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Campaña para que una madre de Malvinas pueda visitar la tumba de su hijo

01 Dic 19
Alberto Mena
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Elma Pelozo es la madre del héroe correntino caído en Malvinas Gabino Ruiz Díaz. Gabino fue uno de los 122 combatientes sepultados en las islas como “soldado argentino solo conocido por Dios”. Su cuerpo no pudo ser identificado en ese momento. Gracias al apoyo inicial de Elma al Proyecto ADN propuesto por la Fundación No me olvides, se pudo llevar adelante un complejo proceso internacional que permitió la restitución de identidades de casi todos los caídos casi 37 años después de la guerra. Sus familias pudieron viajar para cerrar sus duelos, pero Elma, por problemas de salud, aún no pudo concretar ese anhelado viaje a las Malvinas. Todos podemos ayudar para que ella viaje y visite la tumba de su hijo, para cerrar una historia humanitaria que comenzó hace diez años.

Campaña para viaje de Elma Pelozo a Malvinas from Miguel Monforte on Vimeo.

En 2008 un informe realizado por el ex coronel británico Geoffrey Cardozo, encargado de inhumar con honores los cuerpos de nuestros caídos en el cementerio de Darwin, llegó a manos de tres veteranos de guerra argentinos: Julio Aro, José María Raschia y José Luis Capurro. A través de ese minucioso trabajo descubrieron cuál era la tumba de Gabino Ruiz Díaz, y aunque no pudieran confirmar entonces científicamente ese hallazgo, esa información les dio el impulso para comenzar una formidable tarea que permitió casi una década después que prácticamente la totalidad de esos “soldados solo conocidos por Dios” recuperasen su identidad, en un proceso llevado adelante por el Comité Internacional de la Cruz Roja, el más importante organismo internacional para resolver estos complejos casos. El puntapié inicial lo dio una madre en especial, Elma Pelozo, quien confió en el Proyecto ADN que los tres veteranos de guerra y la incipiente Fundación No me olvides le presentaron. Casi una década después, cientos de familiares de caídos pudieron visitar el Cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas, para visitar las tumbas que habían cambiado sus placas por los nombres correspondientes. Pero en el transcurso de estos años, Elma perdió parte de sus miembros inferiores a causa de la diabetes. Solo puede viajar en un avión sanitario, que el gobierno no cubre. La Fundación No me olvides ha iniciado una campaña para que esta Madre de Malvinas, fundamental en el origen de esta causa humanitaria, pueda finalmente ser trasladada a Darwin y despedir como ella quiere a su “Cambacito”, como le decía a Gabino. Todas las colaboraciones que se pueden realizar a través de los medios que figuran en esta página en la sección «Como ayudarnos» será destinada a financiar el viaje de Elma.

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