La Asociación Birreras de Argentina y la Fundación No Me Olvides se unieron para elaborar una cerveza especial. Lo recaudado será donado a un Jardín de Infantes. La cocción fue este jueves 14 de abril en la fábrica de Antares.
Por Manuel Straccia
La Fundación No Me Olvides y la Asociación Birreras de Argentina de la Costa Atlántica se unieron para llevar adelante una cocción solidaria de una cerveza especial, junto con la fábrica Antares. Lo recaudado por la venta de estas latas especiales, será destinado a un Jardín de Infantes de la ciudad.
En el marco del 40° Aniversario de la Guerra de Malvinas, la Fundación No Me Olvides se unió con productores para realizar 40 cocciones. Todo lo recaudado será donado a los jardines que la misma organización apadrina.
La actividad en Mar del Plata tuvo lugar el jueves 14 de abril, de 13 a 21, en la Fábrica de Antares (12 de octubre 7749), con invitación libre para ver la cocción. Compartieron una jornada espectacular, por lo que los cuentan, y participó con ellas Gabriel Beber, ex combatiente, cervecero, y parte del grupo fundante de este proyecto.
“De ahí se harán latas que podrán comprarse y con eso se colaborará con los jardines. Son unas tres semanas hasta que salga a la venta”, expresó Romina Calvo, integrante de Birreras, en diálogo con Bacap.
Sobre el tipo de cerveza, indicó que “tendrá un perfil a grano de trigo, a pan, al bizcochito, esa corteza de pan, algo que te evoque a eso”.
“A nosotras nos vino un recuerdo, del 19 de junio de 1982, cuando llegaron a Puerto Madryn los primeros soldados que estaban prisioneros en el buque Camberra, la gente los recibió con pan y con agua. Queremos evocar eso, la idea de la cocción es que las recetas sean libres pero sea algo que recuerde a Malvinas. Se pretende que no quede reducido del 25 de marzo al 5 de abril, que sea todo el año y el recuerdo de los caídos sea permanente”, señaló Calvo.
Las latas se podrán adquirir en el bar de Antares y habrá puntos de venta que se conocerán a través de la cuenta de Instagram @birrerasdeargentina.
Sobre Birreras
Birreras de Argentina es una asociación civil sin fines de lucro, conformada con mujeres productoras de cerveza, dueñas de bares, vendedoras de insumos, que hacen investigación, elaboración de insumos, etc.
Son unas 140 integrantes, distribuidas en todo el país y categorizadas por zonas (Cuyo, Noroeste, Noreste, Sur y Costa Atlántica).
“Se hacen capacitaciones, cursos. El otro costado que tenemos es el solidario. Dos o tres veces al año hacemos alguna cocción, generalmente con otra gente para hacer cocciones colaborativas con alguna fábrica, que la donamos a alguna entidad”, puntualizó Calvo.
La agrupación atlética “Haciendo Senderos” y los Veteranos de la Guerra de Malvinas volvieron a unirse para dar vida a la sexta edición de la “Vertikal Race”. Como en cada año, el desafío serrano tuvo un fin solidario y en esta ocasión todo lo recaudado fue a total beneficio de la Sociedad de Protección a la Infancia.
La competencia se desarrolló el pasado domingo 3 de abril, en el marco de las actividades previstas por el 40º aniversario de la gesta. La carrera tuvo el punto de largada desde la puerta 1 del Autódromo Municipal Juan Manuel Fangio.
“Como en ediciones anteriores, ‘Vertikal Race’ ofrece un formato típico vertical que consiste en tres vueltas a la sierra ‘La Barrosa’”, advirtió Iván Cuenca, miembro de “Haciendo Senderos”.
Y agregó: “Es un circuito bastante exigente. Se trata de una prueba atlética muy dura. La competencia contó con cerca de 300 participantes. Obviamente debemos agradecer al Municipio y a Provincia por su colaboración, a todas las empresas privadas que aportaron su granito de arena, al Club de Leones y, por supuesto, a la Fundación ‘No me olvides’ por el acompañamiento de siempre”.
Representando a la Fundación participó el ex combatiente Miguel Albarello, quien fue asistido en su preparación por Julio Aro y acompañado por integrantes de No Me Olvides de Mar del Plata y Balcarce.
Desde 1982, deportistas y aficionados realizaron actividades en honor a los soldados argentinos caídos en las islas, a sus familiares y a los sobrevivientes
Por Alejandro Duchini
Si hay una imagen que resume la guerra de Malvinas desde el deporte, ésa es la de Diego Maradona y su gol con la mano a Inglaterra, en el Mundial del 86, cuatro años después del conflicto iniciado el 2 de abril de 1982. En estos días se cumplen cuarenta años. Otra imagen, también de esa tarde, es la del gol épico: medio equipo inglés eludido por el mejor Diego. Fue, para los argentinos en general, un pequeño atisbo de venganza, un simbolismo que sin embargo nunca podrá equiparar a los 649 muertos argentinos (según datos oficiales) y los entre 300 y 500 posteriores suicidios (datos no oficiales).
El deporte argentino y su relación con Malvinas fue más allá de aquel Argentina 2 – Inglaterra 1. Deportistas, dirigentes deportivos y ciudadanos de a pie hicieron, casi siempre con bajo perfil, su propio homenaje. Pusieron dinero y esfuerzo para nadar, correr, pedalear o gestionar en memoria de la generaciones del 62 y 63.
Cuando ocurrió el conflicto, Alejandra Broglia (5/11/67) tenía 14 años y formaba parte del seleccionado argentino de natación que participaba de los Juegos Sudamericanos de La Paz, Bolivia. A sus 49 años, el 12 de febrero de 2017 unió a nado las Islas Malvinas por el Estrecho de San Carlos. Ningún sponsor. “Era un desafío personal: lo quería hacer por Malvinas”, le comenta a Página /12 desde Río Gallegos, donde vive.
La nadadora Alejandra Broglia junto a su hija en el cementerio de Malvinas.
“Me costó conseguir el permiso porque no me creían que como mujer cruce el estrecho. Fueron diez meses de tratativas”. La acompañaron el nadador de rescate Cristian Espínola y su hija, Carolina Catellani, quien filmó la travesía e hizo de traductora. “El Estrecho de San Carlos es incontrolable”, comenta. Además hay acantilados, nada de tierra firme y costas repletas de algas. “Psicológicamente, lo más difícil es pasar la barrera de algas, porque hay actividades de animales. Hay que reptar sobre las algas. Un trabajo psicológico importante. El frío se siente en la cara. Es como que te den cuchillazos en la cara”, recuerda. La ayudó el traje de neoprén.
“Llevaba en mi mente lo que me dijeron familiares y allegados a ex combatientes. Una se nutre de la energía de la gente. Sabía que había embarcaciones argentinas hundidas, bombas sin explotar. Pero no sentí miedo”. 1 hora y 36 minutos de nado para 5,600 kms y aguas a 12 grados. “Dura poco si se tiene en cuenta el esfuerzo de un año de preparación. Entonces hay que disfrutarlo”. Tenía prohibido hacer declaraciones o mostrar una bandera argentina. Pero se dio el gusto de nadar con una gorra celeste y blanca “que dice Argentina”. Después de su logro, Broglia recorrió las islas. Vio trincheras y restos de la guerra y dialogó con isleños. “Malvinas fue un sueño que siempre quise cumplir. Y es cierto: sentí que en mi nado me acompañaban los ex combatientes y sus familias”.
Catalina Giacaglia, fonoaudióloga y nadadora aficionada nacida después de la guerra, el 30 de abril de 1984, en Mar del Plata, es otro ejemplo. El 14 de marzo de 2017 nadó 2 kilómetros sin traje de neoprene en el Estrecho San Carlos, frente a las Islas Malvinas. Era el primer Desafío del Atlántico Sur, organizado por la Fundación No Me Olvides. Serían 3 kilómetros reducidos a 2 por las bajísimas temperaturas. Cuarenta participantes. Entre el grupo de edades diversas (el más chico, 23 años; el más grande, 68) había tres ex combatientes. El agua era de casi 8 grados, en el mejor de los casos. La temperatura ambiente rondaba los 5. Vientos y lluvias.
“Involucrarme desde la natación me abrió un mundo distinto. Viajar y recorrer los lugares y nadar donde estuvieron las embarcaciones en la guerra, cerrar los ojos dos minutos e imaginar mínimamente el frío y todo lo que pasaron esos soldados me hizo entender que lo duro que habrá sido aquello”, le recuerda Giaccaglia a Página/12. “Lo hice para honrar a los que se sacrificaron en ese momento. Pero lo que puedo hacer es mínimo en comparación con lo que hicieron ellos. Sólo quienes combatieron saben qué pasó ahí”.
Para Giaccaglia, el aporte de la Fundación fue fundamental para su interés en la temática. Uno de sus integrantes es el cineasta y documentalista Miguel Monforte (24/09/67), autor del largometraje documental Héroe corriente (2014) y del cortometraje de animación «No me olvides» (2019). “Siento que lo más importante que hice por Malvinas fue participar en el proceso de restitución de identidades de los caídos argentinos que tras la guerra fueron inhumados como ‘Soldados solo conocidos por Dios’”, le responde a este diario.
El deporte es parte de las actividades de la Fundación No Me Olvides para mantener viva la memoria por las islas. Monforte participa desde 2009: “Después de atravesar numerosas vicisitudes logramos que a la fecha 119 compatriotas hayan sido localizados en el cementerio de Darwin y tengan placas con sus nombres, como correspondía desde el primer día, haciendo valer un derecho fundamental de las personas, como es el derecho a la identidad, y a través de esto dar la posibilidad a sus familiares de cerrar sus duelos luego de casi cuatro décadas”, agrega.
Marcelo De Bernardis es, a sus 55 años (18/08/66), el primer maratonista argentino en competir en las Islas. Desde 2008 -cuando corrió y terminó tercero- hizo 15 viajes. Muchos con ex combatientes que regresaron a Malvinas por primera vez. “No con actitud contemplativa sino como protagonistas, preparándose en cuerpo y mente para además de volver a rendir honores a sus camaradas caídos, enfrentar a sus demonios, a participar de un evento de sacrificio que es el maratón”, le comenta a este diario.
Viajar a las islas le permitió, entre otras cosas, hacerse amigo de isleños. Algunos lo visitan en su casa de Buenos Aires en plan de vacaciones. “Entienden que tenemos el corazón puesto ahí y que no viajamos para hacer reclamos”. Dice que las experiencias que tuvo desde que se empapó en el tema Malvinas son tremendas. Y cuenta: “El caso de la posta histórica que hicimos con el Coronel Mayor Lautaro Jiménez Corbalán, quien en 2019 convocó a su antiguo enemigo, el oficial del 42 Command Marc Towsend, para compartir la posta. Pasaron por el lugar en el que combatieron. No hubo antecedentes de algo así. Un ejemplo de civilidad ante el mundo. Me emocioné como pocas veces. Fue un momento muy significativo. Me da orgullo. Towsend se vino desde Camboya para participar”. Y sobre lo personal: “Es un tema apasionante, de aprendizaje permanente. Me siento bendecido por estas cosas que me tocaron vivir”.
Facundo Reales:
Facundo Reales (28/6/85) es un atleta argentino que suele sumarse a cada edición de la maratón que se realiza en las Malvinas. En 2017 compitió en una carrera organizada por la Municipalidad de Lanús y ganó: el premio era un viaje a competir en las islas. Viajó en 2018 con la idea de terminar entre los cinco primeros pero ganó: “Estuve una semana en Malvinas, porque los vuelos salen los sábados y regresan al sábado siguiente. Competí el domingo y me quedé una semana. Viajé con veteranos, conocí sus historias, sus vivencias. Ir a Malvinas es algo único. Está entre lo más groso que hice y que haré en mi vida. Sobre todo en lo deportivo”.
Como sus otros colegas deportistas que compitieron en las islas, pensó en los veteranos y en los chicos que murieron. Dice que desde el día que llegó a las islas se le pone la piel de gallina cada vez que se las mencionan. En 2019 regresó y terminó segundo. Para entonces, la ubicación era lo de menos. “Conocí muchísimo de Malvinas y lo que vivieron en su momento los veteranos. Pero a las dos horas de recorrer los montes me quería volver por el clima. Y pensar que aquellos pibes estuvieron tanto tiempo ahí, con semejante frío y viento y hambre defendiendo la patria”.
“Tengo la convicción y la impresión de que desde la dirigencia deportiva podemos hacer mucho más en pos de la reivindicación de la soberanía sobre las Islas Malvinas”, le dice a Página/12 el abogado César Francis, además Secretario de la Asociación Argentina de Tenis y vocal de minoría en San Lorenzo. Francis impulsó que la Confederación Sudamericana de Tenis (COSAT) incorporara a las Malvinas en su logo. Fue aprobado por unanimidad (además de Argentina la integran Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) en la asamblea de abril del año pasado. No logró lo mismo con la Conmebol, desde 2017: “Sus dirigentes jamás dieron lugar ni lo trataron pese a que en base a mi petición el Senado de la Nación aprobó una declaración solicitando a la Conmebol que le dé lugar a mi planteo”, nos dice.
“El deporte es la mayor caja de resonancia en estos tiempos. Traspasa todo tipo de nivel social, cultural, económico; creo que no lo aprovechamos como gran aliado respecto a mantener el reclamo permanente por la soberanía argentina en Malvinas”, agrega. Y después: “Uno de los temas que tenemos que revisar, y lo hablo con autoridades de distintas federaciones y del Comité Olímpico, es que hay muchas federaciones que no tienen en sus logos a las Malvinas. Desde el deporte hay que reconocer esa soberanía”.
Los vínculos entre el deporte y las Malvinas son muchísimos. Premios hípicos que se denominan en honor a las islas, estadios deportivos que se llaman Malvinas Argentinas, otros nadadores y corredores además de los mencionados, cicloturistas que recorren el país para llevar un mensaje de paz a través de Malvinas. Alguna vez la AFA fue multada por lucir un cartel con las islas, el jugador de hóckey Fernando Zylberberg fue separado de su plantel y criticado por el COI por hacer un spot publicitario en Malvinas; el malvinense Martyn Clarke se probó en Boca y desde el rugby se hicieron partidos “por la paz” entre ex combatientes de ambos países.
Imposible no mencionar a la nadadora María Inés Matos. El 1 de marzo de 2008 también cruzó el estrecho de San Carlos. Sin traje de neoprén nadó 4,6 kms. con aguas a 10° y temperatura ambiente de 7. Tardó 2 horas y 44 minutos. Su logro fue también en homenaje a los caídos en Malvinas. Hay un detalle: a sus cuatro años le amputaron la pierna derecha. La lista sigue.
Si hasta Diego Maradona tuvo, aunque simbólicamente, su lugar en las islas. Una camiseta de la Selección con el 10 en la espalda flotando en el viento del cementerio de Darwin. A unos metros de ese Diego simbólico descansan los restos de los soldados argentinos caídos en la guerra. Esa camiseta la pusieron Felisa Colombo, una hincha de Estudiantes de La Plata, y su pareja, David Rodríguez, de Boca. Tienen una agencia de viajes y cada vez que viajan llevan camisetas de sus clubes y de la Selección, siempre con el 10 a la espalda. Las usan para fotografiarse en lugares emblemáticos. Pero nunca pensaron, me dicen, que Diego iba a estar en las Malvinas.
Concretaron el viaje en abril de 2018 y llevaron una réplica de la camiseta de Diego del Mundial del 82 y otra del Mundial del 86. “Queríamos que de alguna manera Diego esté en las Islas Malvinas”, dice Felisa. El 2 de abril estuvieron en Darwin. En esa soledad entendieron que era el único lugar en el que podían desplegar la camiseta de Maradona sin herir susceptibilidades. Caminaron al cementerio y colgaron la remera con las tumbas de fondo. La imagen recorrió el mundo. De alguna manera, Maradona había llegado a las Malvinas.
El portal Nota al Pie dialogó con Mabel Miranda, integrante de la fundación “No Me Olvides”, quien relató las principales intervenciones que la organización realizó en la provincia correntina
La fundación “No Me Olvides” se encuentra compuesta por madres de caídos, veteranos de guerra y civiles que adhieren a la causa Malvinas. Su objetivo es promover, fortalecer, resguardar y favorecer la mejora de la calidad de vida de personas que son o que fueron expuestas a episodios traumáticos y de violencia.
Por otra parte, esta fundación apadrina a todas las escuelas y jardines de infantes que llevan el nombre de un caído. En la provincia de Corrientes es el caso de la escuela 784 Ramón Cirilo Blanco. Nota al Pie dialogó con Mabel Miranda, docente e integrante de la fundación quien aseguró que “yo me prendo a todos los proyectos que incluyen a la causa Malvinas, por eso puedo decir que mi misión es malvinizar”.
El vínculo de la docente con la fundación nació hace 12 años mediante el padrinaje de dos escuelas en dónde ella trabajaba y desde entonces se suma y participa en todos los proyectos. “Yo creo que la malvinización pasa por la participación, porque creo que, si alguien se siente involucrado se malviniza, se aprende a conocer o querer a la causa y los pros o los contra” aseguró.
También expresó que junto a otres docentes fomentan la participación en charlas porque “me parece que sentarse a hablar con aquel sobreviviente conocerlo o leer lo que han escrito también es el modo de malvinizar”, agregó.
¿Cómo nació No Me Olvides?
La fundación nace de la mano de Julio Aro, actual presidente de la fundación, quien a partir de un viaje a Malvinas en el 2008 “quedó muy impactado por la cantidad de tumbas en las que estaba la placa que decía ‘soldado argentino solamente conocido por Dios’”, relató Miranda.
En el año 1982 Aro fue prisionero en manos de les ingleses y es mediante esta situación que, años más tarde, logra vincularse con el Coronel británico Geoffey Cardozo. Éste último fue quien armó el Cementerio de Darwin: “fue él quien sepultó a nuestros 649 soldados, quién eligió el espacio físico para sepultarlos, y quien puso las lápidas”, comentó Miranda.
Relató, además, que después de ese viaje a Malvinas, Aro tuvo una charla con su madre en la que ella le confesó que, si él no hubiese regresado con vida, le gustaría saber dónde estaba su hijo. “Ella le dijo que: ‘no moriría en paz sin saber dónde está su hijo’”.
Fue esta situación la que motivó a Julio Aro a recorrer el país en busca de las madres y familiares de los caidos en esta guerra. Desde entonces “se convenció de que estaba en él la responsabilidad de encontrar y de devolver el nombre a los soldados que habían perdido su identidad”.
Un proyecto contra la amnesia
Uno de los proyectos más importantes que lleva adelante la fundación es la identificación de soldados que quedaron en las Malvinas. Años atrás, Aro decidió trabajar junto a la periodista Gabriela Cociffi con quien lanzó una investigación periodística que fue publicada durante un año en la revista Gente.
La fundación hace acciones solidarias, ellos apadrinan todas las escuelas y jardines que llevan el nombre de algún caído en Malvinas. Y ahora se está pensado encarar becas para los estudiantes para los estudiantes. Créditos: diariocultura.com
A través de este proyecto recorren el país y “llegan a la localidad de San Roque Corrientes, dónde se encuentran con la escuela en la que trabajaba Miranda, que lleva el nombre de un caído: Gabino Ruiz Díaz”, dijo. Desde entonces participan de manera conjunta en distintos proyectos con la intención de malvinizar.
La fundación tiene la responsabilidad de acompañar a los familiares de los caídos y a los ex combatientes, además de realizar múltiples labores solidarias. Miranda aseguró que “se realizaron muchos proyectos, entre ellos el de llevar a todas las mamás de soldados, de todo del país a Darwin y devolverles el nombre a esos soldados no identificados. Fue una lucha compleja, porque era un proyecto ambicioso, pero ese es el fundamento”.
Un nombre para mi escuela
En 2015 Miranda encaró un nuevo proyecto que consistía en otorgarle un nombre a la escuela 784 de la segunda sección de San Luis del Palmar, en el interior de la provincia de Corrientes. “Propusimos el nombre de un caído en Malvinas“.
Era un chico que vivía en el paraje donde se encuentra la escuela, que había ido a Malvinas y que nunca más se supo de él”, dijo la docente. A partir de entonces, les estudiantes junto a les docentes encaran una investigación para reunir datos de este soldado.
“Este chico era un NN, y gracias a la investigación que hicimos junto a los chicos encontramos a sus hermanos que dieron su muestra de sangre para el ADN y así recuperó su identidad”, comentó Miranda a Nota al Pie.
A partir de esta hazaña, el entonces subsecretario de derechos humanos, Claudio Avruj, entregó a la escuela para su custodia, la placa que se encontraba en Darwin, en la que está expresa la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.
“Es la única escuela que cuenta con la placa que estaba en el cementerio de Malvinas. Ahora sabemos dónde está el soldado cuya escuela lleva su nombre. El nombre de Ramón Cirilo Blanco”, relató Miranda.
Una misión: devolverle la identidad a los caídos
A través del consentimiento de familiares de los caídos, la fundación intenta devolverle la identidad a los soldados que fueron sepultades como NN. Lo hacen a través de un examen de ADN y con la colaboración de la Cruz Roja Internacional.
Además, a través de la colaboración de Geoffey Cardozo, quien hace entrega de un documento que permitió mayor exactitud, se pudo avanzar en el reconocimiento. “Era una carpeta en la que estaba detallado todos los cuerpos que había recogido y cómo los había ubicado en el cementerio. Esto fue una pieza fundamental para que los soldados fueran reconocidos. Fue una gestión heroica”, dijo Miranda.
Miranda: “Desde que trabajo con ellos porque me parece muy loable la causa y soy malvinera de ley, trato de malvinizar las nuevas generaciones, creo que es también es el objetivo de la fundación”. Créditos: Fundación no me olvides
En la época en que se desarrolló la guerra, Cardozo se había encontrado con un soldado que no tenía más identificación que una placa en la que había acuñado su número de documento a mano. A partir de ese momento, decide sepultarlos junto a sus pertenencias, en bolsas separadas.
Cardozo sabía dónde había sepultado a este soldado, “porque él armó el plano en el que estaban todos los detalles y eso fue clave para su identificación”, sostuvo Miranda. Este soldado en cuestión era Gabino Ruiz Díaz, oriundo de San Roque, Corrientes, quien también tiene una escuela con su nombre.
El origen
Miranda aseguró que el hilo conductor de todo el proyecto de reconocimiento de soldados fue Gabino Ruiz Díaz. “La primera mamá que se visitó fue a Elma Pelozo, mamá de Gabino, y en paralelo se avanzó con las cuestiones políticas y permisos que demandaba”, dijo.
“Era un proyecto que parecía ilógico, irreal, y por eso en ese momento la presidenta (Cristina Fernández) no los recibió”, comentó la docente. Sin embargo, fue mediante Roger Waters que se logró que la presidenta pudiera considerar el proyecto.
Así, “un dos de abril la presidenta anunció, en Ushuaia, en un acto oficial la aprobación del proyecto. Por eso podemos decir que fue un proyecto que recorrió bastante y que costó mucho”, agregó Miranda.
Por otra parte, en el marco de los 40 años de la gesta de Malvinas, se vienen realizando distintas actividades. Como por ejemplo travesías de nado, talleres con la UNNE (universidad Nacional del Nordeste), talleres con ex combatientes y la colaboración de ex alumnos para la elaboración de la biografía de los soldados.
“Hemos reconstruido la biografía de Gabino Ruiz Díaz en su momento, y ahora estamos a punto de publicar la biografía de Ramón Blanco, junto a los maestros”, finalizó Miranda.
El programa «SIC, Periodismo Textual», conducido por Luciano Galende y Flor Alcaraz emitió el 1 de Abril de 2022 un informe especial sobre el Proyecto Humanitario de la Identificación de los Héroes caídos en Malvinas que descansan en el Cementerio de Darwin.
A 40 años del final de la guerra de las Malvinas que le costó la vida a 649 soldados argentinos, SIC dedica este programa a pensar el valor de la memoria y la identidad junto a testimonios de las familias que esperaron varias décadas para tener una identificación positiva de sus muertos en las islas. Un acuerdo internacional habilitó el trabajo de organismos como la Cruz Roja y el Equipo Argentino de Antropología Forense y le devolvió a muchos soldados una parte importante de sus historias. En este programa se recorren los pasos de este camino a través del lazo entre un ex oficial inglés y un ex combatiente argentino para superar las cicatrices que la guerra dejó.
El dia 2 de Abril se realizó un homenaje aeronáutico por los 40 años de Malvinas. Pilotos del aeroclub realizaron un vuelo en formación sobre la costa de la ciudad de Mar del Plata y sobrevolando el mar frente al Parque San Martín, donde cientos de marplatenses y turistas se congregaron para participar del evento.
Entre los aviadores se encontraba Carlos Cachón, uno de los valientes pilotos de la Fuerza Aérea Argentina que participó de los combates contra la flota inglesa en 1982.
El pasado 2 de Abril, una multitud participó del homenaje por aire, mar y tierra a 40 Años de la Gesta de Malvinas realizado en la zona del Parque San Martín.
El presidente de la Fundación No Me Olvides participó de un programa especial del Noticiero de Canal 9 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con motivo de conmemorarse los 40 años de la Guerra de Malvinas.
Cientos de marplatenses se congregaron esta tarde a partir de las 14 hs. en la zona de Playa Grande, con epicentro en el Parque San Martín para participar de un encuentro de homenaje a los Héroes de Malvinas en el 40° Aniversario de la Gesta, desde el mar, la tierra y el cielo.
El evento, donde no hubo acto ni oradores, fue organizado por la Fundación No Me Olvides. La intención fue reunirse para compartir un momento de reflexión y recuerdo de los argentinos caídos en la Guerra de 1982.
Sobre el parque se colocó un trailler con la imagen del mapa del Cementerio Argentino de Darwin con los nombres y los rostros de los soldados identificados a través del Proyecto Humanitario impulsado por la Fundación y actuaron en forma conjunta las Bandas de Música del Ejército y la Armada.
En el mar, se ubicó un velero con una gigantesca bandera argentina con la leyenda ” No me Olvides 40 Años “, acompañado por varias embarcaciones del Yacht Club y el Club Naútico de nuestra ciudad. Por su parte, el crucero de paseo “Anamora” invitó en forma gratuita a todos aquellos que quisieran embarcar para realizar este homenaje.
Otro momento de mucha emoción se vivió cuando 9 aviones surcaron el cielo frente al parque, uno de los cuales portaba otra bandera en homenaje a los 40 años de Malvinas.