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La cerveza artesanal conmemorativa de Malvinas se consigue en la Fiesta de la Ensaimada

15 Ago 22
Alberto Mena
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«40 No me olvides», iniciativa del excombatiente Julio Aro desde Mar del Plata, tuvo eco en otros lugares del país, entre ellos San Pedro, donde los productores locales cocinaron una tanda especial de cerveza dorada pampa que comercializa la Cooperadora del Hospital y ya se consigue en su stand en el Paseo Público. Miguel Iglesias, uno de los impulsores locales, dio detalles de la propuesta.

La cerveza conmemorativa de la Guerra de Malvinas, “40 No me olvides”, ya tiene sus 1200 latas de la producción artesanal sampedrina y se puede adquirir en el stand de la Cooperadora del Hospital en la Fiesta Nacional de la Ensaimada, en el Paseo Público.

Obligado, Discordia, Diluvio, Midas, Soberana, Moste’y y Pedra son las marcas de San Pedro que participaron de la propuesta, una iniciativa que nació en Mar del Plata, donde el excombatiente que preside la fundación No me olvides, Julio Aro, lanzó la idea de envasar con una etiqueta alusiva al conflicto bélico en su aniversario número 40.

Los cerveceros locales se sumaron y en conjunto cocinaron, en la planta de Cervecería Obligado, del ingeniero Miguel Iglesias, 600 litros de dorada pampeana que envasaron en 1200 latas para poner a la venta junto con la cooperadora del Hospital, de manera que además del fin conmemorativo tenga uno solidario.

En diálogo con El Reporte de la Tarde, Iglesias contó que tras la cocción colaborativa enviaron la cerveza a envasar a Rosario. “La etiqueta es conmemorativa por los 40 años de Malvinas, que diseñó Claudio Camacho. Por supuesto, contamos con la colaboración del Municipio y de los Veteranos locales”, informó.

 

 

“Esas latas se las entregamos a la cooperadora del Hospital, que es la que comercializa”, explicó. El precio de venta al público es de 400 pesos y viene con una calcomanía alusiva. “Nosotros colaboramos, pero va todo a la cooperadora del Hospital”, señaló y agradeció la colaboración de empresas que también hicieron posible la iniciativa.

“Elegimos dorada pampeana, que es una cerveza de color cobrizo y de amargor mayor a una cerveza industrial, pero es muy amigable para tomar, no es muy fuerte ni muy amarga”, detalló.

Esperaban para los próximos días la posibilidad de que llegue para un lanzamiento oficial el excombatiente Julio Aro, impulsor de la iniciativa en todo el país y reconocido por su labor junto al británico Geofrey Cardozo para la identificación de los caídos en el Cementerio de Darwin, lo que les valió la postulación para el premio Nobel de la Paz.

Aro invitó “a todos los cerveceros del país” a sumarse a la iniciativa colaborativa de cocinar cerveza y envasarla para la venta al público con fines solidarios bajo la denominación “40 no me olvides”, con el objetivo de visibilizar el aniversario de la Guerra de Malvinas.

FUENTE: laopinionsemanario.com.ar

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Julio Aro fue declarado «Visitante Distinguido» en Goya

07 Jul 22
Alberto Mena
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Un intensa actividad desarrolló el presidente de la Fundación No Me olvides. Julio Aro, en su visita a la ciudad correntina donde viajó para participar de la tercera edición de la Feria de las Pasiones del Libro.

El viernes 1 de Julio visitó el centro de Ex Combatientes en Malvinas de Goya, donde brindó una conferencia de prensa y recibió la declaración de «Visitante Distinguido» por parte del Honorable Concejo Deliberante. Del acto participaron el intendente municipal Mariano Hormaechea y la secretaria de educación Sonia Espina.

 

Posteriormente, Aro junto a integrantes del Centro visitaron la Escuela 118 «Héroes de Malvinas» del Barrio Belgrano.

Los chicos de la Escuela prepararon un homenaje con las canciones referidas a la gesta, Los Ramones de Julián Zini y Mario Bofill emocionado al visitante Julio Aro.
 
Como muestra de agradecimiento, el presidente de la Fundación No Me Olvides destacó la apuesta por la paz, hablando a los alumnos como ayudar en mantener viva la memoria, para afirmar: “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas, gracias por estos regalos es un acto de amor, me guardo en el corazón, y sepan que estos son sus súper héroes, sin capas, sin espada pero son aquellos que ofrecieron la vida por este nuestro suelo, sepan que tienen Uds. en sus vidas a unos ángeles que cuidan, que lo guían, sus maestras, solo me queda invitarlos a soñar, a luchar por sus sueños y proyectos, háganlo tarde o temprano se cumplirá con el esfuerzo, nuestro sueño fue devolver la identidad a nuestros compañeros, muchos padres ahora saben dónde están sus hijos y sana el alma, el mejor premio es el abrazo de las mamas, y este reconocimiento de Uds. seño y chicos es lo mejor que me puedo llevar, al establecimiento, directora, docente chicos gracias y todos los días abracen a estos sus héroes estos hombres que están conmigo son sus vecinos que dieron todo para defender nuestra patria, a Sonia (Espina) gracias por este regalo que llevo de mi visita a Goya.”
 
 
Roque Zabala, el presidente del Centro de Ex Combatientes, agradeció la visita de Julio Aro, a los alumnos, “Agradezco por el reconocimiento, porque siempre nos tienen en cuenta y podemos estar seguros con Uds. que no somos olvidados, de corazón gracias por estas caricias.”
 
FUENTE: powernoticias.com

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Julio Aro participó de la feria del Libro de Goya, Corrientes

07 Jul 22
Alberto Mena
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Fue muy destacada la presencia de Julio Aro, veterano de Malvinas, titular de la Fundación No me Olvides, e  impulsor del proceso de identificación de los soldados argentinos enterrados en el Cementerio de Darwin en Malvinas. El mismo Aro elogió a un inglés, Geoffrey Cardozo que dio una colaboración fundamental con la ardua tarea. “Los cuidó como a sus propios hijos, los envolvió en una sábana blanca, y luego una bolsa negra, buscó las pertenencias y les brindó cristianas sepultura”, dijo en la extensa charla
 
En la tarde del sábado, en el marco de la Feria del Libro, en el escenario “Carlos Gómez Muñoz” del Salón del Surubí se realizaron varias actividades para rendir homenaje a los Veteranos de la Guerra de Malvinas.
El homenaje a los veteranos contó con 3 actividades. A las 20:00 horas se inició la obra de Teatro Piedra, Papel Malvinas, del Instituto Superior Goya, carrera de ciencias de la Educación. Fue un espectáculo  teatro, con música e imágenes de fondo. Terminó con todo el elenco, integrante del Profesorado, convenientemente ataviado, cantando el Himno Nacional Argentino, con ritmo de chacarera. La  Dirección estuvo a  cargo de Javier Camino.
 
 
PROYECTO MALVINAS
Luego, a las 20:30 Hs hubo una charla sobre el tema “Proyecto Humanitario Malvinas” a cargo de Julio Aro, veterano de Malvinas, impulsor del proceso de identificación de los cuerpos de soldados en Darwin. Fue un encuentro emotivo de una persona que aprovecha esas vivencias que tuvo y las expone de una manera tan emotiva que realmente llegan.
Resaltó que su labor en la identificación de los soldados enterrados en Malvinas y que no habían sido identificados “fue haber recuperado la identidad a 119 compañeros al día de hoy”. Lo hizo en un trabajo conjunto con el ex coronel inglés Geoffrey Cardozo que fue apoyada por periodistas, Roger Waters, el papa Francisco, la Cruz Roja, el Equipo Argentino de Antropología Forense, la ONU y los gobiernos argentino y británico.
En la parte central de la charla, Julio Aro expresó: “Es un placer estar hoy presente con un montón de compañeros de trinchera que sabemos lo que es estar en Malvinas. Estoy feliz de comentar lo que durante mucho tiempo teníamos en nuestras espaldas…Esa leyenda o cartel horrible que dice en la tumba  “Soldado solo conocido por Dios”…. Ya no es solo conocido por Dios sino sus padres, hermanos, todo el mundo lo tiene que conocer la tarea, como nos dijeron que éramos dos David en un mundo de Goliat fue inspiradora, maravillosa. Tener la empatía con otra persona, cuando uno tiene empatía con su compañero suceden estas cosas. Si hay una persona rica en este planeta soy yo, no por una cuestión de economía sino por una cuestión del corazón. Tengo en cada mama una que me cuida como a su hijo…Ellas me dieron el premio más importante: el beso; la caricia. Que me dijeron “Gracias hijo por encontrar a mi hijo”, lo único que querían era saber dónde estaban. La cara visible soy yo por una cuestión de tiempo. Pero estoy respaldado por amigos, familiares;  pares; por Antropología Forense; la Cruz Roja Internacional; la embajada. Un montón de personas que tienen empatía con el otro que es increíble”.
 
 
“Hay 119 soldados que recuperaron su identidad. Es maravilloso les garantizo que tengo la suerte de llevar casi doce viajes a las islas. Fui solo. Estuve con Antropología, compadres; comadres;  diferentes viajes y todos son distintos y cuando uno podía ver a esas mamas, en Malvinas, iban por ese caminito, iban con su muleta, arrastrando los pies, pero llegaron a la cruz de su hijo. Abrazó esa cruz y se quedó más de tres horas hablando con él, con su hijo, por fin supo que en ese lugar del cementerio de la isla, estaba su hijo”
“En nuestra Fundación tenemos como prioridad a los padres, porque nosotros todavía nos podemos defender. Entre nosotros tenemos nuestros inconvenientes pero la prioridad son los padres. Esos papas que dieron lo más preciado, un hijo, a la Patria. Esas madres y padres estuvieron olvidados durante muchos años. En la actualidad, algunos siguen olvidados, así que es una forma de poder devolverles esa tranquilidad, nosotros vamos a estar siempre del lado de ellos”.
“En ese cementerio, los padres recorrían ese cementerio buscando el nombre de su hijo y no lo encontraban. Hoy recorren el cementerio y cuesta encontrar la placa del soldado desconocido. Hoy hay 119 ya identificados. Para que tengamos una noción de lo que significa para un papa hay un videíto, que lo vamos a ver, en donde hay imágenes que son de febrero de 1983  para que vean con qué amor, con qué cuidado, hizo el inglés Jeffrey, nuestro enemigo, cómo cuidó a mis compañeros.  Cómo a medida que nos replegábamos ese inglés se encargó de limpiarlos, cuidarlos, buscar las pertenencias, anotar las coordenadas. Gracia a ese trabajo pudimos saber quiénes eran y los siete soldados que faltan identificar no es porque no estén las muestras falta encontrar el familiar para cotejarlo. Estamos orgullosos de estar aquí. Aquí hay muchos oídos que pueden llevar nuestro mensaje y les pido que si hay algún familiar de algún compañero no identificado que se comuniquen con la Fundación o con Municipalidad de Goya”.
“El eje es la madre, como dice Jeffrey, mi madre me dijo que si yo no volvía iba al continente, ella estaría toda la vida buscándome”, dijo durante la charla.
 
FUENTE: diarioprimerahora.com 

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José Luis Capurro fue homenajeado en Miramar

07 Jul 22
Alberto Mena
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La comunidad educativa de la Escuela de Educación Secundaria Agraria N° 1 “Bernardo Yraizoz” de Miramar realizó un homenaje y reconocimiento al ex combatiente Dr. José Luis Capurro quien fue alumno de la institución.

 
El ex combatiente e integrante de la Fundación No Me Olvides fue sorprendido el pasado 24 de junio en la escuela agraria donde estudió su ciclo secundario, y donde fue inaugurado un mural en su homenaje.
«Se lo llevó engañado con el pretexto de dar una charla a los alumnos y se encontró con esta terrible sorpresa que nunca hubiera imaginado y que llevó tres meses de preparativos, con idas y vueltas, postergaciones y otros imprevistos…a escondidas, siempre, para que no sospechara.
Un acto al que no le faltó nada, donde desbordó la emoción en el corazón de cada uno de los que fuimos parte. Los abrazos, los besos, las anécdotas, las risas y las lágrimas de felicidad también estuvieron invitados y fueron los reyes de ese acto. Profes queridos, amigos de la vida y hermanos que le dejó la guerra, familia, alumnos, autoridades, todos pusieron lo mejor de sí para que fuera un día mágico, donde José volvió a su segunda casa para abrazar a su familia que lo esperó con los brazos abiertos.
 
Una placa y un maravilloso mural realizado por el Profesor Nardo Moyano y su equipo al que aplaudieron de pie fueron el broche de oro para que este hijo de Yraizoz se lleve puesto el reconocimiento de su gente para toda la vida. Alguna autoridad me dijo: «los homenajes hay que hacerlos en vida» y este fue el ejemplo de que cuando las cosas se hacen con humildad, respeto, compromiso, entrega y mucho amor nunca pueden fallar. Y acá no falló nada…..
Y como reza la placa «Un soldado no muere en batalla, muere cuando su pueblo lo olvida»….
 
En Yraizoz el soldado Capurro nunca será olvidado porque vivirá para siempre en sus paredes y en el corazón de todos los que lo queremos.
Gracias Prof. Lorena Gleizer , Escuela Agraria Bernardo Yraizoz: alumnos, personal directivo, auxiliar y docente. Marcelo Bernardi y el grupo de Veteranos de Malvinas de Miramar que se hicieron presentes, al Cesc Malvinas Mar del Plata, Autoridades Municiales, Ceremonial y Protocolo, Concejales, Inspectora Distrital Ana Moll, Directivos, Fernan Gorostiza, Lujan Ceriotti y todos los representantes del Consejo Escolar.»
 
( Extraído del muro de facebook de Vivi Mönke )

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CORRIENTES: Presentaron Libro Sobre La Biografía De Un Soldado De Malvinas En Cuya Identificación Ayudó Una Investigación Escolar

20 Jun 22
Alberto Mena
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16-Jun-22

Se trata de la biografía de Ramón Cirilo Blanco, cuya historia quedó plasmada en un libro presentado en el marco de los 40 años del fin de la guerra.

Años atrás, una investigación de alumnos primarios para ponerle a su escuela el nombre de un soldado de Malvinas fue el puntapié inicial para la identificación de sus restos en el cementerio de Darwin en Malvinas. Ahora, nuevamente por medio de una experiencia escolar, con apoyo de la Facultad de Humanidades de la UNNE, se realizó la biografía de Ramón Cirilo Blanco, cuya historia quedó plasmada en un libro presentado en el marco de los 40 años del fin de la guerra.

“Ramón Cirilo Blanco” es desde 2019 el nombre de la escuela que hasta ese entonces era conocida como Arroyo Pontón, por el lugar en que se ubica en el departamento de San Luis del Palmar, o simplemente como 784, el número que identifica a la dependencia escolar.

El nombre “Ramón Cirilo Blanco” tiene una historia detrás, pues al querer ponerle un nombre a la escuela, los miembros de la institución buscaron destacar a alguna persona relevante de la zona. Así, se supo de la existencia de un poblador del paraje Arroyo Pontón que había combatido en Malvinas, pero desde cómo se llamaba hasta su historia no se conocía.

El camino para saberlo fue llevar a cabo una investigación escolar, recorriendo el paraje, buscando datos para saber quién era. En ese proyecto, participó la UNNE por medio de investigadoras de la Facultad de Humanidades que dirigieron la iniciativa en conjunto con las autoridades escolares.

Finalmente no sólo pudieron saber que era Ramón Cirilo ese poblador destacado, y conocer algo de su historia, sino también se enteraron que su cuerpo estaba enterrado en Malvinas y que no estaba identificado.

Pero la investigación escolar motorizó en ese entonces en los familiares el deseo de poder lograr la identificación de los restos de Ramón Cirilo, algo que se había logrado para otros soldados caídos en la guerra en el marco del Proyecto Humanitario Malvinas, propósito que se pudo canalizar, pues Julio Aro, uno de los promotores del trabajo de identificación, solía colaborar con la escuela ubicada en San Luis del Palmar.

Fue así como la escuela 784 pudo tener su nombre, en homenaje al soldado, pero también contribuir a que desde enero de 2019 Ramón Cirilo Blanco (1963-1982) ya no sea un “NN” o “Soldado Sólo Conocido por Dios”, sino un héroe de Malvinas con una placa identificatoria en el cementerio de Darwin.

Sin embargo, la historia no quedó allí, una nueva meta se pondría la escuela, y sería poder publicar la biografía del soldado, redactada en 2019.

Nuevamente la investigación colectiva, participativa, de toda la institución y sumando a los vecinos de la zona rural, sería la herramienta para seguir poniendo en valor la héroe local y en su nombre representados otros tantos que dieron la vida por la patria en Malvinas.

Tras un arduo proceso de trabajo, y en conmemoración de los 40 años de la finalización de la guerra, el pasado martes se presentó el libro “Héroe de Malvinas Ramón Cirilo Blanco”, fruto del trabajo de la escuela y el “Centro de Estudios Etnográficos en Co-Labor” (CETCO) de la Facultad de Humanidades de la UNNE. El libro fue editado por el “Colectivo SYRY” con la colaboración de la editorial EUDENE de la Universidad.

La presentación se llevó a cabo en la sede de la escuela, con la presencia de los familiares de Ramón Cirilo Blanco, a quienes les entregaron varios números de la publicación.

También recibieron la publicación las personas que colaboraron con la investigación, los alumnos, docentes y autores.

La edición del libro tuvo como responsables a la doctora Carolina Gandulfo, directora de CETCO-UNNE, a la magíster María Florencia Conde, investigadora de CETCO-UNNE y Conicet, y a la profesora Mabel Miranda, quien es directora de la escuela y a la vez integrante del equipo de investigación de la UNNE.

“El libro presentado es un aporte muy valioso para la producción de conocimiento sobre Malvinas” destacó la Mgter. María Florencia Conde.

Señaló que “mucho se dice y se ha dicho sobre la guerra, pero el aporte fue rastrear, reconstruir memorias locales, comunitarias, sobre lo que significó y significa la guerra en estos rincones de nuestro país”.

Al respecto, resaltó que un dato no menor es que “este proceso de hacer memoria” fue protagonizado por niños de una escuela primaria, algo poco común en el mundo académico.

Indicó que el libro pone en valor historias de familiares, del paraje, “experiencias convertidas en historias” que si bien hablan sobre la guerra, también refieren a otras realidades de cómo se vivía en ese tiempo en que a Ramón Cirilo le tocó ir a la guerra.

“Por eso este libro es muy importante para la investigación social, porque genera nuevos sentidos en torno a Malvinas” manifestó una de las autoras de la publicación.

En tanto, desde la escuela resaltaron el trabajo realizado que se constituye en una herramienta para mantener en alto la memoria del soldado nacido en el paraje y fallecido en Malvinas.

La primera versión de la biografía había sido elaborada en el año 2019 y en el corriente año se realizaron talleres para revisar ese documento, completarlo, tomar decisiones sobre las fotografías, los textos y el diseño general del material. 

Para adquirir el libro contactarse con el @colectivo.syry colectivosyry@gmail.com

QUIÉN ERA RAMÓN CIRILO

Ramón Cirilo nació en Arroyo Pontón, donde pasó gran parte de su infancia, y vivió un tiempo en Corrientes Capital y Rincón del Sombrero. Fue criado por sus abuelas y tías, y tiene 5 hermanos por parte del padre y 5 por parte de su madre. 

Su apodo era “Ramonchalana” porque de chico trabajó con su tía materna haciendo jerga de lana para los caballos. Hablante de guaraní, trabajador de la chacra. 

Es recordado como un soldado rudo e inocente a la vez. 

 “Para hacer las cosas más pesadas ponía una fuerza increíble y a la vez era un tipo lleno de inocencia. Un hombre sencillo, humilde y muy respetuoso” según resumen las palabras de quién fue su jefe en la guerra, Roberto Baruzzo, cuyo recuerdo se incluye en el libro.

En 1981 a Ramón lo convocaron desde el Regimiento de Infantería 12 de Mercedes Corrientes, y mientras cumplía con el período de instrucción se conoció la decisión del Estado Argentino de recuperar las Islas Malvinas, por lo cual Ramón fue llevado a la guerra.

Los familiares de Ramón se enteraban de las noticias de la guerra en la radio y tan sólo recibieron una carta en ese tiempo.

La triste noticia del fallecimiento de Ramón Cirilo fue comunicada por los militares a una tía del combatiente, y posteriormente a los familiares se le hizo entrega de un acta de defunción en el que se establece que el soldado falleció el 10 de Junio de 1982, en “acciones de guerra en las Islas Malvinas”.

FUENTE: noticiasdelparana.com.ar

 
 
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Se impuso el nombre de Soldado Clase 61 Daniel Alberto Ugalde al Cuartel de la Agrupación de Ingenieros 601

13 Jun 22
Alberto Mena
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El jefe del Ejército, general de división Guillermo Olegario Pereda, presidió la ceremonia de imposición del nombre “Soldado Clase 61 Daniel Alberto Ugalde” al cuartel de la Agrupación de Ingenieros 601 ubicado en Campo de Mayo.
 
La formación, realizada en la plaza de armas de la unidad militar, comenzó con la presentación y saludo de la tropa formada, tras lo cual se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, se realizó una invocación religiosa y la Banda Militar Ituzaingó del Regimiento Artillería 1 tocó Silencio Militar en honor a los zapadores caídos en combate.
 
 
 
A continuación hizo uso de la palabra el jefe de la Agrupación de Ingenieros 601, el ayudante del JEMGE leyó la resolución que impuso el nombre “Soldado Clase 61 Daniel Alberto Ugalde” al cuartel que ocupan la Agrupación de Ingenieros 601, el Batallón de Ingenieros 601, la Compañía de Ingenieros de Buzos de Ejército de Operaciones Especiales 601 y la Compañía de Ingenieros de Agua 601 y se descubrió la placa conmemorativa.
 
 
 
Luego, el general Pereda entregó una medalla de reconocimiento al oficial del Arma de Ingenieros más antiguo en el teatro de operaciones, el coronel (R) VGM Manuel Dorrego, y las autoridades presentes lo propio con los otros zapadores Héroes de Malvinas presentes, así como con los familiares de los caídos en combate y de los que fallecieron en estos 40 años.
 
 
 
Finalmente hicieron uso de la palabra el coronel (R) VGM Dorrego y el jefe del Ejército, se entonó la Canción del Ejército y se realizó el tradicional desfile militar, que fue cerrado por nuestros Veteranos de Malvinas.
 
En la ceremonia estuvieron presentes Raquel Beatriz garcía, la mamá de Ugalde y sus hermanos Diego y Fernando.
 

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Homenaje en Balcarce al soldado Llamas a 40 años de su muerte

13 Jun 22
Alberto Mena
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El pasado 3 de junio se rindió homenaje al soldado Jorge Alberto Llamas, al cumplirse el cuadragésimo aniversario de su deceso durante la guerra de Malvinas. Tuvo como epicentro el espacio público que lleva su nombre, en la zona de 51 y 22.

Se contó con la presencia del intendente Esteban Reino; el presidente del Concejo Deliberante, Agustín Cassini; concejales de los diferentes bloques; los Veteranos de Guerra de Malvinas  Daniel Cucci y Teodoro Asín; el cura párroco Pablo Etchepareborda; el director de Espacios Públicos, Javier Caregall; la presidenta de la sociedad de fomento “Gral. Balcarce”, Isabel Zapata, y vecinos.

 

 

Se exhibió el nuevo cartel identificatorio de la plaza y, tras ello, se descubrió una nueva placa sobre el pedestal para recordar de manera permanente a Llamas.
Daniel Cucci recordó la figura de Llamas a quien lo unió una amistad, destacando que fue la persona que le brindó la bienvenida en el GADA 601 al momento de su ingreso a las filas del ejército.

 

Tras ello, el jefe comunal valoró que los balcarceños puedan tener un espacio que le rinda permanente recordatorio, llamando a la reflexión sobre la importancia en materia de cuidado y preservación por parte de todos los actores de la sociedad de ese sector. Por su parte, Etchepareborda efectuó una emotiva oración.

 

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Julio Rodolfo Aro: «Jamás bajo los brazos»

13 Jun 22
Alberto Mena
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En estas fechas tan especiales, el creador de la fundación No Me Olvides, se sumó a la propuesta de dividir por letras su +Chance!

Por Redacción,  domingo 12 de junio, 2022

 

Julio Aro excombatiente de la guerra de las Islas Malvinas principal impulsor del proceso de identificación de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin, junto al capitán británico Geoffrey Cardozo.

Aro creó la Fundación No Me Olvides, institución conformada en 2008 por madres de soldados caídos, veteranos y civiles, que busca mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos físicos o psíquicos originados en la vivencia de situaciones violentas, y la de sus grupos familiares.

Recibió la medalla por los servicios distinguidos al mérito civil en el grado de caballero que otorga el Ejército Argentino y en el año 2020, fue postulado por la Universidad Nacional de Mar del Plata para el premio Nobel de la Paz, al igual que su par inglés Cardozo.

Mientras repite incesantemente «que lo entierren con los brazos estirados, porque ni aún muerto los va a bajar por la causa Malvinas», en estas fechas tan especiales, Julio Aro se suma a mi propuesta de dividir por letras su +Chance:

+ = Tu lado mas positivo / Mi lado más positivo es que jamás bajo los brazos. Que más allá de todas las adversidades, siempre voy para adelante. Que veo el vaso no medio vacío, sino siempre casi lleno. Y que la pila, la agarre del lado que la agarre, siempre está del lado positivo. Busco la mejor parte de mi, la mejor versión de cada uno de mis días.

C = ¿Cuándo se despertó en vos la vocación de lo que estas haciendo? / Creo que se despertó el día que fui a buscar a Julio, ese Julio que había estado en 1982… porque el que había regresado no era el mismo. Después de 12 viajes todavía no me encontré, solo traigo pedacitos. Recorres los lugares, buscas ver a tus compañeros y ni siquiera encontras sus nombres. Le pregunté a mi vieja cuando regresé y ella dijo que no hubiera estado ni un minuto de su vida sin buscarme. Ahí es donde tenés esa empatía con el otro y empezás a ver la manera posible de poder devolverle vida. Y ahí arrancamos con esta forma de sacarle una sonrisa a las mamás, a los papás e intentar no abandonar a ningún compañero del campo de batalla.

H = ¿Hacia dónde vas en este mundo actual? / En este mundo actual quiero transitar el camino de la paz. Aquellos que hemos vivido el horror de una guerra, queremos vivir con la esperanza de tener siempre paz y poder sembrar en el corazón de nuestros hijos esta semilla de empatía, de amor por el prójimo y de trabajar siempre por la paz.

A = ¿Alguna vez pensaste en dejar todo para comenzar una nueva vida? / No, nunca pensé abandonar. Siempre me gusta luchar por los sueños. Es muy fácil apoyar la cabeza en la almohada de dormir, pero lo difícil es luchar por esos sueños. Te sentís pleno y feliz cuando podés lograr los objetivos. Jamás abandono ningún tipo de lucha ni de sueño.

N = ¿Nunca le dirías Si a qué? / Nunca le diría que sí a la venganza. Sí tendría memoria, pero no venganza.

C = ¿Cómo conectas con tu lado espiritual? / Agradeciendo tener un día más de vida y disfrutarlo como si fuera el último. Recordando a esas personas que uno no tiene físicamente pero si presente, guardando las mejores acciones en un lugar donde nadie las puede robar, que es en el corazón de cada uno de nosotros.

E = ¿Esperas volver en otra vida y haciendo qué? / Quisiera ser Julio Rodolfo Aro. Quisiera ser la misma persona que soy hoy y si tengo que ir a otro lugar me encantaría encontrarme con todos los seres que uno ha dejado. Encontrarme con los compañeros en otra dimensión, con mi familia, con mi mamá, mi papá y mi hermano. Abrazarlos y decirle todo el tiempo que los extrañé y todo lo que lo soñé, todo lo que caminé al lado de ellos sin que lo estuviera físicamente. Pero de volver, me gustaría volver con el nombre de Julio Rodolfo Haro, siendo la misma persona.

Chacha Durán | @chachaduran
Locutor Nacional . Conductor Radio y Tv.
CNN Radio Argentina y La 100 MDP.

FUENTE: elmarplatense.com

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Malvinas, 40 años: cómo nació el proyecto humanitario de identificación de los caídos argentinos en la guerra

13 Jun 22
Alberto Mena
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“Soldado argentino solo conocido por Dios” rezaba la placa colocada por el entonces capitán inglés Geoffrey Cardozo en las tumbas de los argentinos que no habían podido ser identificados. El argentino Julio Aro, veterano del conflicto del Atlántico Sur, quiso saber sus nombres. Así nació el Plan Humanitario Malvinas, una amistad y la nominación conjunta al premio Nobel de la Paz

El proyecto humanitario tenía como objetivo identificar a los caídos argentinos cuyas cruces, en el cementerio de Darwin, llevaban la placa “Soldado argentino solo conocido por Dios”. (Archivo DEF)

El militar británico Geoffrey Cardozo, quien en 1982 fue el responsable de inhumar a los caídos argentinos tras la guerra de Malvinas, visitó el país para participar del encuentro entre excombatientes del Reino Unido y de la Argentina, organizado por la asociación “Fe del Centurión”. Durante su estadía, participó de una jornada de donación de sangre organizada por la Fundación “No me olvides”, presidida por Julio Aro, veterano del Regimiento de Infantería 6 que combatió en Malvinas.

El posconflicto unió a estos dos soldados con un mismo objetivo: identificar a los caídos argentinos cuyas cruces, en el cementerio de Darwin, llevaban la placa “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

En el caso del marplatense Julio Aro, lo que lo motivó a buscar la verdadera identidad de sus compañeros fue el dolor de los padres, quienes debían dirigir sus rezos a cruces anónimas.

En Londres, el destino lo cruzó con Cardozo. Así nacieron la fundación “No me olvides”, el Plan Proyecto Humanitario Malvinas y, lo más importante, una amistad que estos dos excombatientes supieron construir. El trabajo y compromiso de ambos los llevó a estar nominados, en 2021, al premio Nobel de la Paz. Aunque, finalmente, no fueron los elegidos, ambos sienten la satisfacción del deber cumplido al ver los rostros de aquellos padres que hoy pueden conocer el lugar exacto donde descansan sus hijos, nuestros héroes.

En 1982, el militar británico Geoffrey Cardozo fue el responsable de inhumar a los caídos argentinos tras la guerra de Malvinas (Fernando Calzada)En 1982, el militar británico Geoffrey Cardozo fue el responsable de inhumar a los caídos argentinos tras la guerra de Malvinas (Fernando Calzada)
 

UN VÍNCULO MUY PROFUNDO

Durante su reciente estadía en Argentina, el británico Geoffrey Cardozo se reunió con DEF. Desde su llegada, mantuvo una agenda cargada de actividades. Una de ellas fue un encuentro con Julio Aro. Con él, participó de una jornada de donación de sangre y del encuentro entre excombatientes argentinos e ingleses. Cardozo brindó detalles de esa emotiva jornada: “Elegir mi grupo fue interesante. Yo quería uno multifacético, que reuniera a los verdaderos luchadores, pero también personas como la enfermera del buque Uganda o una profesora universitaria, conocida en Inglaterra porque perdió a su tío en Monte Longdon y escribió un libro llamado Nuestros muchachos (Our Boys). En la obra, ella habla de su tío, pero también se refiere a cómo se sintieron sus camaradas después de la batalla. También estaba el obispo castrense con sus capellanes. Fue un grupo fuerte, en el sentido de la paz, la razón y la sabiduría”. Asimismo, Cardozo señala que estas jornadas fueron de introspección, en términos psicológicos y espirituales: “Hablamos de todo, de la familia, de nuestras experiencias en las islas y sobre de la vida en general. Cosas que se hablan entre camaradas”.

Al ser consultado por la relevancia de la tarea que llevó adelante tras finalizar la guerra, vinculada con el armado del Cementerio de Darwin, reconoce: “Yo me sentí un representante de los argentinos. Con mi equipo, tenía una responsabilidad, no solo hacia ellos, sino también hacia sus seres queridos. Fue una misión que emprendimos con determinación y voluntad, siempre con la figura de la madre en nuestros pensamientos”. Cabe destacar que los protocolos eran muy precisos, siempre enmarcados en la Convención de Ginebra.

¿Por qué se colocó la frase “Soldado argentino solo conocido por Dios” en las placas de los soldados que no pudieron ser identificados? La razón, tal como explica Cardozo, se remonta a su abuelo, un combatiente de la Primera Guerra Mundial que, en el año 1915, cayó malherido en la misma batalla en la que murió John Kipling, hijo de Rudyard Kipling, autor del Libro de la selva. “Sabiendo que había perdido a su hijo y que no podían hallarlo, el gobierno pidió a Kipling crear una frase para las cruces de los británicos. En inglés fue ‘Soldier known unto God’. Yo decidí utilizarla, pero lo interesante fue que, al ser traducida, se empleó la palabra ‘solo’ y no es exactamente verdad, porque estas personas también fueron conocidas por otras”, detalla.

Julio Aro, Veterano de guerra de Malvinas, confiesa que lo que lo motivó a buscar la identidad de sus compañeros fue ver el dolor de esos padres que habían perdido a sus hijos en la guerra (Fernando Calzada)Julio Aro, Veterano de guerra de Malvinas, confiesa que lo que lo motivó a buscar la identidad de sus compañeros fue ver el dolor de esos padres que habían perdido a sus hijos en la guerra (Fernando Calzada)
 

Durante la charla, Cardozo subraya la importancia del paso del tiempo para poder procesar todo lo vivido. Recuerda que, cuando regresó desde las islas hacia el Reino Unido, se sintió satisfecho por haber concretado la misión en el archipiélago. Sin embargo, minutos antes de dormir, un pensamiento lo incomodaba. Se decía a sí mismo: “Geoffrey, no hiciste completamente tu trabajo. Aún hay cruces sin identificar”. Eso hizo que, en términos profesionales, se sintiera mal. Al mismo tiempo, sabía que había confeccionado un informe y que aquel documento era vital para conocer el lugar donde habían sido localizados nuestros caídos y dónde estaban sepultados. “Yo pensaba que, con este informe, mi trabajo podría ser retomado por otros para continuar con la identificación. Entonces continué con mi vida, pensando que ya había hecho mi trabajo para las autoridades”, comenta, no sin antes hacer hincapié en que eso cambió al cruzarse con Julio Aro en el Reino Unido.

LA GÉNESIS DEL PROYECTO

Aro y otros colegas habían viajado para conocer, en la voz de los británicos, las experiencias vinculadas al estrés postraumático. En ese contexto, convocaron a Cardozo como intérprete. “Pude ver en Julio una pena enorme. Cuando hablé con él, me contó que había estado en el cementerio y que había visto las placas que decían ‘Soldado argentino solo conocido por Dios’. Yo me enojé, pensaba que esos chicos ya habían sido identificados. Al volver a mi hogar, me puse a pensar qué podía hacer por ellos. Al día siguiente, le di mi informe a Julio”, relata.

Julio Aro hizo traducir el informe. Así nació la Fundación “No me olvides” y, tiempo después, el Plan Proyecto Humanitario Malvinas. En el trayecto, detalla Geoffrey Cardozo, aparecieron otros actores dispuestos a colaborar, desde familias y periodistas hasta antropólogos. “Soy consciente de nuestro pequeño aporte. Ellos también trabajaron mucho para encontrar a los familiares”, agrega.

El trabajo y el compromiso en Cardozo y Aro los llevó a ambos a estar nominados en 2021 al premio Nóbel de la Paz (Archivo DEF)El trabajo y el compromiso en Cardozo y Aro los llevó a ambos a estar nominados en 2021 al premio Nóbel de la Paz (Archivo DEF)
 

Durante esta última estadía en Buenos Aires, Cardozo conoció a Elma Pelozo, la primera de las madres dispuestas a dar su muestra de ADN para que el Plan Proyecto Humanitario Malvinas pudiera iniciarse. “Yo perdí a mi madre hace 10 años; para mí, ella es mi madre argentina”, sostiene, emocionado, Geoffrey. Y agrega: “Se dio un vínculo muy profundo entre las personas. Son cosas de la vida, situaciones tan humanas que no tienen nada que ver con ceremonias”.

Un detalle: Geoffrey llegó a las islas después de la guerra y debió asumir una misión difícil para cualquier ser humano. “Fui un candidato por excelencia al estrés postraumático. Tengo momentos en los que puedo volver a ver algunas cosas en mi cabeza. Pero el sencillo hecho de tener una familia que me ama y un montón de amigos y camaradas con quienes hablar, reír, tomar Malbec o cerveza, hace la diferencia. Tuve esta suerte y creo que esa es la razón por la que no me vi tan afectado”, revela.

Sobre la nominación al premio Nobel, sostiene: “Hay un mensaje muy fuerte de paz y alivio para todos nosotros. Ya recibimos el premio, tanto para mí, como para Julio. Ese premio es el abrazo de una madre. En la vida, no hay recompensa más importante que eso”.

En las placas de los soldados no identificados se colocó la frase "Soldado argentino solo conocido por Dios", en referencia a una frase de Rudyard Kipling (Archivo DEF)En las placas de los soldados no identificados se colocó la frase «Soldado argentino solo conocido por Dios», en referencia a una frase de Rudyard Kipling (Archivo DEF)
 

LOS VERDADEROS HÉROES Y SUS FAMILIAS

Por su parte, al ser consultado por DEF con motivo de los 40 años de Malvinas, Julio Aro planteó que, para él, la emoción sigue intacta: “Para nosotros, los sentimientos son siempre los mismos, tanto para los 40 como para los 24 años. Son momentos para recordar, reflexionar y homenajear porque sabemos que los únicos y verdaderos héroes son los que no regresaron. Todo lo que hagamos por ellos es poco”.

Además, Aro insiste en que uno de los mayores compromisos adquiridos fue con las mamás y los papás de nuestros héroes de Malvinas. “Buscamos mejorar la calidad de vida de esos padres cuyos hijos dieron su vida por la Patria. Eso intentamos hacer con la Fundación, ponernos a disposición de ellos”, dice, al tiempo que cuenta que, poco tiempo atrás, debieron comprarle un audífono a una de las mamás que vive en la provincia de Chaco. “Compraríamos lo que fuera necesario, pero creo que el Estado y las provincias tendrían que hacerse cargo. La misma obra social funciona de distinta manera en cada lugar”, lamenta.

“Las considero como mis propias madres. Yo perdí a la mía y, cuando ellas se enteraron, me escribieron diciéndome que ahora tengo muchas mamás del corazón. Lo que nos preocupa es su bienestar y su salud. Colaboramos con mucho placer, como lo hubieran hecho mis amigos de estar en mi lugar. No tengo dudas de que, si a mí me hubiera tocado quedarme, alguno de ellos habría estado al lado de mi vieja, ayudándola”, sintetiza.

Elma Pelozo junto a la tumba de su hijo. Ella fue la primera de las madres en dar su adn para que el plan Proyecto Humanitario Malvinas pudiera iniciarse (Archivo DEF)Elma Pelozo junto a la tumba de su hijo. Ella fue la primera de las madres en dar su adn para que el plan Proyecto Humanitario Malvinas pudiera iniciarse (Archivo DEF)
 

Sobre el inicio del Plan Proyecto Humanitario Malvinas, Aro es contundente: “Lo llevamos a cabo a pesar de cientos de palos en la rueda y de barbaridades que se dijeron de nosotros. No se trataba de traer a los hijos, sino de poder identificarlos, porque las mamás lo necesitaban”.

En ese sentido, cuenta la satisfacción que sintió al saber que muchas mamás pudieron conocer la verdad sobre sus hijos. “Pude mirarlas a los ojos y decirles: ‘No te fallamos, vieja, hicimos lo que vos querías’. Sentí la tranquilidad por el trabajo bien realizado. La frutilla del postre fue haber llevado a todos los padres y madres a las islas”, manifiesta.

“La gente siempre estuvo al lado de la causa Malvinas. Lo fundamental, después de tanta desmalvinización, es que hoy tenemos ese respeto y reconocimiento. De todos modos, a 40 años, creo que siguen faltando cosas”, reflexiona el presidente de la Fundación “No me olvides”, un luchador incansable y totalmente comprometido con la causa Malvinas.

FUENTE: infobae.com

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“Ya tenemos un premio muy noble que nos da paz: el abrazo de las familias”

31 May 22
Alberto Mena
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El excombatiente marplatense Julio Aro, que impulsa la identificación de soldados caídos en Malvinas, y el coronel inglés Geoffrey Cardozo, quien diseñó el cementerio de Darwin, hablaron con LA CAPITAL sobre sus viajes a las Islas y la cruzada humanitaria por la que están postulados al Premio Nobel de la Paz.

Nota publicada el 17 de marzo de 2019 y seleccionada para el Suplemento 117° aniversario de LA CAPITAL.

Por Gonzalo Gobbi

“Acá estoy flaco, no me olvidé de vos, no me olvido de ustedes”, repite Julio Aro. La frase, confiesa, emerge de su voz interior en cada regreso a Malvinas, al encontrarse en la puerta de acceso al cementerio Darwin donde descansan los restos de los soldados argentinos caídos en la guerra, un ventoso rincón de las islas diseñado por el coronel inglés Geoffrey Cardozo. “Faltan 10”, dicen a la par hoy, a casi cuatro décadas de “una guerra sin sentido”. La paz transformó en una amistad a la enemistad durante la batalla y juntos lideran una cruzada humanitaria internacional para identificar a los NN, un camino al que solo le quedan diez compañeros para completarse y que motiva la postulación de ambos al Premio Nobel.

Julio y Geoffrey podrían ser Juan López y John Ward, los protagonistas del poema con el que Jorge Luis Borges inmortalizó la guerra de Malvinas (“Les tocó una época extraña. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel”). Un argentino y un inglés, estrechados en un abrazo fraterno, impensado, imposible hasta no hace mucho.

Aro tenía 19 años cuando le llegó “la carta”. Una vez terminada la colimba y sin ánimo de volver al regimiento, fue notificado y rápidamente enviado al frío suelo malvinense para combatir a un enemigo que corría con la ventaja que la historia dejó en evidencia. Cardozo tenía 32 años cuando el ejército británico lo envió a Malvinas para preservar la disciplina entre las fuerzas del Reino Unido.

Hoy lideran juntos otra batalla, una tal vez igual o más importante: hace más de 10 años trabajan en la identificación de los caídos, sepultados como NN. Una misión que cruzó todas las fronteras y que suma innumerables apoyos del mundo entero. Una cruzada postulada al Premio Nobel de la Paz. Un camino próximo a cumplirse: 122 soldados ya fueron identificados. Les devolvieron su nombre y apellido y ofrecieron a sus familias la posibilidad de un reencuentro que hizo esperar 37 años.

“Podemos ganar el Premio Nobel de la Paz, pero el premio que nosotros ya tenemos, que nos da mucha paz y que es muy noble, es el abrazo de la familia. Nadie más lo puede tener porque no queremos que exista nunca más una guerra”, reflexionó Julio Aro.

Y aclaró: “Si el Premio Nobel sirve para visibilizar la causa, bienvenido sea. Pero no era lo que buscábamos. Nos enamora saber que un inglés y un argentino estamos juntos, unidos, postulados por esta tarea humanitaria increíble”.

 

En los años previos a este presente de reivindicación de la identidad, mientras Geoffrey buscaba resignificar desde Europa el impacto de la guerra, el excombatiente marplatense creó la Fundación No Me Olvides. “Una bala o una bomba te matan, pero lo que te destruye es el olvido”, dice. Se propuso entonces, hace más de una década, devolverles el nombre a los 123 jóvenes enterrados únicamente con la placa “Soldado argentino solo conocido por Dios”. Lo está logrando y hace solo días volvió, con Geoffrey y 60 familiares, a las islas.

Volver

La palabra adquiere múltiples significados cuando se trata de Malvinas. Para ellos, volver fue regresar una vez más a lo que fue el campo de batalla, donde vieron morir a sus compañeros. Para los familiares de excombatientes, es un reencuentro que demoró más de tres décadas y que permitió que muchos abrazaran por primera vez la tumba en la que están los restos de sus hijos.

Esta semana, volvieron. A 48 horas de una nueva y emotiva visita a las Islas con un grupo de 60 familiares de los últimos 22 soldados identificados producto del acuerdo humanitario entre Argentina y el Reino Unido, con la participación del Comité Internacional de la Cruz Roja y del Equipo Argentino de Antropología Forense, Julio Aro y Geoffrey Cardozo estuvieron en Mar del Plata y hablaron con LA CAPITAL.

“Faltan 10 compañeros. Cuando hablamos de no dejar a nadie en el campo de batalla de esto se trata. Es muy lindo ver a la mamá que llega, que abraza la cruz, que sabe que ahí está su hijo. Faltan 10, pero vamos a llegar, hacemos todo lo posible para completar el objetivo”, explica Aro, emocionado, con cientos de imágenes indescriptibles atravesando su retina empañada de nostalgia y orgullo.

Tras la identificación de 112 excombatientes, se trabaja en completar el proceso con los otros diez. “Con algunos de sus familiares logramos contactarnos y dieron su muestra de sangre; estamos a la espera de esos resultados de laboratorio. Con otros todavía nos falta encontrar a su familia”, explicó el titular de la Fundación No Me Olvides.

“El trabajo en las islas ya está hecho. Ahora hay que recorrer el país buscando a esas familias que faltan. El tiempo corre, hay muchos padres y madres que ya son grandes; en algunos casos han fallecido y tenemos que saber dónde fueron enterrados para a lo mejor tener que exhumar esos restos para poder cotejarlo. Pero eso nos impulsa a ir cada día más rápido”, indicó.

Al intentar ponerle palabras a las emociones, Julio Aro describió: “Volver a las islas cada vez es distinto y nunca volvés igual. Siempre es un viaje diferente. Es muy lindo llegar a la puerta de ese cementerio y decir o pensar ‘Flaco, acá estoy. No me olvido de vos. No me olvido de ustedes’”.

MALVINAS 07

Esta acción humanitaria comenzó en 2008. “Teníamos tantos impedimentos… -recordó Aro-, pero la fuerza de las madres y de las familias hizo que no bajáramos los brazos”.

“Hoy con los resultados hechos, no estamos arrepentidos, estamos felices. Y lo haríamos 1.000 veces más con tal de robarle esa familia, esa lágrima a la mamá”, completó.

“Veo sonrisas de alivio”

El coronel británico Geoffrey Cardozo se reconoce como “una pequeña pieza en todo esto” al referirse a la cruzada humanitaria internacional entre Argentina y el Reino Unido, con la colaboración de otros países, para identificar a la totalidad de los soldados caídos y enterrados en el cementerio de Darwin que él mismo diseño.

“Acá lo que importan son las familias y sobre todo las madres”, remarcó. El concepto de la madre, subrayó, es el que engloba a toda la causa Malvinas. “En toda esta historia está la madre, que es el espejo de todo. Nuestro amor por la madre como hijos, el amor de la madre para su hijo. Esta madre ha sido tan valiente, ha tenido tanto coraje y tanta paciencia. Este es un ejemplo para la juventud de nuestros países, para el mundo, es enorme”, dijo.

En cada viaje a Malvinas, contó el coronel inglés con buen manejo del castellano, se queda conmovido al término de la ceremonia en el cementerio de Darwin: “Es un momento muy difícil porque las madres, los padres, quieren quedarse al lado de la tumba de sus hijos que no vieron durante 37 años. Cuando viene el tiempo de regresar al micro y al avión, he visto madres con una pequeña sonrisa en sus caras, sonrisas de alegría, no de fiesta, sino de enorme tranquilidad y alivio”.

Julio Aro emocionado frente a las cruces de sus compañeros caídos en combate. (Foto: Víctor Bugge)

Julio Aro emocionado frente a las cruces de sus compañeros caídos en combate. (Foto: Víctor Bugge)

Esa sonrisa, aseguró, es la que le da “motivación para seguir” con esta misión que junto a Aro impulsó la postulación de ambos al Premio Nobel de la Paz.

“Es un premio al amor”

Julio Aro puede convertirse en el primer marplatense en ganar un Premio Nobel de la Paz. La postulación fue realizada, apoyada y supervisada por profesionales de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), donde confían en que el reconocimiento “se va a concretar” para el excombatiente argentino y para el coronel inglés.

“Mi familia está orgullosa. No lo buscamos, pero ojalá sirva para visibilizar la causa. A mi hija se le caen las babas. Uno no toma dimensión, pero estamos felices”, dijo Aro.

Para Cardozo, la postulación es “un honor y privilegio”, pero “más profundamente un reconocimiento a la bondad de la humanidad, a la paz que queremos todos, es un premio al amor”.

MALVINAS 10

El exmilitar inglés advierte, remarca y repite que “ninguna guerra tiene sentido” y por ende “la de Malvinas tampoco lo tuvo”. Sin embargo, no oculta su condición de soldado: “Me inculcaron que la guerra es una manera de lograr la paz, pero si podemos encontrar otra manera, es mejor”.

Forenses: humildad y respeto

A Julio Aro y Geoffrey Cardozo les sobran elogios para referirse al equipo forense que trabaja en esta ambiciosa tarea, junto a las embajadas de ambas naciones, las agrupaciones de veteranos, la comisión de familiares, la Fundación No Me Olvides y los antropólogos.

“Se trabaja con mucha humildad”, dijo el excombatiente marplatense al calificar el accionar de los forenses.

“He visto al equipo forense trabajar en las islas. Tenía miedo, porque estos chicos en el cementerio son los míos”, sumó Cardozo y siguió: “Yo tengo que protegerlos. Cuando hay otras personas que vienen para hacer algo con estos chicos, yo estaba un poquito incómodo. Pero cuando vi estos expertos, estos técnicos, con su profesionalidad y sobre todo su respeto, ya no eran solo expertos, sino seres humanos. Y esto fue un choque muy agradable para mí, al ver hombres y mujeres trabajando de esta manera única”.

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