Blog Detail

Malvinas: concientizar a los chicos y que puedan “tocar” una parte de nuestra historia

29 Jul 18
Alberto Mena
No Comments

Crónicas del nuevo milenio

Julio Aro, ex combatiente de Malvinas, volvió a las Islas. En Londres conoció Geoffrey Cardozo, ex Capitán británico, cuya ayuda fue clave para identificar a los argentinos enterrados bajo el lema “Soldado sólo conocido por Dios”. Hoy Aro y Cardozo se consideran amigos y son candidatos a Nobel de la Paz.

El ex combatiente de Malvinas , Julio Aro, viajó para rendir homenaje a los soldados caídos, y ahora identificados gracias a la ayuda del ex capitán británico Geoiffrey Cardozo.

Des­pués de Mal­vi­nas, Aro creó la Fun­da­ción “No Me Ol­vi­des”, en 2008. Más tar­de, jun­to al bri­tá­ni­co y ex ca­pi­tan de Mal­vi­nas, Geof­frey Car­do­zo, –y a tra­vés de la Cruz Ro­ja In­ter­na­cio­nal– , lo­gra­ron el re­co­no­ci­mien­to de los sol­da­dos só­lo co­no­ci­dos por Dios, que se en­con­tra­ban en nues­tras is­las.

El 26 de mar­zo se con­cre­tó el via­je con 90 fa­mi­lia­res de los 121 sol­da­dos muer­tos en com­ba­te en 1982, pa­ra co­lo­car sus nom­bres en las tum­bas.

Cementerio argentino de Darwin Islas Malvinas Los familiares de caídos ahora identificados en el cementerio para homenajear sus seres queridos Familiares de 90 caídos en Malvinas islas malvinas cementerio de Darwin familiares de los caidos argentinos nuevas tumbas de los caidos soldados muertos guerra indentificacion identifican con nombre de los soldados

 

Cementerio argentino de Darwin Islas Malvinas Los familiares de caídos ahora identificados en el cementerio para homenajear sus seres queridos Familiares de 90 caídos en Malvinas islas malvinas cementerio de Darwin familiares de los caidos argentinos nuevas tumbas de los caidos soldados muertos guerra indentificacion identifican con nombre de los soldados

Aro vol­vió sie­te ve­ces a Mal­vi­nas. Y ca­da via­je fue di­fe­ren­te. Pe­ro siem­pre in­ten­tó ar­mar una pa­la­bra en su al­ma: paz. Aún así, el via­je más fuer­te fue el 26 de mar­zo. Ese día de­ja­ron de es­tar las cru­ces ig­no­tas pa­ra lle­var el nom­bre de los 90 sol­da­dos. “Ese ha si­do el ac­to de so­be­ra­nía más gran­de des­pués de 1982”, di­ce y ase­gu­ra que tie­ne que se­guir lu­chan­do por los que aún fal­tan.

El Gobierno distinguió a Roger Waters y al capitán británico que enterró a los argentinos en Malvinas

 

En 2008, re­gre­só a las is­las, por pri­me­ra vez, pa­ra en­con­tra­re con “Ju­lio”, o sea con­si­go mis­mo. Allí lo con­mo­vie­ron las pla­cas “sol­da­do ar­gen­tino só­lo co­no­ci­do por Dios”. A su re­gre­so, su ma­dre le di­jo las pa­la­bras que lo ilu­mi­na­ron y mar­ca­ron su nue­va mi­sión: “Si no hu­bie­ses vuel­to, yo te hu­bie­se bus­ca­do por cie­lo y tie­rra”.

En­ton­ces, co­men­zó a pen­sar có­mo ayu­dar con la iden­ti­fi­ca­ción de to­dos los sol­da­dos caí­dos y cui­dar a sus fa­mi­lias. Via­jó a Lon­dres. Bus­có a las fa­mi­lias, a mé­di­cos fo­ren­ses, con­tac­tó a la Cruz Ro­ja In­ter­na­cio­nal e in­ten­tó lle­gar al Es­ta­do. Bus­ca­ba de­vol­ver la iden­ti­dad a sus com­pa­ñe­ros y ali­viar el do­lor de sus fa­mi­lia­res.

Cementerio argentino de Darwin Islas Malvinas Los familiares de caídos ahora identificados en el cementerio para homenajear sus seres queridos Raquel García, de pie, en un momento de profunda emoción, frente a las tumbas de los soldados reconocidos. islas malvinas Raquel García cementerio de Darwin familiares de los caidos argentinos nuevas tumbas de los caidos soldados muertos guerra indentificacion identifican con nombre de los soldados

 

Cementerio argentino de Darwin Islas Malvinas Los familiares de caídos ahora identificados en el cementerio para homenajear sus seres queridos Raquel García, de pie, en un momento de profunda emoción, frente a las tumbas de los soldados reconocidos. islas malvinas Raquel García cementerio de Darwin familiares de los caidos argentinos nuevas tumbas de los caidos soldados muertos guerra indentificacion identifican con nombre de los soldados

En el via­je co­no­ció al bri­tá­ni­co Geof­frey Car­do­zo. Su co­la­bo­ra­ción fue cla­ve. Car­do­zo era uno de los tra­duc­to­res y el úl­ti­mo día en In­gla­te­rra, se en­te­ró de que Geof­frey tam­bién ha­bía si­do el mi­li­tar,ex Ca­pi­tán del ejér­ci­to in­glés, que en 1982, ha­bía en­te­rra­do con dig­ni­dad a nues­tros sol­da­dos. El mun­do se le dio vuel­ta.

Gra­cias al apor­te de Geof­frey pu­die­ron ha­cer la iden­ti­fi­ca­ción. Des­pués de 36 años, los cuer­pos es­ta­ban en per­fec­to es­ta­do.

Ju­lio hoy con­si­de­ra a es­te hom­bre co­mo su ami­go. Una per­so­na ver­da­de­ra­men­te com­pro­me­ti­da, tan­to con los pa­dres co­mo con los sol­da­dos que mu­rie­ron. Una gran lec­ción pa­ra la hu­ma­ni­dad. En agos­to va a re­ci­bir un pre­mio del Se­na­do ar­gen­tino por sus ac­cio­nes en la cau­sa Mal­vi­nas.

Guerra de Malvinas: los familiares de los caídos viajarán a Darwin en dos aviones privados el 26 de marzo

 

Pa­ra­dó­ji­co. Pa­ra que la Ar­gen­ti­na pu­die­se vi­si­bi­li­zar el te­ma Mal­vi­nas y a los ex com­ba­tien­tes, fue­ron los in­gle­ses quie­nes pres­ta­ron co­la­bo­ra­ción: Car­do­zo, Tony Da­vis, y el fa­mo­so mú­si­co y ex lí­der de Pink Floyd, Ro­ger Wa­ters. Creían que a Aro “le pa­ga­ban los in­gle­ses” o qui­zás, la de­sidia del Es­ta­do, se jus­ti­fi­ca­ban con esas ex­cu­sas…

La reali­dad es que en 2008 in­ten­ta­ron lle­gar a ver a la pre­si­den­te Cris­ti­na Kirch­ner. No pu­die­ron. En­ton­ces la pe­rio­dis­ta Ga­brie­la Coc­cif­fi, jun­to a una ami­ga, lo­gra­ron con­tac­tar al mú­si­co Ro­ger Wa­ters, pa­ra pe­dir­le que in­ter­ce­die­ra y pu­die­ran ser es­cu­cha­dos por la pre­si­den­ta Kirch­ner.

Ju­lio re­fle­xio­na so­bre cuá­les son los ges­tos que la gen­te po­dría te­ner con los ex com­ba­tien­tes. Sien­te que es muy im­por­tan­te ge­ne­rar con­cien­cia: el sig­ni­fi­ca­do del 2 de abril. Que to­dos usen es­ca­ra­pe­las. Que la gen­te se­pa qué pa­só. Hay tan­tas es­cue­las que no tie­nen nom­bre. Po­drían lle­var lle­var el nom­bre del sol­da­do caí­do de su pue­blo, de su ba­rrio. La gen­te se mue­re si las ol­vi­da­mos. Es im­por­tan­te sa­ber que esos sol­da­dos die­ron la vi­da por la Pa­tria. Pa­ra los pa­dres de esos sol­da­dos, que una es­cue­la lle­ve el nom­bre de sus hi­jos, sig­ni­fi­ca que no es­tán muer­tos.

En cuan­to al sen­ti­do pro­fun­do de “mal­vi­ni­zar”, di­ce que se po­dría con­cre­tar de dis­tin­tos mo­dos. Por ejem­plo, ha­blar más se­gui­do de Mal­vi­nas. Es nues­tra his­to­ria re­cien­te. Po­ner la se­mi­lla Mal­vi­nas en el co­ra­zón de los chi­cos. Lle­var­los a las is­las. Que se­pan que en nues­tro país hu­bo una gue­rra y que mu­chos de los que par­ti­ci­pa­ron to­da­vía ca­mi­nan en­tre no­so­tros.

Caídos en Malvinas: "Fue muy duro llegar y ver el cementerio con todas esas cruces blancas en la soledad"

Si­guien­do ese ob­je­ti­vo, via­jó un gru­po de chi­cos de Mar del Pla­ta, otro de Bal­car­ce y se es­tá pre­pa­ran­do, otro de más de Mer­lo. An­tes de lle­gar a las is­las, los pre­pa­ran, pa­ra con­cien­ti­zar­los. Que los chi­cos pue­dan ha­blar con ex com­ba­tien­tes y con las fa­mi­lias. Así po­drán ver una par­te de la his­to­ria, to­car­la con sus pro­pias ma­nos. Re­co­rrer el ce­men­te­rio y los lu­ga­res de ba­ta­lla. Has­ta aho­ra, to­das esas ex­pe­rien­cias han si­do ma­ra­vi­llo­sas. Es­ti­mu­la a se­guir. Se bus­ca que pue­dan com­pren­der que no hay gue­rras bue­nas ni san­tas ni jus­tas. Que son he­chos la­men­ta­bles y en­lu­tan a los pue­blos. Pa­ra ellos, sus hi­jos y nie­tos, es­to tam­bién se­rá muy im­por­tan­te en su fu­tu­ro.

Ju­lio es­tá ha­cien­do una cam­pa­ña en las re­des so­cia­les pa­ra la bús­que­da de fa­mi­lias y con­ti­nuar con la iden­ti­fi­ca­ción de los sol­da­dos que, aún fal­tan. Las re­des sig­ni­fi­can un gran po­ten­cial “Si nues­tros ami­gos en las re­des com­par­ten con sus ami­gos y se ani­man a pe­dir­le a sus con­tac­tos que ha­gan un sim­ple vi­deí­to, no más de 30 se­gun­dos, se po­dría lle­gar a lu­ga­res im­pen­sa­dos. Tus ami­gos te ve­rán ha­blan­do y di­rán: ¿Qué le pa­sa? To­da­vía se de­ben iden­ti­fi­car a 28 com­pa­trio­tas.

Tan­to Ju­lio Aro, co­mo Geof­frey Car­do­zo, han si­do pos­tu­la­dos pa­ra el pre­mio No­bel de la Paz, por la Uni­ver­si­dad de Mar del Pla­ta.

Ju­lio di­ce que el pre­mio ma­yor ya lo tie­nen. Que es úni­co e irre­pe­ti­ble. Pa­sa por otro plano: es el amor y el agra­de­ci­mien­to de las fa­mi­lias de los com­pa­ñe­ros iden­ti­fi­ca­dos. Que dos paí­ses en­fren­ta­dos pue­dan unir­se pa­ra ha­blar de se­res hu­ma­nos, en lu­gar de so­be­ra­nía o de tie­rra, es al­go muy bueno. Es­ta pos­tu­la­ción va a vi­si­bi­li­zar, aún más, el tra­ba­jo que se ha­ce. Oja­lá se con­vier­ta en una bue­na se­ñal, en un mun­do que lo ne­ce­si­ta y an­da muy con­vul­sio­na­do.

FUENTE: www.clarin.com

Compartí

0
Shares

Leave A Comment