Argentino, fue la primera en dar la muestra de sangre para que se pudiera identificar a los caídos. “Quiero decirle gracias, porque él nos dio voz. Yo había bautizado a mi hijo con un nombre, que perdió el mismo día que perdió la vida en la guerra. No quería irme de este mundo sin saber dónde estaba Daniel”.

“A ustedes los conozco. ¿Cómo han estado?”, le dice Roger a los padres del soldado Daniel Massad: Coco y Dalal. En mayo de este año ellos estuvieron en Londres cuando el inglés recibió la distinción de una de las Rosas por la Paz, en la residencia del embajador argentino en el Reino Unido, Carlos Sersale, por su labor en la causa por la identificación.

El abrazo con Coco Massad, padre del soldado Daniel Massad, a quien conoció en Londres cuando el músico fue distinguido con una Rosa por la Paz por su compromiso con la identificación de los caídos

El abrazo con Coco Massad, padre del soldado Daniel Massad, a quien conoció en Londres cuando el músico fue distinguido con una Rosa por la Paz por su compromiso con la identificación de los caídos

Coco lo abraza como si fueran viejos amigos. Dalal lo besa . “Cuando fui al cementerio de alguna manera pude tocar a mi hijo él estaba ahí”,  le dice el padre. “Ahora que sé donde está, pude hablar con él. Le conté todo lo que había pasado en nuestras vidas, volví a sentirlo cerca”, agrega la madre. Y todos los que estamos allí presentes hacemos silencio.

Se anima ahora Sergio Aguirrehijo de Miguel Aguirre, marino mercante muerto en el ataque al ARA Isla de los Estados. Y le entrega un cuadro con una foto que muestra a los 248 familiares que viajaron a las islas el 26 de marzo para honrar por primera vez a sus muertos en tumbas reconocidas. Están frente a la enorme cruz de Darwin bajo un cielo diáfano y celeste. “Qué día maravilloso, sin una sola nube, se abrió para todos ustedes”, dice Waters. Y agradece, una y otra vez.

El poncho que y el cuadro que los familiares de los caídos en Malvinas le regalaron a Waters

El poncho que y el cuadro que los familiares de los caídos en Malvinas le regalaron a Waters

“¿Puedo entregarle esto?”,  dice María Alejandra González, hermana de Néstor González, soldado caído en Wireless Ridge. En la bolsa de papel madera hay un poncho blanco, con dibujos en negro. “Mi hermano era un gaucho, usaba poncho. Yo llevé uno igual a Malvinas y lo puse en su tumba. Este otro quiero que lo tengas vos“. Roger Waters se estremece.“Es demasiado”, murmura.

Entonces vuelve a pedir disculpas: “Esto me genera mucha adrenalina en el cuerpo, mucha emoción, se me cierra la garganta y tengo que ir a cantar”. Saluda con los brazos en alto. Las madres lo aplauden. Seca una lágrima y dice: “Los amo”.

Su hombre de seguridad, Duncan Pompey Wilkinson  -ex marines británico que combatió y fue herido en Malvinas- llega un rato después para escoltarme hasta el camarín. Waters está sentado en una pequeña mesa, tiene un block amarillo frente a él y donde escribió la palabra“Mapuches”. En la mesa hay una pila de fotos en blanco y negro donde se lo ve tocando en sus shows: “Luego del concierto las firmo para cada uno de los chicos que trabajaron aquí con nosotros”, explica.

Waters, junto a su hombre de seguridad, Duncan Pompey Wilkinson ,marine que combatió en la guerra y el veterano Celso Farías (Lihueel Althabe)

Waters, junto a su hombre de seguridad, Duncan Pompey Wilkinson ,marine que combatió en la guerra y el veterano Celso Farías (Lihueel Althabe)

Me pregunta por las madres:“¿Están bien luego del encuentro?”. Y me dice que aun siente ganas de llorar. “No podía contenerme, fue muy emocionante verlas. ¿Cuántas mamás vienen al show del sábado?”. Entra su pareja desde hace dos años, Kamilah. Lo besa en la cabeza y le pregunta si quiere un té. “Estoy un poco resfriado”, aclara.

Durante los próximos 15 minutos querrá saber más de cada una de las familias que esta noche están aquí como sus invitadas especiales, pedirá que le cuente nuevamente la historia del poncho que le regalaron mientras lo tiene en sus manos y lo abraza: “Es demasiado conmovedor que un poncho esté junto a ese joven en Darwin y otro esté acá conmigo. Voy a llevarlo al escenario y ponérmelo al final, será mi pequeño homenaje a las familias”.

También hablará de su reunión con Verónica Huilipán, líder mapuche, y de la necesidad de apoyar la causa de los pueblos originarios.

“Yo quería que en mi show estuviera León Gieco, pero no pudieron contactarlo. Igual, me alegra porque pudieron venir los jóvenes mapuches del grupo Puel Kona que suenan genial y este escenario puede ayudarlos a tener voz”, explica.

Ahora extiende su iPhone -con la pantalla rota- y me muestra lo que acaba de buscar en Google: la letra y la música de La Memoria, de Gieco.

“Quiero al final del show poner mi teléfono contra el micrófono y hacer sonar unos minutos una canción de Gieco. Elegí La Memoria y Por la Vida.  ¿Cuál te parece mejor para esta noche?”. Le digo que las dos son grandiosas. Que me conmueven. Y que La Memoria es un himno.

“Yo también tenía elegida La Memoria -hace un guiño-. Porque no se puede olvidar nunca, no debemos olvidar las tragedias que hemos vivido”, concluye.

El gran músico inglés cantó Mother que no estaba en la lista de los temas de su show “para las madres, y para la mía también” (Nicolás Aboaf)

El gran músico inglés cantó Mother que no estaba en la lista de los temas de su show “para las madres, y para la mía también” (Nicolás Aboaf)

Ya comienza el show. Las madres se ubican en la platea. El sonido sacude el Estadio Único de La Plata. Ellas se han puesto, obedientes, los taponcitos en los oídos, que con el correr de los minutos dejarán caer para que la música les llegue plena, como Waters les llegó a su corazón.

Luego de las potentes canciones de Pink Floyd -que dominaron la segunda parte del concierto-, hace una pausa y habla del gran artista que es Gieco, de cómo le hubiese gustado tenerlo en su escenario, de que ahora quiere hacer un pequeño homenaje.

Acerca su teléfono al micrófono y suena, entonces, La Memoria. La gente  canta. Él se seca una lagrima con su brazo derecho.

Los viejos amores que no están
La ilusión de los que perdieron
Todas las promesas que se van
Y los que en cualquier guerra se cayeron

Recuerda a los desparecidos:  “A los desaparecidos no tenemos que olvidarlos ni en nuestra cabeza ni en nuestro corazón”

En el saludo final Waters usó el poncho que le regalaron los familiares del soldado Néstor González, caído en la batalla de Wireless Ridge

En el saludo final Waters usó el poncho que le regalaron los familiares del soldado Néstor González, caído en la batalla de Wireless Ridge

El impactante show ya está por terminar. Waters  vuelve a hablar con la voz entrecortada por la emoción: “Hoy es una noche muy especial. Estuve con ellas antes y están aquí ahora las madres de Malvinas, las madres de los soldados que fueron identificados”. El público aplaude.

Cuenta cómo se involucró en la causa, de los 122 soldados enterrados sin nombre en Darwin y el dolor de sus madres. “Estas mamás no tenían una cruz donde dejar una flor o una oración y solo pedían eso”, explica ante las 40 mil personas que colmaron el estadio.

“Logramos identificar a 102, aún faltan 20. Y vamos a traerlos”, dice desde el escenario. La gente lo ovaciona. Las madres lloran y se abrazan.

Con su imagen proyectada en la gigantesca pantalla, anuncia: “Esta canción es para las madres, y para la mía también”. Y entonces canta Mother.

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Avruj, sobre las identificaciones en Malvinas: “Costó recuperar la confianza”

31 Oct 18
Alberto Mena
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Tras la confirmación genética que permitió identificar los restos del sargento primero Mateo Antonio Sbert, el 102º soldado enterrado como NN -con la leyenda “Soldado argentino solo conocido por Dios”- en el cementerio de Darwin en Malvinas, el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Claudio Avruj dio detalles en Radio Brisas de los avances de la misión que impulsó la Fundación No Me Olvides y su presidente Julio Aro.

“Esto tiene mucha relevancia para toda la sociedad argentina; significa también la construcción del diálogo con Gran Bretaña. El Estado estuvo alejado de la gente y costó volver a construir esa confianza con los familiares”, explicó el secretario de Derechos Humanos de la Nación en Brisas Primera Edición.

Avruj resaltó que “las fuerzas armadas nunca se contactaron con las familias e hicieron mucho daño”.

Después de que la Corte Suprema de Justicia revocó la prisión domiciliaria a Miguel Etchecolatz, el funcionario recordó que cuando el ex policía fue beneficiado con ese beneficio en el Bosque Peralta Ramos desde la secretaría “se pidió claridad en el informe médico”. Al mismo tiempo, apeló a la responsabilidad de los jueces y sostuvo que “uno tiene que tener la tranquilidad de hacer las cosas que tiene que hacer”.

El ex funcionario de Raúl Alfonsín calificó a la democracia como “joven e imperfecta, pero el mejor sistema que tenemos”.

Escuchá la entrevista completa a Claudio Avruj con Adrián Barbarulo y Daniel Temperoni:

FUENTE: www.infobrisas.com

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La Fundación No Me Olvides en Carmen de Patagones

31 Oct 18
Alberto Mena
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Más de 150 nadadores  fueron protagonistas del primer “Desafío de Valientes” en San Blas.

El presidente de la Fundación No me Olvides, Julio Aro y el titular de la ONG “Travesía por Mogotes”, Gustavo Weber, encabezaron la delegación marplatense que este último fin de semana de octubre intervinieron en  la competencia de aguas abiertas “Desafío de los Valientes ” que se desarrolló en la bahía San Blas en el partido de Carmen de Patagones.

El Intendente Municipal, Ing. José Luis Zara, participó de la apertura de la competencia “Desafío de Valientes” y, posteriormente, acompañó la premiación del certamen acompañado por funcionarios de su Gabinete.

En la oportunidad, Zara felicitó a los organizadores del evento y agradeció a quienes colaboraron para que se concrete: “Es un día hermoso, con mucha concurrencia de gente de todo el país que se une a celebrar este 197 aniversario de Bahía San Blas”, expresó.

Por su parte, el delegado municipal, Ricardo Angos, resaltó: “Se vivió un fin de semana maravilloso en la Bahía, a partir del viernes 26, fue un honor haber compartido con gente reconocida internacionalmente por sus acciones, tanto con Julio Aro, por su tarea humanitaria, como con Claudio Plit, campeón Argentino y campeón mundial de Aguas Abiertas”.

Del mismo modo, destacó que “Bahía San Blas se vistió de fiesta y albergó a más de 150 nadadores de todas las edades, del país y del mundo que se lucieron en la jornada del domingo, desarrollando sus destrezas en las distancias de 500, 1000 y 2000 metros”.

La competencia se concretó en un excelente clima y con un destacado acompañamiento de vecinos del partido y la región que fueron recibidos con excelentes servicios por parte de los prestadores locales.

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Héroes de Malvinas: ya son 102 los caídos identificados

30 Oct 18
Alberto Mena
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La Opinión

Identificaron los restos de Mateo Sbert, el sargento sampedrino que murió en Malvinas
La Secretaria de Derechos Humanos identificó el cuerpo del sampedrino, que murió en la histórica batalla conocida como Top Malo House durante la guerra de Malvinas. Se trata del soldado 102 que es identificado por la misión humanitaria enviada a las islas por el gobierno británico.

Este martes, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación confirmó la identificación del cuerpo número 102 de soldados caídos en la guerra de Malvinas desde que comenzó la misión humanitaria el año pasado. Los restos corresponden al sampedrino Mateo Sbert, sargento que murió en la recordada batalla conocida como Top Malo House.

Mateo Sbert nació en San Pedro el 7 de mayo de 1949 e ingresó a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral del Ejército Argentino en 1967. Dos años después ya era cabo del arma de Ingenieros. En 1977 lo destinaron al Instituto Geográfico Militar, donde hizo el curso de técnico en Servicio Geográfico.

En San Pedro, una calle lleva su nombre. Atraviesa la ciudad y es uno de los principales accesos desde la ruta 1001 camino a Vuelta de Obligado, sobre todo luego de la pavimentación completa del último año. Un centro de atención primaria de salud también recuerda al héroe de Malvinas. La agrupación Mallorca recordó que fue su primer vicepresidente, en 1966. Ese año, en la Fiesta de la Hispanidad, junto a Betty Pérez, representó al rey de España.

En 1982, el sampedrino formó parte del contingente que participó de la contienda bélica en las Islas Malvinas. La madrugada del 31 de mayo siguió disparando para cubrir a Medina, un compañero que había sido alcanzado por las esquirlas de una granada, y que pudiera alcanzar la zanja desde donde presentaban batalla. A los pocos minutos, fue alcanzado por los proyectiles y murió en el acto.

Los soldados ingleses capturaron a los sobrevivientes. Tras interrogarlos, enterraron a Sbert, con honores militares y en la zona exterior de un edificio donde alguna vez funcionó un frigorífico. Luego de la rendición argentina, los ingleses construyeron el cementerio argentino en Darwin, donde trasladaron los cuerpos caídos en batalla.

Mateo Sbert era, hasta ahora, uno de los 122 soldados sin identificar y cuyo cuerpo yacía bajo una placa en la que se leía “Soldado Argentino solo Conocido por Dios”.

El teniente coronel José Vercesi, exjefe de la 1era Sección de la Compañía de Comandos 602, recordó que el sampedrino, al que llamaba por su apodo “Turco”, había ido como voluntario a la guerra. “Quería ir a pelear, yo lo elegí dentro de mi grupo comando para que me acompañara”.

Maximiliano Sbert, hijo del sargento identificado, estuvo con el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj. “Fue un encuentro muy emotivo, una satisfacción haberlo conocido y entregarle desde el Estado una respuesta sobre su padre. Estamos poniendo el Estado al servicio de la gente. Esa es nuestra misión y la vocación que inspira a este plan humanitario”, dijo el funcionario.

En el Espacio de la Memoria, miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, personal de la secretaría de Derechos Humanos y del Centro Ulloa, le informaron a la familia que el cuerpo del héroe descansa en Darwin en la tumba D.A.4.10.

Maximiliano Sbert está casado con María Gracia “Chachi” Verseci, la hija del Teniente coronel retirado que estaba a cargo del grupo en el que combatió Mateo. La había conocido durante una serie de visitas a la casa del compañero de batalla de su padre, luego de pisar el suelo malvinense.

La batalla de Top Malo House tuvo lugar en un antiguo galpón de chapa de dos plantas que llevaba ese nombre y oficiaba como puesto, que el 30 de mayo de 1982 sirvió como refugio del grupo de efectivos de la Compañía de Comandos 602 que había descendido de un helicóptero en cercanías de Monte Simón para instalar un puesto de observación que permitiera vigilar a las tropas inglesas que habían desembarcado en San Carlos.

 

Nevaba intensamente en la zona. Tras medio día de marcha, pararon en Top Malo House. No sabían que un helicóptero inglés estaba por llegar. El Teniente Coronel Vercesi dijo que refugiarse en ese galpón, decisión estratégica cuestionada, fue una necesidad. Sus hombres tenían principio de congelamiento en los pies. “Era eso o perder la mitad de mi gente”, contó años después.

Cuando el teniente Ernesto Espinosa divisó desde el primer piso el avance inglés, comenzaron los disparos. Los ingleses lograron incendiar de inmediato el refugio. Los soldados argentinos lograron escapar y continuar presentando batalla. Pero la diferencia de hombres y medios era demasiada.

El sampedrino Mateo Sbert y Espinosa murieron en combate. Ambos fueron condecorados con el más alto honor: “La Nación Argentina al Heróico Valor en Combate”. Hace unos años, Vercesi rindió homenaje en San Pedro al sargento.

FUENTE: www.notife.com

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Identificaron un nuevo soldado de Malvinas: la historia de heroísmo y entrega en la batalla de Top Malo House

30 Oct 18
Alberto Mena
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El sargento primero Mateo Antonio Sbert cayó cubriendo a sus compañeros, en el enfrentamiento con marines británicos en Top Malo House. Con su identificación, ya son 102 los soldados que recuperaron sus nombres en el marco del Plan Proyecto Humanitario
121 cruces tenían la leyenda: Soldado argentino solo conocido por Dios. Hoy 102 caídos ya fueron identificados (NA)
121 cruces tenían la leyenda: Soldado argentino solo conocido por Dios. Hoy 102 caídos ya fueron identificados (NA)

“¡Yo te cubro!”, le gritó a su compañero en medio del fuego británico y las explosiones.

El sargento primero Mateo Antonio Sbert pudo ver, esa helada mañana del 31 de mayo de 1982, que Medina había sido alcanzado por las esquirlas de una granada y que el impacto de un proyectil en una de sus piernas le había sacado parte del peroné. Sordo y aturdido por la granada, casi sin poder moverse, el soldado seguía disparando. Y, quizás sin saberlo, se convertía en blanco de los ingleses.

Fue entonces que gritó por sobre el sonido de los M72 LAW antitanque y de los fusiles lanzagranadas M-79, que lo cubría, que se arrastrara hasta la zanja donde estaban sus camaradas, que abandonara el puesto ovejero de Top Malo House donde se habían refugiado la noche anterior que en esa dramática hora se incendiaba y cubría de humo negro el campo de batalla.

No la vio venir. O quizás sí. Pero no tuvo tiempo de reaccionar. La granada explotó a metros de Sbert. La onda expansiva tiró su cuerpo hacia atrás con violencia. “Estaba intacto, la explosión lo había destrozado por dentro, murió defendiendo a sus camaradas y le salvó la vida a Medina”, recordó conmovido su superior y amigo de años, el entonces capitán José Verseci, hoy teniente coronel (R).

Mateo Sbert había nacido en San Pedro, provincia de Buenos Aires, tenía 33 años, tres hijos y una esposa, Yurhema Elisa Sibona, que lo había despedido con amor y la promesa de volver, solo ocho días antes de que cayera cubriendo a sus compañeros.

La noche del 28 de mayo los comandos habían recibido la orden adentrarse 40 kilómetros delante de la primera línea de batalla argentina para informar sobre el desembarco de los ingleses en San Carlos.

En dos helicópteros, que volaron al ras del piso para evitar radares, los soldados llegaron al pie del monte Simons. Allí, ascendieron con dificultad y desde la cima pudieron informar de un corredor de helicópteros enemigos que divisaban.

Esa noche nevó.  Durmieron sobre la turba. En la madrugada del 30 de mayo, Sbert junto a los 12 hombres de elite, emprendieron el difícil regreso. Tomaron rumbo hacia Fitz Roy, a 25 kilómetros al sur de Puerto Argentino, donde estaba la sección nacional más próxima. Ya oscurecía cuando cruzaron el arroyo Malo. Empapados hasta la cintura, helados, divisaron un puesto ovejero. El capitán Verseci tomó la decisión de hacer un alto y refugiarse en la casa de chapa y madera.

“Fue un error guarecernos allí, pero mis hombres tenían principio de congelamiento en los pies, podía perder a mi gente”, admitió años más tarde el ex jefe de los comandos.

Los restos de Top Malo House

Los restos de Top Malo House

A la mañana siguiente, cuando apenas aclaraba, alguien alertó: “¡Ingleses! ¡Ahí vienen!”. Los marines británicos se acercaban. El teniente Ernesto Espinosa se quedó en el primer piso de la casa haciendo fuego contra el enemigo para permitir que sus compañeros abandonaran el refugio. Una granada lo mató y el galpón comenzó a incendiarse. No pudieron rescatar su cuerpo.

En ese instante Sbert disparó entre las explosiones para que Medina pudiera alcanzar la zanja donde los soldados argentinos daban batalla. Minutos después, que parecieron eternos, su cuerpo quedó tendido en la turba cubierta de nieve.

“Turco, ¿que me hiciste?”, se arrodilló Verseci junto a su amigo muerto, cuando todo había terminado y los ingleses los habían hecho prisioneros. “Turco, Turco…”.

Los diecinueve marines del Cuadro de Guerra para el Comando de Montaña y el Ártico, comandados por el capitán Rod Boswell, mantuvieron posición firme y de respeto ante la desgarrante escena.

Los comandos argentinos fueron tomados prisioneros por los ingleses luego de una dura batalla

Los comandos argentinos fueron tomados prisioneros por los ingleses luego de una dura batalla

“Después de interrogarnos me vinieron a buscar para enterrar a Sbert”, recordó Verseci años más tarde. El cuerpo del sargento ya estaba en la bolsa mortuoria. Lo llevaron hasta el exterior de un edificio que alguna vez había sido un frigorífico, y donde ya había algunas cruces, y lo enterraron con honores militares.

Llevo esa cruz conmigo, es un dolor muy grande que nunca se me ha ido. Estuvimos juntos durante ocho años en el Ejército, éramos amigos más allá de las jerarquías. Mateo fue voluntario a las islas, quería ir a pelear, pero yo lo elegí dentro de mi grupo comando para que me acompañara. Quizás si no lo hubiera elegido él andaría caminando por las calles con nosotros. El dolor de perder a uno de tus hombres solo se supera con el de la muerte de un hijo”, confesó el teniente coronel en una entrevista radial.

Verseci enterró a su amigo, pero luego de la rendición argentina, el 14 de junio de 1982, los ingleses recogieron los cuerpos de los campos de batalla y construyeron el cementerio argentino en Darwin. El encargado de esa difícil tarea fue el hoy coronel Geoffrey Cardozo.

Claudio Avruj junto a Maximiliano Sbert, hijo de héroe de Malvinas que hoy fue identificado

Claudio Avruj junto a Maximiliano Sbert, hijo de héroe de Malvinas que hoy fue identificado

Sbert hasta hoy era uno de los 122 soldados que no habían podido ser identificados durante 36 años. Yacían bajo una placa que rezaba Soldado Argentino solo Conocido por Dios. Pero su hijo Maximiliano, que siguió la carrera militar en el cuerpo de Ingenieros, se sumó a las familias que dieron una muestra de sangre en el marco del Plan Proyecto Humanitario para devolverle el nombre a su padre. La causa impulsada por el veterano Julio Aro, con el trabajo y apoyo de esta periodista de Infobae y el músico inglés Roger Waters, permitió hasta hoy identificar 102 soldados caídos durante la guerra de Malvinas.

En el Espacio de la Memoria, miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, personal de la secretaría de Derechos Humanos y del Centro Ulloa, le informaron a la familia que el cuerpo del héroe descansa en Darwin en la tumba D.A.4.10.

“Estuve con el hijo de Sbert, Maximiliano. Fue un encuentro muy emotivo, una satisfacción haberlo conocido y entregarle desde el Estado una respuesta sobre su padre. Estamos poniendo el Estado al servicio de la gente. Esa es nuestra misión y la vocación que inspira a este plan humanitario”, dijo el secretario Claudio Avruj luego de la notificación.

Pero la del sargento mayor (post mortem) Mateo Sbert no es solo una gran historia de guerra y heroísmo, es también una gran historia de amor.

Veinte años después de Malvinas, un joven militar tocó el timbre de la casa del comandante Verseci. Cuando el teniente coronel abrió la puerta vio a un muchacho grandote, con profundos ojos oscuros, que le extendió la mano y le dijo: “Soy el hijo de Sbert”.

“Maximiliano era el hijo del Turco, era comando como yo y estaba haciendo un curso en Campo de Mayo”, rememoró Verseci.

El refugio de los comandos argentinos

El refugio de los comandos argentinos

Al regresar de la guerra había visitado a la viuda y los hijos de su comando, y con dolor les había relatado cómo murió combatiendo. Los más pequeños apenas pudieron comprender el heroísmo de su padre, pero Maximiliano se mantuvo atento y en silencio al lado de su madre.

Los años pasaron, y los traslados y el destino hizo que las familias, que se habían hecho amigas, ya no volvieran a verse. Hasta que el timbre sonó esa tarde en la casa de los Verseci.

Sbert había recibido  la condecoración “La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”, que su hijo guardaba como un tesoro, junto a una esquela que le había dejado el teniente coronel con una cita de Unamuno y una dedicatoria: “‘Vivir se debe la vida, de tal suerte que viva quede en la muerte’. Con el profundo cariño de un padre. José Vercesi, ex Jefe de la 1ra Sección de la Compañía de Comandos 602”.

Con el paso del tiempo Maximiliano necesitó conocer las islas. Viajó para pisar el lugar de la batalla. Mientras el viento de Top Malo House le golpeaba la cara, guardó en una pequeña bolsa de plástico un poco de la turba, allí donde su padre había derramado su sangre por la patria.

Al regresar, visitó nuevamente a Verseci: quería compartir con él la experiencia de ese viaje que lo había movilizado. El destino quiso que en medio de esas conmovedoras charlas, Maximiliano se encontrara con María Gracia -“Chachi” para todos-, una de las hijas del teniente coronel.

“Era la rebelde, la que cuestionaba mi profesión porque sentía que yo había sufrido mucho en la guerra -recordó el militar-, pero fue quien se ofreció a acompañar a Maxi para hacer paseos por la ciudad”.

La guerra los unía, como hijos de ex combatientes sentían que las esquirlas que habían alcanzado a sus padres -en el cuerpo o en el alma- también habían lastimado a sus familias.

Maximiliano Sbert y María Gracia Verseci se confesaron el sufrimiento que la guerra les había ocasionado. Y quizás fue el saber que el otro comprendía ese dolor lo que los hizo inseparables. Después, sin esperarlo, llegó el amor.  La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; sólo la luz puede hacer eso, dijo Martin Luther King. Y así fue: el dolor no podía expulsar al dolor, solo el amor podía hacerlo. Ellos se enamoraron.

“¡Mi hija con el hijo de Mateo! Mi amigo era un hombre honrado, leal y valiente -se emocionó el hombre que comandó al heroico soldado Sbert-. Y nuestras familias volvieron a estar juntas para siempre“.

FUENTE: www.infobae.com

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El intendente de Patagones distinguió como visitante ilustre al ex combatiente de Malvinas, Julio Aro

27 Oct 18
Alberto Mena
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