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Se presentó la cerveza No Me Olvides en homenaje a los caídos en Malvinas

06 Feb 21
Alberto Mena
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Julio Aro, presidente de la Fundación No Me Olvides, destacó en el móvil de Radio Brisas el significado de tener una cerveza malvinera para que la causa Malvinas no quede en el olvido.

La Cámara de la Cerveza Artesanal trabajó junto a Julio Aro para poder hacer realizad este sueño. “Esto no tiene que ver no con el dinero si no con transmitir la causa y los valores, con que los empleados que son chicos jóvenes que no vivieron la causa Malvinas sepan todo lo que estamos haciendo y la historia de nuestros verdaderos compañeros para poner la semilla de Malvinas en el corazón de todo”, expresó Aro.

Por su parte, Federico Echeverry, empresario de la cerveza artesanal, destacó el trabajo realizado junto a la fundación No Me Olvides. “Para nosotros que nos den la oportunidad de poder ayudar a la fundación y visibilizar que es lo que están haciendo como cerveceros artesanales es un orgullo”, destacó.

Además, sostuvo que “quien quiera colaborar esta cerveza se va a encontrar en casi todos los bares. Está hecha con 50 por ciento de malta nacional y 50 por ciento de malta inglesa. Le incorporamos miel y los lúpulos son ingleses y nacionales, es una cerveza de amor y no de guerra ni terror”.

Todo lo recaudado será donado a la función y ya adelantó que “desde la Cámara de la Cerveza Artesanal fuimos comprando los barriles y se fue donando a la institución”.

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Dos veteranos de la Guerra de Malvinas postulados al Premio Nobel de la Paz

13 Dic 20
Alberto Mena
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Julio Aro, un exsoldado argentino, y Geoffrey Cardozo, un ex oficial británico, ambos veteranos de la Guerra de Malvinas, han sido nominados al Premio Nobel de la Paz en forma conjunta para 2021. La noticia fue confirmada por el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Mar del Plata, espacio que solicitó la candidatura y que recibió recientemente la notificación del Comité Noruego del Nobel.

Julio Aro era soldado conscripto cuando en 1982 fue enviado a Malvinas; con 19 años y una preparación militar mínima tuvo que combatir contra las fuerzas británicas, de las cuales Geoffrey Cardozo era capitán, aunque él no combatió, sino que llegó a las islas al día siguiente de la finalización de la contienda armada para realizar tareas de contención con las tropas británicas y tuvo a su cargo, además, recoger los cuerpos de los combatientes argentinos diseminados en diferentes campos de batalla, crear un cementerio en el istmo de Darwin y darles allí sepultura con honores militares y religiosos. Pero el capitán Cardozo se encontró con una dificultad inesperada para un castrense profesional: muchos combatientes argentinos no tenían su chapa militar identificadora, lo cual lo obligó a inhumarlos como “Soldados solo conocidos por Dios”. Ante esta situación, Geoffrey Cardozo decidió salirse de protocolo y poner esos cuerpos en tres bolsas plásticas más el ataúd, para tratar de conservarlos del mejor modo posible durante mucho tiempo. Al mismo tiempo, tomó todos los datos personales que pudo y los volcó en un informe que entregó a sus superiores, quienes lo enviaron a la Cruz Roja Internacional y también al gobierno de facto argentino para que pudieran identificar los cuerpos o llevarlos a continente. El gobierno militar que había generado un conflicto bélico con sus terribles consecuencias, no hizo uso de las alternativas que le presentaba el gobierno británico, alegando que esas almas quedaban como custodios eternos de la soberanía argentina sobre las islas usurpadas por los británicos en 1833.

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“Lo que nunca nadie se va a olvidar es que hay 115 compañeros con nombre y apellido”

13 Dic 20
Alberto Mena
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Así lo dijo Julio Aro, ex combatiente de Malvinas, en conversación con Par de Ases luego de haber sido nombrado candidato al Premio Nobel de la Paz 2021.
( Nota para Canal Veo de Santa Fe )

En el año 2008, el ex combatiente Julio Aro regresó a las islas Malvinas, y al visitar el cementerio de Darwin con 122 tumbas anónimas, se propuso iniciar el camino hacia la recuperación de la identidad de los cuerpos junto al ex coronel inglés Geoffrey Cardozo. Por este este trabajo destacado y de reconocimiento internacional, Aro y Cardozo son candidatos al Premio Nobel de la Paz 2021.

“Yo le agregaría que la postulación del Premio Nobel de la Paz se tiene que llamar ‘el premio del amor que te da mucha paz’”, dijo Julio Aro en Par de Ases.

“Todos los veteranos se tienen que sentir orgullosos no por Julio ni por Geoffrey, sino porque la causa está postulada, porque la causa está trascendiendo las fronteras. Lo que nunca nadie se va a olvidar es que hay 115 compañeros con nombre y apellido. Lo que nunca nadie se puede olvidar es que hubo un acto humanitario increíble”, agregó sobre la repercusión de la búsqueda iniciada en el 2008.

Además, el ex combatiente y presidente de la Fundación No Me Olvides sostuvo que tanto él como Geoffrey son “solamente el nexo de unión entre los compañeros que ya no están y de las madres que los parieron. Ellas son las verdaderas candidatas al Premio Nobel de la Paz”.

Aro narró acerca de su regreso a las islas en 2008 y la sensación de “llegar a Darwin y ver 122 placas que decían ‘soldado argentino solamente conocido por Dios’”, y reflexionó: “fue desesperante como compañero. Si me hubiera tocado quedarme, yo hubiera sido uno ellos sin duda, porque no tenía mi chapita identificatoria”.

Luego, relató sobre el momento en que recibieron con Cardozo “un sobre gigante” que en su interior contenía fotos, coordenadas y números. “Impresionante. No entendíamos nada. Sabíamos que teníamos algo muy fuerte en nuestras manos, pero no sabíamos qué era”, siguió.

PARA VER LA NOTA COMPLETA:

FUENTE: canalveo.com

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Repercusiones de la postulación de Julio Aro al Nobel de la Paz en Catamarca

13 Dic 20
Alberto Mena
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El diario El Esquiú de la provincia de Catamarca entrevistó al ex combatiente y presidente de la Agrupación » 7 de Abril», Osvaldo Antonio Reynoso y destacaron la nominación del presidente de la Fundación No Me Olvides

domingo, 6 de diciembre de 2020

La noticia escapa del contexto cotidiano de la rutina informativa: un argentino ex combatiente de la guerra de Malvinas está postulado para el Premio Nobel de la Paz. Se llama Julio Aro y es marplatense, con quien tuvimos la oportunidad de dialogar (ver aparte). Desde su fundación “No me olvides”, puso en marcha junto al británico  Geoffrey Cardozo el proyecto humanitario de buscar e identificar a los compañeros caídos en el conflicto bélico con Gran Bretaña. La misión está cumplida: después de la guerra, muchas madres encontraron la paz al visitar la tumba de sus hijos identificados. Aquí en Catamarca, estuvimos con Osvaldo Antonio Reynoso, veterano de guerra, presidente de la Agrupación “7 de Abril”, nexo entre este diario y Julio Aro, y a la vez protagonista del Cara a cara de este domingo.


 -Estamos frente a un gran acontecimiento que tiene como protagonistas a dos ex combatientes de Malvinas –uno inglés y el otro argentino- nominados para el Premio Nobel de la Paz. ¿Qué sienten, cómo están viviendo todo esto?

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MALVINAS: EL SENADO APROBÓ DOS PROYECTOS DEL SENADOR BLANCO

01 Dic 20
Alberto Mena
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Por Armando Cabral

Martes 1 de diciembre.

El Senado de la Nación aprobó el viernes pasado dos proyectos del Senador Pablo Daniel Blanco ligados a la cuestión Malvinas. El primero de ellos es el referido a la candidatura al Premio Nobel de la Paz de dos veteranos que con su labor hicieron posible el reconocimiento de 115 héroes sepultados en el Cementerio de Darwin. El segundo conmemora los 200 años del primer izamiento del pabellón nacional en nuestras islas.

Para el Senador “la labor humanitaria Julio Aro y Geoffrey Cardozo merece el reconocimiento del Senado, del pueblo argentino y del mundo entero. Gracias a su trabajo se logró establecer la identidad y el lugar exacto donde están sepultados nuestros héroes. Ambos han hecho una tarea monumental por la memoria y por la paz. Gracias a ellos logramos ir cerrando dolorosas heridas y las familias de los caídos en combate tienen la certeza del lugar donde poder rendir su íntimo homenaje. En medio de tanto dolor, Aro y Cardozo han traído tranquilidad y han ido saldando una vieja deuda histórica”.

El primer izamiento de nuestra bandera en Malvinas se realizó el 6 de noviembre de 1820. Para Blanco la “la magnitud e importancia de este homenaje no se focaliza en el tiempo, en los años transcurridos como cualquier otro aniversario. Se trata de un acontecimiento que marca un hito histórico para el país y para nuestro imprescriptible reclamo de soberanía. Para quienes vivimos en la provincia de Tierra del Fuego, esta conmemoración renueva nuestro sentimiento, nos recuerda y actualiza una causa profundamente arraigada en nuestro corazón”

“Como argentino, fueguino y miembro integrante del Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los Espacios Marítimos e Insulares Correspondientes, es una gran satisfacción que el Senado haya aprobado por unanimidad estos dos proyectos en lo que, entiendo, es una muestra clara de que es posible avanzar juntos, oposición y oficialismo, cuando se fijan claramente y por consenso políticas de estado”, finalizó el Senador Blanco.

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Emotivo acto en el Jardín Municipal Nº 29

01 Dic 20
Alberto Mena
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El viernes 27 de noviembre se entregó la bandera Institucional del Jardín Municipal Nº29 «Héroe de Malvinas José Luis Del Hierro». Este video refleja el emotivo acto que contó con la presencia de la familia de José Luis, el Intendente Municipal Guillermo Montenegro ( quien fue compañero de colegio y amigo ), Julio Aro ( Presidente de la Fundación No Me Olvides ) y el equipo educativo del Jardín, a quienes acompañó el Secretario de Educación Sebastián Puglisi.

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El Jardín Municipal N°29 «Héroe de Malvinas José Luis del Hierro»presentó la Bandera institucional

28 Nov 20
Alberto Mena
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Es una iniciativa para rendir homenaje al héroe marplatense caído en Malvinas, quien lleva el nombre de la Institución. Además, fue compañero de colegio del Jefe Comunal.

El intendente Guillermo Montenegro participó este viernes 27 de noviembre del acto de presentación de la Bandera institucional del Jardín de Infantes Municipal N° 29 “José Luis del Hierro” ubicado en el barrio Félix U. Camet.

Esta iniciativa del establecimiento educativo,  la Fundación “No Me Olvides” y Juan José del Hierro – hermano del ex combatiente-, tiene como objetivo principal rendir homenaje al soldado de Malvinas, José Luis del Hierro, quien lleva el nombre de la Institución.

En una ceremonia íntima, el Intendente recordó las vivencias con José Luis, quien fue su compañero de colegio: “Con José Luis compartimos muchas cosas, jugábamos al fútbol y nos divertíamos mucho. Para mí, la presencia de José Luis fue permanente».

“Es un orgullo ir a un Jardín que tiene el nombre de un amigo y es un honor tener la bandera para acompañar a Juanjo y a José Luis. Es la mejor forma en que lo podemos recordar”, agregó.

Por su parte, Julio Aro, presidente de la Fundación –  y candidato al Premio Nobel de la Paz-  destacó la importancia de la conmemoración: “Es algo familiar que se hace con el corazón y cuando las cosas se hacen con el corazón jamás fallan”.

En esta misma línea, Malena Bustos, directora del Jardín, destacó el surgimiento de la idea de creación de la Bandera y la colaboración de los alumnos en su elección: “Hoy tenemos el inmenso orgullo de presentar nuestra Bandera en ausencia de nuestros principales protagonistas que son los niños. Esto nos va a dar impulso para que cuando volvamos a la presencialidad, hagamos otro acto, porque ellos son hacedores  de nuestra Bandera”.

Del acto también participaron Sebastián Puglisi y Pablo Landi, secretario y director de Educación, respectivamente; Silvia Lettieri, supervisora Nivel inicial; Paola Bragas, supervisora Equipos de Orientación Escolar; Alicia Braña, directora general de Educación; docentes, auxiliares y equipo directivo de la institución educativa;  familiares y amigos de José Luis Del Hierro.

Durante la ceremonia se realizó la bendición de la bandera por parte del Pbro. Silvano De Sarro y se presentaron videos institucionales y familiares.

Juan José, hermano del ex combatiente caído en Malvinas, agradeció el homenaje y  sostuvo que “es un honor que se recuerde a José Luis a través de los chicos. Donde hay vida, hay esperanza y futuro”.

CREACIÓN DEL PROYECTO

El Jardín Municipal N°29 presentó la Bandera institucional

El Proyecto de dar reconocimiento a los soldados caídos en combate que lleva adelante la Fundación va de la mano con el Proyecto Institucional del Jardín implementado durante el Ciclo Lectivo 2020, que se desarrolló mediante la modalidad de trabajo virtual, a raíz de la pandemia del Coronavirus.

Las ilustraciones pertenecen al artista plástico Gustavo Martín Fermoselle, quien representó a José Luis Del Hierro en un personaje animado.

Para la elección definitiva, el Jardín de Infantes llevó a cabo una votación a través de una plataforma digital destinada a toda la Comunidad Educativa. Participaron de la elección tres bocetos presentados por el artista, quien plasmó las ideas enviadas por la familia del soldado y docentes de la Institución.

La Bandera institucional acompañará los actos de las distintas efemérides y será el símbolo del establecimiento.

FUENTE: prensa municipal

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“El correntino héroe de Malvinas”, por Alfredo Leuco

27 Nov 20
Alberto Mena
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El nuevo editorial de Alfredo Leuco para “Le doy mi Palabra”.

Gabino se ganaba unos pocos pesos cosechando tabaco y vendiendo sandías. No hay muchas otras fuentes de trabajo en ese pueblito. Colonia Pando hoy tiene menos de 500 habitantes. ¿Se imaginan lo que sería en 1982, poco antes de la guerra de Malvinas?

Gabino llegó cabalgando su tordillo negro a la casa familiar y se abrazó con sus siete hermanos, con su padre que le había regalado ese caballo maravilloso y con Elma, su madre del alma.

El corazón se le salía por la boca. Por la emoción y también un poquitito por el miedo. Jamás un correntino de ley confesaría su temor, pero para Gabino todo era novedad e incertidumbre. Lo convocaban a luchar contra los ingleses.

Tenía poca instrucción militar y hasta sus ropas no eran las adecuadas para semejante clima y desafío. Le cuento un dato: la única foto que se sacó Gabino en su vida fue cuando salió por primera vez de franco. Su corbata, la chaqueta militar, y el birrete con la escarapela argentina clavada en el medio.

Su madre lo abrazó profundamente, le deseó toda la suerte del mundo y puso unos pocos pesos en el bolsillo y le dijo: “Tomá, cambacito querido. Tal vez te sirva para algo”.

Cambacito es el diminutivo de Cambá, que en guaraní es una forma cariñosa de decirle negrito. Comieron como si fuera navidad. Estofado de pollo y fideos. La pobreza todavía no le había arrebatado a la familia numerosa Ruiz Díaz la posibilidad de almorzar en forma nutritiva por lo menos una ver por día.

Doña Elma, con una mezcla de orgullo y pánico, vio irse a su soldadito rumbo al cuartel. Tenía un saco azul con botones de madera que ella misma le había tejido. Los integrantes del Regimiento de Infantería 12 de Mercedes se diseminaron en una franja estratégica en la defensa llamada “Pradera del Ganso”, o Goose Green como le decían los kelpers.

El cambacito Gabino apenas vio como venía la mano le escribió una carta a su vieja. Como una premonición, le dijo textualmente con letra temblorosa: “Mami: Si Dios me levanta en este lugar, si ya no regreso, no llore por mi porque estoy luchando por la patria”.

Doña Elma hoy se aferra a esos dos papeles como si fuera el cuerpo de su cambacito Gabino. La carta amarillenta y la foto con birrete. La noche del 28 de mayo de 1982 fue una pesadilla de fuegos quemantes y dinamita que caía del cielo y aniquilaba soldaditos.

Hubo 50 muertos y más de 140 heridos. Fue la batalla de Goose Green. Los ingleses primero batieron con bombardeo aéreo la zona y después cayeron los paracaidistas que están entre los profesionales mejor preparados del mundo, a terminar con toda resistencia.

Gabino combatió como un guerrero. Resistió con su fusil y sus pocas municiones. El héroe de Colonia Pando se quebró en llanto al ver a su compañero de trinchera degollado por una maldita esquirla. Siguió disparando escondido, pero finalmente el correntino corajudo regó con su sangre esas tierras argentinas. Y ahí quedó.

Gabino, su muerte temprana de 18 años y sus ilusiones fueron sepultados en el cementerio de Darwin. Era uno de los que estaban a un metro y medio bajo tierra, con una cruz de respeto y una sola identificación: “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

Un anónimo cambacito correntino puso el pecho por todos y entregó su vida por millones de argentinos, pese a que el país solo le había dado privaciones y aislamiento. Su madre nunca pudo tolerar esa idea de no saber que fue de su cuerpo.

En un viaje que hicieron los familiares, dejó un rosario y unas flores azules de papel en una tumba. No se pueden llevar flores de verdad a las islas y ella eligió esa cruz porque su corazón le dijo que Gabino estaba cerca, con su sonrisa de pibe, disfrutando ese estofado de pollo en familia. Lo sintió en el corazón y en las tripas.

Pasó el tiempo, ella enfermó y la diabetes le amputó sus dos piernas. La tristeza y los ojos secos de tanto llorar se instalaron para siempre en esa casita humilde tan cerca de los esteros de Santa Lucía y tan lejos de Dios.

Pero un día luminoso, pasó el ex combatiente Julio Aro y le contó que habían identificado los restos de su hijo. Ella se estremeció. Le rogó al cielo que le diera salud para poder abrazarse a esa cruz de Malvinas.

Aro y el capitán del ejército inglés, Geoffrey Cardozo acaban de ser nominados para el premio Nobel de la Paz por la tarea titánica y solidaria que realizaron.

Junto a otros ex combatientes, al aporte invalorable del Equipo Argentino de Antropología Forense y la Cruz Roja Internacional lograron identificar a 115 compatriotas caídos en combate. Solo les quedan 7 para lograrlo en su totalidad.

Aro y otros compañeros fundaron la “Fundación No me Olvides”, en Mar del Plata. Dedicó toda su energía a eso desde el día que propia madre le dijo que ella no lo hubiera dejado de buscar ni un minuto. Julio jamás olvidó las palabras de su madre y fue suficiente para que se pusiera el servicio de todas las madres de sus compañeros.

Julio y Geoffrey están contentos porque con solo haber sido nominados para el Nobel, la tarea que hacen con tanto esfuerzo y sacrificio puede recibir un gran impulso. Sueñan con ganarlo. Ojalá.

Porque son un ejemplo de templanza, un mensaje de no rendirse jamás, de apostar a la convivencia pacífica y de demostrar que dos personas que estuvieron en distintos bandos en una guerra, pueden ser amigos como Julio y Geoffrey.

Se conocieron en Londres cuando Cardozo, cuyo apellido denota sus antepasados hispanos, fue el traductor en un congreso donde se estudiaron las distintas y mejores maneras de afrontar el stress post traumático de quienes regresan de una tremenda confrontación bélica.

El destino quiso que Geofrrey confiara en la transparencia de Julio y le confesara que fue el creador, por orden de sus superiores, del cementerio de Darwin. Tenía anotaciones, mapas, coordenadas que podían ayudar a identificar a los caídos. En esa época no había ADN. Había que guiarse por otros elementos.

Hoy ya se dispone de un scanner que puede advertir si un soldado tiene algo escondido en sus botas, por ejemplo. El trabajo fue agotador. Pero ninguno aflojó. Fue una guerra permanente contra el olvido y el resentimiento.

Una apuesta humanitaria para que todos dejaran de ser un número en una planilla y recuperaran su nombre, su apellido y su dignidad. Para que sus familias supieran en donde descansan en paz, después de la guerra, los restos de sus seres queridos.

Uno de los que estaba enterrado como NN, resultó ser Gabino, nuestro admirado correntino del pueblito de Colonia Pando. El cambacito, como le decía y le dice su madre, tenía en el bolsillo un viejo reloj que su padre le había comprado en la joyería “La Perla” y un pañuelito de mujer.

En esa época las novias, le solían dar a los soldados, un pañuelito con su perfume para que no olvidaran su amor, en el fragor de los tiroteos.

Gabriela Cocciffi directora del portal Infobae, es una de las personas que más empujó para que todo esto fuera realidad. Puso su pluma, su sensibilidad y su valentía en esta utopía. Ella cuenta que finalmente lograron llevar a doña Elma al cementerio que está a 88 kilómetros de Puerto Argentino.

Hubo aportes y colaboraciones de todo tipo. Julio Aro empujaba la silla de ruedas por esas piedritas que tanto significan. Elma llegó y se abrazó a una cruz blanca que estaba al lado de la tumba en la que ella había sentido que era la de su hijo. “Estaba cerca el cambacito. Me latió furte el corazón en este lugar”, dijo Elma entre lágrimas.

Los ingleses le pusieron protocolo y respeto a semejante momento. Todos formados y uniformados alrededor de ella. La trompeta ejecutaba “The Last Post”, y ese sonido cruzaba el viento.

Un teniente de aviación inglés, con su traje camuflado de combate, que además es sacerdote, se arrodilló ante Elma y rezó con ella. Era conmovedor ver a ese gigante soldado inglés de casi dos metros, abrazado a la madre de un soldado argentino. Ambos lloraban.

En ese preciso instante, Malvinas se transformó en una herida y una esperanza. Una llaga abierta y un gesto de hermandad entre seres humanos, sin distinción de nacionalidades.

Elma se quedó un par de horas ante la tumba de Gabino. Cuando se fueron su cara tenía cierta paz espiritual. Julio Aro le dijo que Gabino no iba a morir mientras todos nos acordáramos de él. Y eso es lo que estamos haciendo. La posibilidad del premio Nobel fue el disparador.

Pero ahora queremos tener memoria por todos los Gabinos que la guerra asesinó. Para que todos los Gabinos sepan que no nos vamos a olvidar. Y solo eso, los hace inmortales. Como dice Alejandro Lerner:

Madre, me voy a la isla, no se contra quién pelear;
Tal vez luche o me resista, o tal vez me muera allá.
Creo que hace mucho frío por allá;
Hay más miedos como el mío en la ciudad.
Qué haré con el uniforme cuando empiece a pelear,
Con el casco y con las botas, ni siquiera sé marchar.
No hay mal que no venga al Hombre, no hay un Dios a quien orar.
No hay hermanos ni soldados, ya no hay jueces ni jurados,
Sólo hay una guerra más.

FUENTE: radiomitre.cienradios.com

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Excombatientes de Malvinas nominados al Nobel de la Paz

18 Nov 20
Alberto Mena
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El argentino Julio Aro y el británico Geoffrey Cardozo, postulados por la identificación de los soldados en el Cementerio de Darwin

Imagen: Télam

«El mayor premio ya lo hemos recibido, y es ese beso y ese abrazo de una madre que recuperó a su hijo», dice Julio Aro. Él es un ex combatiente de Malvinas y junto con el ex soldado británico Geoffrey Cardozo fueron nominados al Nobel de la Paz 2021 por impulsar la identificación de los soldados argentinos enterrados en el Cementerio de Darwin.

La nominación fue confirmada hace horas por el Comité Noruego, encargada de seleccionar a los candidatos y entregar ese galardón, uno de los más relevantes a nivel internacional.PUBLICIDAD

«Estamos totalmente orgullosos y felices por esta postulación”, es “como si estuviéramos en una nube», dijo Aro a Radio Télam. «No podemos creer que tenemos cientos de llamados de las mamás que perdieron a sus hijos porque hemos representado la voz y la cara de sus hijos», añadió.

Aro es presidente de la Fundación No Me Olvides, creada en 2009 para brindar apoyo a personas con estrés postraumático, y quien presentó su nominación ante el Comité Noruego fue el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Mar del Plata, ciudad de en la que él vive.

La nominación la comparte con Geoffrey Cardozo, contra quien combatió en la guerra de 1982 y a quien conoció personalmente en 2008, durante un viaje a Londres. Ambos participaron de un encuentro entre ex combatientes de ambos países y Aro no sabía hablar inglés. Su traductor fue Cardozo.

Allí, Aro le contó que había visitado el cementerio de Malvinas y que la mitad de las tumbas no estaban identificadas. Solo decían «soldado argentino solo conocido por Dios». Cardozo se sorprendió, había sido uno de los soldados ingleses que diseñó el Cementerio de Darwin.

Él había llegado a las islas cuando la guerra terminó y su misión fue ayudar a los oficiales a atender a la tropa que habían terminado de combatir. Pero la orden fue otra: hallar y sepultar cuerpos de soldados argentinos.

El contacto con Aro se dio en aquel encuentro en Londres y cobró fuerza cuando le entregó la información que dio el puntapié inicial al proyecto humanitario para la identificación de los cuerpos.

Este trabajo recibió un fuerte impulso hace dos años, junto con la Cruz Roja, pero data de 2011. Fue iniciado por organizaciones de veteranos como el Centro de Ex combatientes Islas Malvinas de La Plata (Cecim) y la Fundación No Me Olvides, y cobró velocidad luego de que una periodista argentina tomó la información que recibió Aro y se la mostró al ex Pink Floyd, Roger Waters. Al año siguiente, el músico inglés le habló del tema a la entonces presidenta Cristina Kirchner y esta se contactó con la Cruz Roja Internacional.

El pedido fue que este organismo le hiciera llegar la iniciativa al gobierno británico, mientras con el Equipo Nacional de Antropología Forense (ENAF) se comenzaba a entrevistar a familiares de ex combatientes, para obtener ADN y cotejarlos con los cuerpos enterrados en Malvinas.

Hasta el momento, en el marco del proyecto se identificó a 115 soldados muertos en la guerra. El trabajo continuó en el medio de la pandemia. En los últimos meses se identificaron a dos de los siete que restaba ponerle nombre y apellido, y contactar a sus familias.

Aro desea que «ojalá que esto (por el Nobel) sirva para seguir malvinizando y para seguir buscando a los siete compañeros que aún nos faltan» identiicar. «El mejor premio Nobel ya lo hemos recibido, y es ese beso y ese abrazo de esa madre que acaba de recuperar a su hijo», concluyó

FUENTE: pagina12.com.ar

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Julio Aro, el argentino postulado al Nobel: «Los verdaderos nominados son los compañeros que no pudieron regresar»

18 Nov 20
Alberto Mena
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Julio Aro es ex combatiente de la guerra de Malvinas y fundador de «No me olvides», una organización que se encargó de luchar por la identificación de los 122 soldados enterrados sin nombre en el cementerio de Darwin.

Julio Aro sostiene que el ya ganó un premio, el noble del amor «cuando los padres y madres de los soldados que arrastran los pies con la cabeza gacha y la espalda encorvada hasta llegar a la tumba de su hijo, llegan a la tumba, te abrazan fuerte y te dicen ‘gracias por ayudarme a encontrar a mi hijo'». Para el argentino ex combatiente de la guerra de Malvinas y fundador de «No me olvides» que fue nominado junto al británico Geoffrey Cardozo al premio Nobel de la Paz, la postulación no es suya, sino que «los verdaderos nominados son las madres y los compañeros que no pudieron regresar», según contó Aro en una entrevista en el programa Creo, que conduce José Curiotto en Aire de Santa Fe.

Aro, quien participó como conscripto en el conflicto bélico de 1982 con tan solo 19 años, fue postulado por la Universidad de Mar del Plata para la edición 2021 del premio, y a primera hora del lunes se enteró de la confirmación oficial por parte del Comité Noruego del Nobel.

El ex combatiente comparte la candidatura con el ex coronel británico Cardozo por la tarea realizada entre ambos en la identificación de los cuerpos de los soldados argentinos muertos en la guerra.

La historia que hoy lleva a Aro a estar nominado comenzó en 2008, cuando viajó a las islas «en busca del Julio que había dejado», contó el mismo. «No paré de llorar en toda la semana y comprendí que la guerra había sido inútil», expresó. Aro recorrió todos los campos de batalla y el cementerio de Darwin. «Cuando vi las 122 placas, en un minuto, me puse a pensar que podría haber sido yo porque jamás tuve tanta identificatoria», contó.

El último día del viaje conoció a «un señor maravilloso» del que hoy es amigo: Cardozo. «Me dijo quién era y me contó todo lo que había hecho. Sacó muchas hojas, informes con datos, detalles de dónde y cómo encontró a los compañeros, y cómo los envolvió para preservar los cuerpos», narró Aro. Ya en Argentina, el ex combatiente hizo traducir los documentos y hallaron así placas con números y letras que indicaban los documentos de los soldados encontrados.

Aro creó la fundación «No me olvides» y comenzó a recorrer el país en busca de los familiares de esos soldados. De esa manera, comenzó el operativo que llevó a los familiares de los ex combatientes al cementerio junto al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

La iniciativa obtuvo el respaldo de figuras como el líder de Pink Floyd, Rogers Waters, y el Papa Francisco, de organizaciones humanitarias como la Cruz Roja, así como del gobierno británico y argentino.

Tras recorrer el país junto a otro ex combatiente, José María Raschia, Aro explicó los objetivos del proyecto a los familiares de los caídos, con el objetivo de crear un banco de datos genéticos para poder cotejar los restos de los soldados caídos y sus familiares.

En noviembre de 2016, las cancillerías argentina y británica avanzaron en conversaciones para la identificación de los cuerpos y finalmente, en junio de 2017, un grupo de especialistas encabezados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, con supervisión de la Cruz Roja, comenzó la exhumación de los cuerpos en Malvinas. Durante dos meses se tomaron muestras que permitieron identificar a 115 de los 122 soldados.

«El mayor acto soberano, fue colocarle una placa a cada uno de ellos», sostuvo Aro. Hay varias historias que lo conmovieron, pero una particular. «Mario es un padre que cuando lo fuimos a ver nos invitó a pasar. Preparó el mate y a las 6.45 en punto salió a la puerta. Lo acompañé. Tomó ahí un mate y volvimos a entrar», relató Julio. Una vez dentro de la casa, Mario le preguntó si había visto lo que hizo. «No viste el micro verde que paró en la esquina», le preguntó el padre. «Me contó que cada día sale a la misma hora a esperar que pase el colectivo verde, en el que llegaba siempre su hijo», explicó Aro.»Hace 35 años que estoy esperando que mi hijo baje», indicó Mario.

Para Aro, quizás Mario ya no espera más a su hijo porque pudo hacer su duelo a partir de la identificación del cuerpo en el cementerio de Darwin. «Hoy sale afuera cuando tiene ganas», reflexionó Aro. Por situaciones como esta, el fundador de «No me olvides» aseguró que ama lo que hace y que le apasiona. «Me pongo en el lugar del otro, de las madres», dijo.

Hasta el momento, solo quedan siete ex combatientes sin identificar que fueron enterrados en el cementerio de Darwin. «Tenemos entre 12 o 13 nombres para siete compañeros», explicó, y pidió que si alguien conoce a algún familiar de ex combatiente o puede brindar datos, se comunique con la asociación. «Las muestras del Equipo de Antropología fueron 100% exitosas», aclaró. En ese sentido, señaló que la postulación al Nobel no es solo de él, sino de los antropólogos, las embajadas, cancillería.

Lo mejor de la nominación y del trabajo de la fundación, es que un 16 de noviembre se hable de Malvinas desde el amor y de la paz. «Hay que entender que dos personas que pudieran ser enemigos, trabajan por la paz», aclaró, y agregó: «Geoffrey jamás podría ser mi enemigo». En ese sentido, explicó que si alguien ve a una persona ahogarse, la busca, no importa en qué idioma hable. «Hay que darnos una oportunidad de conocernos», sostuvo.

Finalmente, Aro indicó que desde la fundación buscan «transformarse en un dibujito«: «¿Vieron en Coco, cuando el protagonista entra en el mundo de los muertos?», preguntó el ex combatiente, y explicó que en la película muestran que «las personas mueren cuando se olvidan de ellos». Es por eso que aseguró que continuarán con su trabajo hasta el final.

FUENTE:airedesantafe.com.ar

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