El ex combatiente de la guerra de Malvinas, Julio Aro, habló con Cadena 3 sobre el histórico viaje para identificar las tumbas de los héroes caídos y expresó su felicidad por el trabajo realizado.
«La verdad que estamos muy contentos y felices porque empezamos a sentir la sensación de paz que estábamos buscando hace 36 años», confesó.
«Tienen el significado de la piedra en el zapato, que te carga y te lastima. Con la tarea de identificar a 90 cuerpos, los familiares y nosotros podemos dejarlas para caminar mejor y que ese dolor se convierta en una caricia», amplió.
El presidente de la organización No me olvides, integrada por combatientes y familiares de soldados, recalcó el trabajo del coronel Geoffrey Cardozo en reunir los cuerpos y construir el cementerio de Darwin.
«Soy un privilegiado de que se me hayan cruzado y de vivir momentos únicos. Vi a mamás y papás que se acercaban a él, le agarraban la mano y le decían ‘sus ojos fueron los últimos en ver a mi hijo'», relató.
Dijo que el coronel británico tiene un corazón «demasiado claro y transparente» ya que vio el dolor de los sobrevivientes de la guerra de 1982.
«Nosotros enterramos compañeros y cuando volvimos no los encontrábamos. Estaban las placas ‘Soldado sólo conocido por Dios’ que nos rompía el corazón. Tuvimos la suerte de cruzarnos con Geoffrey y nos entregara el informe del cementerio de Darwin», detalló.
Julio Aro y Geoffrey Cardozo serán postulados por la universidad de Mar del Plata para el premio Nobel de la Paz.
Entrevista de Miguel Clariá.
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