La Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon adhirió a la iniciativa promovida por la Universidad Nacional de Mar del Plata para postular, en forma conjunta al Premio Nobel de la Paz, al marplatense Julio Aro ex combatiente y principal impulsor de la identificación de los soldados argentinos enterrados en las Islas Malvinas y a Geoffrey Cardozo, el soldado británico encargado de reunir los cuerpos y construir el cementerio de Darwin en el año 1982.
Ello a través de una Resolución del organismo, que fue notificada a la Universidad local.
El señor Aro se puso al hombro el proceso de identificación de los soldados caídos junto a Geoffrey Cardozo, el británico que reunió los cuerpos y se encargó de la construcción del cementerio de Darwin.
Julio Aro preside la fundación No me olvides, institución conformada en 2008 por madres de soldados caídos, veteranos y civiles, que busca mejorar a calidad de vida de las personas que padecen trastornos físicos o psíquicos originados en la vivencia de situaciones violentas, y la de sus grupos familiares.
Desde su creación, la organización en la que colaboran también padres, hijos de ex combatientes, instituciones educativas y de salud, trabajó en la identificación de los soldados enterrados en Malvinas.
Esta tarea, no solo sirve para ayudar a las familias a poder saber dónde estan los restos de sus seres queridos, sino que cumple con un Derecho fundamental protegido por el sistema jurídico Argentino e Internacional como el derecho a la identidad. Este Derecho empieza al momento de inicio de su vida y se extiende mas allá del fallecimento del individuo.
Además, la tarea del señor Aro tiene otro factor que suma a enaltecer , si se pudiera aún más, dicha labor. La misma es realizada junto, al otrora enemigo en el campo de batalla, el soldado británico Geoffrey Cardozo.
Las religiones mayoritarias propugnan el perdón al enemigo, Catolicismo, Judaismo, El Islam entre otras. Desde la literatura, grandes plumas también han puesto esto como una virtud.
Por todo esto es que queremos acompañar el pedido de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Directora Editorial de Infobae | gcociffi@infobae.com
Julio Rubén Cao era maestro en Laferrere. Hoy la escuela lleva su nombre
Ya son 92 los soldados identificados en el marco del Plan Humanitario. La historia del maestro de Laferrere que eligió ir a defender la Patria, la conmovedora carta a sus alumnos, y las lagrimas de la hija que nunca conoció
Julio Rubén Cao era maestro. Amaba ir todas las mañanas hasta la Escuela N°32 de Gregorio de Laferrere y saludar a sus alumnos de 3° D.
Cada día, antes de partir, le hablaba a la panza de su mujer Clara Barrios: él creía que iba a tener un varón y murmuraba con una sonrisa «Hola Torito te estamos esperando». Estaba feliz: iba a ser padre y soñaba con una familia numerosa.
Era pacifista y admiraba a Ghandi. Sus héroes eran San Martín y Belgrano. Lucía con orgullo su siempre almidonado guardapolvo blanco: desde que tenía memoria había querido ser maestro. La guerra lo encontró enseñando, y algo le golpeó el corazón: «No puedo quedarme acá, tengo que ir a defender la Patria», pensó.
Julio Rubén Cao tenía 21 años cuando le comunicó a su familia que había decidido ir de voluntario a las islas Malvinas. Partió el 12 de abril de 1982 hacia Puerto Argentino junto al Regimiento de Infantería Mecanizado N° 3 del Ejército.
Claudio Avruj y Delmira Cao, luego de que la familia fuera informada del resultado positivo de la identificación. En el abrazo, toda la emoción de una madre de Malvinas
Al despedirse le dijo a su madre Delmira: «Como maestro y como ser humano, con valores, no puedo dejar de ir. ¿Cómo me siento después detrás de un escritorio si ahora me escondo debajo de la cama?».
La dejó con lágrimas en los ojos. Delmira mantiene viva en su memoria una frase que le dijo antes de dejar su hogar en Ramos Mejía: «¿Ves ese pino que está ahí? lo planté yo. Ahora voy a tener una hijo y solo me falta escribir el libro. Lo voy a hacer cuando vuelva de Malvinas y voy a contar todo lo que viví».
Pero Julio no volvió. Cayó en la batalla de Monte Longdon el 10 de junio de 1982. Nunca pudo conocer a su hija: la niña nació el 28 de agosto, poco más de dos meses después de finalizada la guerra. La bautizaron Julia María en honor a su padre.
Hoy, la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación le comunicó a su familia el resultado positivo de la identificación de Julio en en el marco del Plan Humanitario Malvinas.
La familia de Julio Rubén Cao con el informe con el resultado positivo de la identificación
El equipo interdisciplinario integrado por profesionales del Centro Fernando Ulloa, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), del Ministerio de Desarrollo Social y de la Escribanía General de Presidencia, se reunió esta tarde con Delmira, su madre, para notificarla sobre el hallazgo.
Con este caso, ya son 92 los soldados argentinos identificados en el Cementerio de Darwin: aún faltan identificar 30 héroes de Malvinas, tarea que continúa llevando adelante Claudio Avruj y la Secretaría, para poder dar respuesta a todas las familias de los caídos que durante 35 años yacieron bajo una placa que rezaba «Soldado argentino solo conocido por Dios».
La carta que Julio Cao le envió a la directora de la escuela para que le hiciera llegar a sus alumnos
Antes de caer, el soldado maestro Cao le escribió una carta a sus alumnos. Hoy la escuela lleva su nombre. Con letra prolija, cuidada, exacta, les mandó un mensaje de amor y patriotismo:
«A mis queridos alumnos de 3ro D:
No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi labor de soldado: Defender la Bandera.
Espero que ustedes no se preocupen mucho por mi porque muy pronto vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos a subir a nuestro inmenso Cóndor y le vamos a decir que nos lleve a todos al país de los cuentos que como ustedes saben queda muy cerca de las Malvinas.
Y ahora como el maestro conoce muy bien las islas no nos vamos a perder.
Chicos, quiero que sepan que a las noches cuando me acuesto cierro los ojos y veo cada una de sus caritas riendo y jugando; cuando me duermo sueño que estoy con ustedes.
Quiero que se pongan muy contentos porque su maestro es un soldado que los quiere y los extraña. Ahora sólo le pido a Dios volver pronto con ustedes. Muchos cariños de su maestro que nunca se olvida de ustedes. Julio»
Julio Rubén Cao murió a los 21 años en la batalla de Monte Longdon el 10 de junio de 1982
En medio de los bombardeos, Julio también le escribió a las autoridades de su escuela, relatando en primera persona las tremendas vivencias de la guerra. Estos son algunos de los párrafos más salientes de esa extensa misiva.
«Formo parte de la sección Atam. (sic) del Regimiento de Infantería mecanizada 3. Nuestra misión es dar apoyo de artillería a la primera línea de las compañías de Infantería de nuestro regimiento que se encuentran sobre las costas. Nosotros nos encontramos 100 o 150 metros a retaguardia, prácticamente en el frente«.
«Estamos a unos 3 km del Puerto Rivero (Stanley), en la isla Soledad y vivimos en pozos de 1 m por 2 m (sic) aproximadamente (pozos de zorros) en parejas, de a dos soldados; la humedad de la tierra es nuestro mejor compañero. Comemos bien, pero la ansiedad hace que sintamos mayor apetito, no hay comida que alcance. Hace frío, frío, mucho viento y el clima en general es muy húmedo. Las noches son muy largas y se hacen más largas porque cumplimos 2 hs de guardia».
«Releyendo la carta me doy cuenta de que los estoy describiendo un panorama para nada alentador, pero la realidad es que no es nada que no pueda soportarse; principalmente porque la moral de la tropa es muy alta en general«.
«Recibimos las informaciones de la radio local que no son otras que las que ‘la superioridad’ quiere que sepamos; sobre el ataque a las Georgias y demás, en general muy escasas»
«Ya hubo enfrentamientos acá en la isla Soledad que no sé si son de dominio público: el día 27 de abril a las 21.30hs, comenzamos a oír que la artillería que se encuentran a retaguardia tiraba sobre las costas; recibimos órdenes de alistarnos y de mantenernos atentos dentro de las posiciones. No teníamos otra información más que el hecho de que el fuego continuaba ininterrumpidamente. Nos encomendamos a Dios y esperamos. No sé si temblaba de frío o de miedo, pero temblaba«.
«Hasta las 3 30 hs del día siguiente continuó el fuego y algunos tiroteos aislados que seguramente eran producto de algún miedoso (que constituyen un verdadero peligro) a las 4 hs aproximadamente recibimos noticias de que el peligro había pasado y podíamos dormir«.
Luego de 36 años supo el lugar donde estaba enterrado su ser querido. Durante años eligieron una tumba con la placa “Soldado argentino solo conocido por Dios” para llorarlo, rezarle o dejarle una flor
En 1991, Delmira y Julia -que solo tenía 9 años- viajaron por primera vez a las islas. En el cementerio de Darwin no encontraron el nombre de Julio. Recorrieron las 230 cruces blancas buscándolo, pero no estaba: el cuerpo de Julio no había sido identificado, al igual que los de otros 122 caídos.
«Me impactó muchísimo. Me generó muchos sentimientos de rencuentro con la figura mi papá, desde el lugar íntimo. Ese lugar paterno que yo a mi manera construí sin tenerlo», confesó Julia hace algunos años en una entrevista.
Para ella, quizás hoy es un día distinto. Su padre ya no es un Soldado solo conocido por Dios. Fueron años y años de dudas. Delmira durante mucho tiempo no quiso la identificación: tenía miedo, no conocía la verdad, los falsos rumores angustiaban su corazón de madre. Y eso lastimaba a toda la familia. Pero el trabajo, que comenzóJulio Aro -con el apoyo del coronel británico Geoffrey Cardozo, el músico Roger Waters y esta periodista– tuvo el final deseado: que cada héroe pueda recuperar el nombre que perdió el día que murió en Malvinas.
De alguna manera, quizás, Julia reencontró al padre que nunca conoció.
El árbol que plantó Julio en el patio de la casa de su madre ya mide diez metros. Floreció, robusto y firme. «Es un símbolo de lo que él fue y de lo que también trascendió después de muerto. Creció incluso cuando él ya no estaba», se emociona su hija.
El documental «Héroe corriente» fue proyectado en Bragado para alumnos y docentes de colegios secundarios. Su realizador, Miguel Monforte, pudo charlar largamente con los chicos, que como en otras oportunidades, demostraron mucho respeto e interés por conocer más sobre nuestro pasado reciente de la mano del ex soldado combatiente, Julio Aro. Gracias a la profesora Isabel Gallina, autoridades de la EES4 y otros establecimientos de esa hermosa ciudad bonaerense, lo mismo a la Secretaria de Cultura local, que puso a disposición la magnifica sala INCAA del Centro Cultural «Florencio Constantino».
Durante la misma semana y gracias a la colaboración de SMATA, el film fue presentado en la localidad de Baigorrita, en el Instituto Nuestra Señora de la Guardia, a pocos kilómetros de la ciudad de Junín, donde fueron acompañados por el veterano de guerra Celso Farías, con quienes mantuvieron una charla enriquecedora con los alumnos que se mostraron sumamente interesados en el tema.
Finalmente se realizó la proyección en la Unidad Penitenciaria Nº 13 de Junín ante 250 reclusos que terminaron ovacionando el film, en una experiencia inolvidable para el director y para el protagonista.
En su visita a los estudios de Radio Brisas, el ex combatiente en Malvinas, e impulsor de la exhumación de los 123 argentinos sepultados en Darwin, Julio Aro, contó en Plan Luz las novedades en la cruzada de la Fundación No Me Olvides. «Hay otro héroe identificado, el 91, y la semana que viene estará el número 92», anunció.
«Ayer se dio por notificada una familia más,. Ya no son 90 los soldados identificados, ahora son 91 y la semana que viene estará el 92″, confesó, emocionado, el mentor de la Fundación No Me Olvides, que continúa con su misión de identificar las tumbas de soldados que fueron inhumados sin conocerse su identidad. »
Al mismo tiempo, Aro agregó que «esto es pasito a pasito, también comenzamos con una campaña de videos donde pedimos que si tienen algún familiar o conocido que estuvo en Malvinas se comuniquen con la nosotros. Ya vimos muchos videos, inclusive lo hicieron Los Leones, estuve con ellos y con uno de los jugadores que tienen en su familia a un ex combatiente».
Distintas personalidades se siguen sumando desinteresadamente a la campaña que lleva adelante la Fundación No Me Olvides para tratar de encontrar a los familiares de los caídos en la Guerra de Malvinas y que aún no se han podido identificar por no contar con las muestras de ADN de algún familiar directo.
Aqui algunos de los testimonios: el actor Facundo Arana, el maestro orfebre Juan Carlos Pallarols, los periodistas Catalina Dlugi y Guillermo Lobo, y el músico Flavio Cianciarullo
Viralicemos para encontrar a las familias de nuestros Heroes que aun no han sido identificados en Darwin!!!
Publicado por Analia Echave en martes, 29 de mayo de 2018
Publicado por Julio Aro en miércoles, 30 de mayo de 2018
Publicado por Julio Aro en martes, 29 de mayo de 2018
Publicado por Julio Aro en sábado, 2 de junio de 2018
Publicado por Julio Aro en lunes, 4 de junio de 2018
El jueves 24 de Mayo el documental “Héroe corriente” será proyectado en la sala Piazzolla del Teatro Auditorium. Esta exhibición es organizada por la dirección del teatro junto a la Asociación de Trabajadores Estatales, ATE Mar del Plata, en una nueva conmemoración de la Revolución de Mayo.
“Héroe corriente” hace eje en la historia del exsoldado combatiente en Malvinas Julio Aro y su lucha de casi una década para que se les reintegre la identidad a los argentinos caídos en la guerra de 1982 que durante más de 35 años permanecieron como “soldados solo conocidos por Dios”, hasta que el año pasado 90 de ellos pudieron ser reconocidos tras un intenso trabajo de la Fundación No me olvides presidida por Julio Aro que involucró a la Cruz Roja Internacional junto a otros organismos de renombre, como el Equipo Argentino de Antropología Forense y el acuerdo de los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña.
El largometraje documental “Héroe corriente” es una producción independiente marplatense que ha superado las 150 proyecciones desde su estreno, y en este momento se encuentra recorriendo el país a través de los Espacios INCAA, salas del Instituto Nacional de Cinematografía.
La proyección de este jueves será en la sala Piazzolla del Teatro Auditórium a las 19, con entrada libre y gratuita. Al finalizar, su protagonista, Julio Aro, y el director Miguel Monforte, charlarán con el público asistente.
Postulación al Premio Nobel de la Paz.
La tarea llevada adelante por el veterano de guerra Julio Aro para la restitución de identidades de 90 héroes de Malvinas, tema central de “Héroe corriente”, ha sido motivo de la doble postulación de Aro y el excoronel británico Geoffrey Cardozo para el próximo Premio Nobel de la Paz, propuesta realizada por la Universidad Nacional de Mar del Plata.
En las salas CINE. AR.
“Héroe corriente” será exhibido en cinco ciudades de nuestro país en los próximos días, a través de los Espacios INCAA que integran la red de salas CINE. AR. Estas ciudades son Maipú, Tilcara, San Juan, Neuquén y Bariloche. Con estas, ya suman 15 ciudades a las que el largometraje marplatense accede a proyectarse a través del instituto de cine.
También para colegios secundarios.
En el marco del Programa de extensión “El teatro y la escuela” del Teatro Auditorium, días atrás se llevó a cabo una jornada con doble proyección del documental para alumnos y docentes de nivel secundario. Alrededor de 1.100 jóvenes pudieron ver la película y luego charlar con su protagonista, Julio Aro, y el director del film, Miguel Monforte. Próximamente habrá una nueva jornada para otros colegios.
El ex combatiente Julio Aro es preside la fundación «No me olvides», institución conformada en 2008 por madres de soldados caídos en la guerras de Malvinas, veteranos y civiles, que busca mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos físicos o psíquicos originados en la vivencia de situaciones violentas, y la de sus grupos familiares. Junto al periodista marplatense Marcelo Pasetti compartimos la experiencia del proceso de identificación de los soldados argentinos enterrados en Darwin.
Emitido por la Televisión Pública Argentina el 22 de mayo de 2018.
El documental “Héroe corriente” será proyectado en Balcarce el jueves 19 de Abril a las 20:35 en el Cine París Balcarce, Calle 18, 649, con entrada gratuita.
Esta película de Miguel Monforte, muestra la extraordinaria tarea llevada adelante por el exsoldado combatiente en Malvinas Julio Aro para lograr devolverle la identidad a los argentinos caídos en la Guerra de Malvinas que durante más de 35 años permanecieron como “soldados solo conocidos por Dios”.
El film, pensado para que pueda trabajarse con estudiantes, muestra cómo desde el dolor se puede generar energía transformadora, hablar de la guerra en primera persona pero sobre todo de la posguerra, como superar el estrés postraumático y transmitir un mensaje antibélico.
La enorme tarea humanitaria de restitución de las identidades de 90 héroes argentinos caídos en Malvinas en 1982, le ha valido al protagonista de este documental, Julio Aro, ser propuesto para el Premio Nobel de la Paz en forma compartida con el excoronel británico Geoffrey Cardozo por la Universidad Nacional de Mar del Plata. Julio Aro estará presente el jueves 19 en Balcarce para acompañar la proyección de este documental junto a su director.
La entrada es gratuita con acceso hasta colmar la capacidad del cine, y se ofrecerá un combo oferta de gaseosas o agua saborizada y pochoclos por solo $80 para quienes deseen consumir en la sala.
Sorprendido por la candidatura, el Coronel Cardozo habló con LA NACION. «Nuestro mundo está lleno de horrores indescriptibles y hay muchas personas más dignas que yo que están haciendo actos increíblemente nobles y valientes para lograr la paz. Pero sea como fuere, el mero hecho de que haya incluso la intención de postular a dos excombatientes, un argentino, el otro británico, que en su pequeña medida trataron de llevar la paz a los corazones de millones de personas en sus respectivas naciones es importante en sí misma. Por derecho propio, la nominación es un gesto alentador de paz», dijo conmovido.
«La recompensa más maravillosa ya la recibí. Y fue el amor de las familias de los caídos. Sé que Julio siente lo mismo», remarcó Cardozo.
Por su parte Aro señaló: «Cuando comencé este trabajo, hace diez años atrás, nunca pensé en ser candidato a nada. Solo quería que las madres de mis compañeros sepultados en Darwin supieran donde se encuentra el cuerpo de su hijo».
Aro, quien se encontraba en la Fundación «No Me Olvides» contactando a familiares que aún no pudieron viajar a las islas, añadió: «Si el premio o la candidatura sirve para visibilizar la causa, bienvenido sea, pero quiero decir que este reconocimiento hay que compartirlo con las madres, familiares y otros compañeros que hicieron mucho. Que lloraron y tuvieron la sabia paciencia de esperar, pero sin abandonar la lucha por identificar a sus hijos y hermanos».
El Rector Alfredo Lazzeretti dijo a LA NACION que «dada la relevancia y trascendencia de la labor realizada por Julio Aro y Geoffrey Cardozo, los hace merecedores del Nobel de la Paz. Aquí la paz cobra su real dimensión, porque sus testimonios de vida dan cuenta, que más allá de la tragedia del enfrentamiento bélico, dos hombres dan el ejemplo e inician una labor edificante en la búsqueda de la identidad de los restos de soldados argentinos que quedaron en las islas».
Asimismo, el Secretario de Comunicación y Relaciones Públicas de la UNMDP, Alberto Rodríguez, destacó: «Teniendo en cuenta el cronograma de actividades previas a la presentación formal, se abrirá un registro para todos aquellos que quieran avalar las candidaturas».
Según pudo saber LA NACION la postulación contará en los próximos días con el apoyo de otras universidades argentinas y latinoamericanas, como así también de distintos organismos oficiales y no gubernamentales.
«La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación apoya esta nominación», había anticipado hace altgunos días Claudio Avruj Secretario de DDHH, en Terapia de Noticias por LN+.
Los candidatos
Geoffrey Cardozo, capitán británico, con 32 años fue enviado a las Islas concluida la guerra para mantener la disciplina y contención de las tropas. Advertido de cada aparición de cuerpos de soldados argentinos, se ocupó personalmente de concurrir al lugar, darles sepultura y, ante la falta de identificación, de registrar minuciosamente la descripción de cada cuerpo y lugar de hallazgo. Luego le fue oficialmente encomendada la misión, para lo cual reclutó expertos y colaboradores, efectuando una pormenorizada y documentada tarea, cuyos frutos vieron la luz décadas después. Organizó y concretó el cementerio de Darwin, «.cuidé y respeté a cada soldado argentino como si mis hijos fuesen los muertos en esa guerra», sostuvo.
Julio Aro, con 19 años, fue uno de los miles de jóvenes que, sin preparación alguna, envió la Junta Militar gobernante de facto en la Argentina a enfrentar a Gran Bretaña en el conflicto desatado por la recuperación de las Islas Malvinas. Allí no sólo encontró el horror de la guerra, sino también la pérdida de compañeros y compatriotas. Se encontró luego luchando contra el olvido y la invisibilización de los ex combatientes. Presidió el Centro de ex combatientes de Mar del Plata. Volvió a Malvinas y al enfrentar en el cementerio de Darwin la despersonalizada leyenda de sus compañeros allí enterrados («Soldado argentino sólo conocido por Dios») puso manos a la obra para individualizar cada una de esas 121 tumbas. Luego de un encuentro en Londres entre ex combatientes de ambos países, conoció a Cardozo, quien le entregó una copia de su minucioso trabajo. Creó la Fundación «No me olvides» en 2009 y con el invalorable aporte de compañeros y de la periodista Gabriel Cociffi, logró el compromiso de artistas como Roger Waters, instituciones humanitarias como Cruz Roja y del equipo de Antropología Forense, para encaminarse finalmente al gran objetivo propuesto de aportar paz a su existencia y esencialmente a las familias de aquellos compañeros que descansan en el territorio insular.
Apoyos
«Cuando pudimos conocer el trabajo realizado por Julio Aro y Geoffrey Cardozo quedamos maravillados y dejamos de lado las dudas que hasta ahí teníamos por falta de información. Los familiares apoyamos la candidaturas de Aro y Cardozo al Novel de la Paz», indicó María Fernanda Araujo, presidenta Comisión Familiares caídos en Malvinas y hermana del soldado Elvio Araujo, recientemente identificado.
«Apoyamos la candidatura de Aro y Cardozo, su trabajo fue invalorable», destacaron por su parte Dalal y Said Massad, padres del soldado Daniel Massad, muerto en Malvinas y recientemente identificado.
«Es un honor como veterano de guerra y amigo de Julio, la propuesta para el premio Nobel de la Paz por su tarea humanitaria de impulsar la identificación de los 121 camaradas caídos y sepultados en Darwin que comenzó en 2008. Es un tipo especial dentro del universo Malvinas y como tal, pensó en algo que a ninguno se le había ocurrido, y sobre todo para mitigar, en parte, el dolor contenido por los padres y familiares de los caídos», dijo Celso Farías, veterano de Malvinas.