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Julio Aro, a 34 años de la guerra ( Nota de Ahora 10 )

11 Abr 16
Alberto Mena
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El ex combatiente Julio Aro lucha porque el «Proyecto ADN» se pueda llevar a cabo. «Le tenemos que poner a cada cruz su nombre”, dice

Por Valentina Viejo

Julio Aro tenía apenas 19 años cuando pisó Malvinas y debió combatir contra los ingleses por la recuperación de las islas. A pesar de que la guerra terminó el 14 de junio de 1982, las secuelas lo acompañan hasta el día de hoy.

“Había terminado la colimba y prometí que nunca más volvería al regimiento. Pero el 3 de abril me llegó la carta de que me tenía que presentar. Era inocente, muy ‘mamero’, no sabía que íbamos a formar parte de un acontecimiento histórico”, confesó a 10 Ahora.

Tampoco Julio se iba a imaginar que regresaría de ese sangriento conflicto con vida, que formaría la fundación “No me olvides”, haría el documental “Héroe corriente”, entregado al Papa Francisco, y presentaría el “Proyecto ADN” para identificar a los 123 soldados caídos sepultados en el cementerio de Darwin.

“A partir de la guerra mi vida hizo un vuelco”, manifestó y detalló: “Pensaba que lo que había vivido no me lo iban a creer. Fueron 74 días de mucho sufrimiento e incertidumbre. Hubo actos heroicos, los chicos fueron hombres, son héroes”.

Después de la terrible experiencia, los excombatientes debieron soportar las consecuencias al regresar a sus casas. “Hubo muchos problemas de trastornos. No dormía en mi colchón y me dormía esperando un grito o un estallido. Nos costó mucho reinsertarnos en la sociedad porque éramos los loquitos. Estábamos marginados”, expresó.

Sin embargo, Julio pudo rehacer su vida con mucho esfuerzo. Pero en 2008 sintió la necesidad de retornar al lugar donde había perdido a muchos compañeros y volvió a sentir “el fuerte viento que te pega en la cara y ese inigualable olor” que caracteriza a las islas.

-¿Qué sentiste al regresar?

-La experiencia fue genial. Fui a buscar al Julio que había dejado en el ‘82. Desde que bajé del avión no paré de llorar, me temblaban las piernas. Me hizo bien. En el cementerio aliviané la mochila que tenía: estaba encorvado y volví erguido, me saqué las porquerías. El que pisa las islas vuelve de otra manera, con ganas de hacer cosas.

En ese nuevo viaje a Malvinas Julio sintió la obligación de involucrarse un poco más en el tema. “’Soldado argentino sólo conocido por Dios’, me mató esa placa. A partir de eso, nos empezamos a motivar y armamos la fundación”, afirmó.

El presidente de “No me olvides” recorrió un largo camino para que se identifiquen los 123 cuerpos sepultados en Malvinas. La Cruz Roja Internacional, Desarrollo Social y Antropología en conjunto realizaron el primer banco genético con 119 muestras de sangre de familiares de los soldados caídos.

“Estamos a un paso de poderlo lograr. Hace falta que los gobiernos entiendan que es un hecho humanitario y no político. El Estado tiene miedo de que también pidamos la soberanía, aunque nunca vamos a dejar de reclamar, ahora sólo pedimos la identidad. Le tenemos que poner a cada cruz su nombre”, manifestó con seguridad.

A 34 años del conflicto bélico, todavía hay padres que esperan a sus hijos en las puertas de sus casas y, aquellos que tuvieron la oportunidad de ir a Darwin, recorren el cementerio de punta a punta para encontrar la placa con el nombre de su hijo. Por eso, explica Julio que “es traumático porque el cuerpo está ahí, no son NN, tenían nombre, apellido y rostro. Es el derecho a la identidad. Una de las formas de matar es el olvido. Esas familias no pueden cerrar su duelo, necesitan saber dónde están”.

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Conmovedora anécdota del soldado Marcelo Gustavo Planes a 34 años de la Guerra de Malvinas

10 Abr 16
Alberto Mena
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Marcelo Gustavo Planes es uno de los 13 héroes de Malvinas de la ciudad de Mar del Plata fallecidos durante el conflicto bélico de 1982. Perdió la vida en combate el último día de la guerra. Su padre, don Federico Planes, activo colaborador de la Fundación No Me Olvides conoció hace poco tiempo a uno de los compañeros de su hijo, Néstor Andrés Moltrasio. A pocas horas de un nuevo aniversario del 2 de Abril, a través de una nota subida a la red social Facebook, Moltrasio hizo conocer una emotiva actitud que Marcelo, con tan solo 18 años, tomó durante uno de los tantos ataques que sufrieron las tropas argentinas. De esta manera, luego de 34 años sale a la luz este hecho que muestra los valores que su familia había inculcado en este soldado argentino.
Esta es la nota:
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1982 – GUERRA DE MALVINAS – 1982
Estamos cerca de un nuevo 2 de Abril, donde la República rinde homenaje a los Combatientes de la Guerra de Malvinas y a los Héroes que dieron su Vida para defender nuestra Soberanía.
Las generaciones Pos Guerra de Malvinas seguro habrán escuchado muchas veces el término Héroes de la Guerra o Héroes de Malvinas.
Como Combatiente y en mi condición de Soldado viví una historia particular, de la cual surgió mi propio Héroe, quizás no es lo que ustedes imaginan, a veces solo el acto más inesperado nos convierte en Héroes para los demás.
Esta es la historia de mi Héroe.
Título: «¿Qué es lo que nos convierte en Héroes?»
Era principios de Mayo de 1982, estábamos en el pueblo y no tuvimos la mejor idea que hacer nuestro pozo en un estrecho jardín detrás de la oficina postal, éramos cuatro soldados, entrábamos medio apretados en ese precario refugio, el cual nos iba permitir estar medianamente a salvo en caso de algún bombardeo o ataque aéreo.
Esa mañana nos levantamos bien temprano, preparamos el desayuno necesitábamos tomar algo caliente para sacarnos un poco el frío del cuerpo.
Al terminar de desayunar nos quedamos charlando cerca de la costa hasta que de repente dan alerta roja, ataque aéreo eminente, rápidamente nos fuimos a meter en nuestro pozo, al entrar nos percatamos que faltaba uno de nosotros, Marcelo, asomo un poco el cuerpo y empiezo a gritar para llamarlo, en ese momento escucho muy cerca el fuego de nuestra artillería antiaérea y casi al mismo instante siento el rugido del motor de los Harriers ya ni siquiera podía escuchar mis propios gritos por suerte a los pocos minutos Marcelo aparece detrás de un cerco pidiendo a los gritos que salgamos del pozo.
Le grito – Marcelo dejate de pelotudeces y metete rápido –
No me hace caso, su postura, sumada a los gritos de mis compañeros reclamándole que entre, terminó por sacarme de quicio, salgo totalmente desencajado y furioso contra Marcelo, estaba dispuesto a meterlo a patadas si fuera necesario, el fuego de artillería era cada vez más fuerte lo mismo que la respuesta de los Harriers, parecía que estaban sobre nuestras cabezas.
Cuando estoy fuera le grito – Estás Loco, metete o te meto como sea –
Me grita – NO, hay un señor del otro lado que está muy asustado –
Le respondo – Decile que vaya a su casa y se esconda donde pueda –
Marcelo se pone terco como una mula e insiste que vaya con él, me increpa – Hay que acompañarlo, no podemos dejarlo sólo -.
Al final me ganó por cansancio, le pido a los demás que salgan, lo seguimos hasta un pequeño jardín detrás de una casita de madera, en el medio de ese lugar, sentado sobre un banco de madera estaba un viejito, tenía el pelo y la barba totalmente blancas, el rostro con mil arrugas y unos ojos azules que al observar su mirada me hizo percibir lo asustado e indefenso que se sentía.
En ese instante pasó algo extraño, en el pequeño jardín no se escuchaba el fuego de artillería ni los motores de los Harriers sobre nuestras cabezas.
Sin decirnos nada los cuatro rodeamos al viejito y lo abrazamos para que se sintiera protegido.
No nos importó que él no hablara nuestro idioma o que no hablara con Dios como lo hacíamos nosotros o que quizás nos odiara por llevarle la guerra frente a su propia casa, nada de eso importaba porque en ese instante él era nuestro Abuelo, lo único que queríamos era protegerlo y que se sintiera seguro.
El ataque aéreo cesó lo mismo que el fuego de nuestra artillería, el abuelito seguía un poco asustado pero nos hizo caso cuando le dijimos que volviera a su casa que todo iba a estar bien.
Veo al Abuelito caminar despacio hacia su hogar, levanta su brazo y hace un gesto tierno con su mano como un saludo y agradecimiento por nuestra ayuda, volteo la vista y observo a Marcelo con una sonrisa en su rostro, sentí un Fuerte Orgullo que sea mi compañero, en ese instante se convirtió en mi Héroe.
Era la mañana del 14 de Junio de 1982 en la Península de Camber, último reducto defendido por nuestra unidad, estábamos expectantes porque percibíamos que en cualquier momento iban a bombardear nuestra posición, de repente cayó una lluvia de bombas, varios de nosotros salimos despedidos por los impactos, estábamos aturdidos pero no podíamos darnos el lujo de perder ni un segundo, había que moverse y muy rápido, en ese instante levanto la vista todo sucedía en cámara lenta , te busqué no te pude encontrar estabas tendido en el suelo no ibas a levantarte más, me vino a la mente el Abuelito que nos hiciste proteger el mes pasado, me dije para mi mismo – Si Mil veces se repite ese momento donde nos empujaste a proteger al Abuelo Mil y una vez más te voy a seguir –
Fin.
Mis estimadas/os lectoras/es si alguna vez se encuentran en la disyuntiva de hacer lo correcto a riesgo de exponerse a un peligro (físico o la moral con que los observan los obsecuentes de turno o de otra índole) por favor no dejen que su corazón se oscurezca Salgan del Pozo!
Es factible que se crucen con algún personaje con el corazón un poco oscuro con la frase «el fin justifica los medios» eso es solo la justificación de los cobardes, los Héroes son los que te empujan a hacer lo correcto.
En Memoria de Marcelo Gustavo Planes y Claudio Romero (Península de Camber, Islas Malvinas, RA – 14/06/82)

Néstor Andrés Moltrasio

NOTA:
La Unidad a la que se hace referencia es la Batería «B» Independencia del Grupo de Artillería de Defensa Aérea – GADA 101.
El pueblo: Puerto Argentino.
La Península de Camber tiene unos 9 km de largo x 400m de ancho. Está ubicada en la Islas Malvinas (conforma la bahía frente a Puerto Argentino). Nuestra Unidad (Batería «B» Independencia) contaba con sólo 115 hombres para defenderla. Las Fuerzas Británicas no pudieron tomarla, mantuvimos la posición hasta el mismo 14/06/82. Durante el transcurso de la Guerra Resistimos el metódico y periódico embate de: Ataques Aéreos con Bombas y Misiles; Bombardeos de Artillería Naval y de tierra, fuego de infantería, repelimos una incursión de Comandos SAS . Dos Compañeros murieron y 10 sufrieron heridas en Combate una hora antes del cese de hostilidades.

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Cruce por la Identidad ( Nota del diario La Capital )

01 Abr 16
Alberto Mena
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Con un avión Hércules de la Fuerza Aérea británica y la carga emotiva de representar a la Argentina, cuatro deportistas marplatenses de categoría amateur unieron a nado las islas Malvinas, con el objetivo de concientizar sobre la necesidad de identificar a 123 soldados argentinos caídos en la guerra de 1982.
Tras un año de entrenamiento y preparativos, el “Cruce por la Identidad” finalmente se llevó a cabo en la pasada tarde del miércoles, cuando las condiciones climáticas del archipiélago fueron favorables. Así, Adrián Echavarría, Diego Picardo, Martín Sánchez y Guido Ganim cumplieron su sueño.
Como lo habían adelantado en una nota publicada por LA CAPITAL el último 29 de febrero, los hombres cuyas edades oscilan entre los 34 y los 41 años se conmovieron al lograr el objetivo: nadar 6 kilómetros por el estrecho de San Carlos, el canal que divide a las islas Gran Malvina y Soledad.
Fueron casi dos horas de travesía, tras un año completo de complejos entrenamientos en la pileta y en el mar de La Perla, a cargo de Andrés Rosso y Claudio Plit, múltiple campeón mundial de aguas abiertas. Y lo consiguieron.
Después de los abrazos, los llantos y la risa, el equipo completo del “Cruce por la Identidad” se dirigió al cementerio de Darwin, donde descansan los cuerpos de los caídos.
No bien pudieron conectarse a internet, ya sobre la noche del miércoles, contaron la noticia a través de su cuenta de Facebook. Allí escribieron lo siguiente:
“El equipo cumplió el objetivo. Nadó los 6 kilómetros en las islas Malvinas en apoyo al Proyecto ADN de la Fundación No Me Olvides, para que 123 héroes dejen de ser ‘Sólo conocidos por Dios’. Después de esta travesía, nos dirigimos al cementerio de Darwin para ofrendar parte del equipo con el que entrenamos durante un año y con el que nadamos en las islas”.
Y agregaron: “Un avión Hércules de la Fuerza Aérea Británica pasó una y otra vez por encima nuestro durante la travesía observando cada movimiento que hacíamos”. Por último, agradecieron especialmente a las familias que los acompañaron en todo este período y “a cada uno que desde su lugar nos apoyó en cada brazada”.
Pese a la presencia de la aeronave, los marplatenses confesaron que los isleños (en total son 1.600) los trataron correctamente. “Se siente la localía, pero nos manejamos con respeto y recibimos respeto”, dijeron.

La iniciativa

“Somos un grupo de amigos que empezamos a nadar hace dos o tres años, y en esa amistad conocimos la historia de Julio Aro, de la Fundación No Me Olvides”, dijeron a LA CAPITAL en la previa del viaje. El documental “Héroe corriente” fue el que les cambió la perspectiva del conflicto. O mejor dicho, los concientizó.
La escena en la que una de las madres de los soldados NN camina en el cementerio de Darwin hasta que escoge una tumba al azar, sobre la que deposita las flores convencida de que allí abajo descansan los restos de su hijo, no sólo les provocó una lógica conmoción. Los cambió. Causó en los nadadores amateurs una sensación de deuda imposible de ignorar.
Y fue ese compromiso el que buscaron difundir y contagiar con la travesía. Para ellos, resultaba clave que los kelpers, como así también los argentinos y los ingleses, y el resto del mundo que se enterase del cruce, entendieran que no era su meta reclamar soberanía, sino concientizar sobre las necesidad humanitaria de identificar a los caídos.
“Soldado argentino sólo conocido por Dios”, rezan las tumbas de los 123 combatientes cuyas identidades aún se desconocen. Al finalizar la cruzada, Echavarría, Picardo, Sánchez y Ganim sienten que cumplieron su compromiso, cuya génesis tuvo lugar en la casa de uno de los integrantes del grupo de amigos, mientras compartían un asado hace más de un año.
El equipo, además de los entrenadores mencionados anteriormente, lo completaron el camarógrafo de Canal 10 y la productora Arritmia, Bernardo Boucho, y su hermano Guillermo. Ambos registraron la travesía desde un bote semirrígido y con las imágenes, al igual que lo hicieron en su primera visita a Malvinas -ocurrida en 2013-, realizarán un documental.
Los marplatenses regresarán el domingo a la ciudad. Sobre el mediodía, sus familiares y allegados se congregarán en el Monumento a los ex combatientes -ubicado en diagonal Alberdi y San Luis- para recibirlos. El viaje solamente duró una semana, pero el abrazo con ellos será tan emotivo como si hubiesen pasado años de no verse.
“Yo me voy a hacer el símbolo del cruce -un hombre nadando entre las islas-, y en el medio la fecha en la que lo podamos hacer”, había revelado Diego antes de partir, mientras los demás asentían, como siguiéndolo en su iniciativa. Como cuando nadaron.
Ahora resta elegir la fecha y el tatuador para que la odisea les quede registrada en la piel. En la memoria ya se les instaló para siempre.

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Notas de felicitaciones para los nadadores del Cruce por la Identidad

01 Abr 16
Alberto Mena
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Siguen llegando las felicitaciones para los cuatro nadadores amateurs y el equipo que realizó la travesía de 6 Km. en el estrecho San Carlos de las Islas Malvinas. En principio, el cineasta marplatense Miguel Monforte, integrante de la Fundación y director del documental «Héroe Corriente» hizo pública esta nota:
«Cruce por la identidad. Misión cumplida.
Desde la producción de Héroe corriente felicitamos a los autores de esta verdadera «patriada».
Como equipo de trabajo que siente un verdadero compromiso con el tiempo y los acontecimientos que le toca vivir, aportamos desde nuestra tarea audiovisual. Y no hay premio mayor que sensibilizar a los espectadores sobre los temas que abordamos. Héroe corriente ha cumplido con creces esta idea, lo decimos con el orgullo que otorga conseguir objetivos propuestos a pesar de las adversidades. Que nuestro documental haya sido motivador para el Cruce por la identidad es infinitamente gratificante, y nos demuestra que el viaje iniciado hace unos años para apoyar la enorme tarea de la Fundación No me olvides fue el correcto. Hicimos camino al andar. Miramos atrás y vemos que no fue en vano.»

Por otra parte, el Presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, don José Martínez Suarez envió la siguiente nota:
«Queridos Amigos:
Hace unos minutos acabo de leer la noticia en La Capital de Mar del Plata, ejemplar que recibo a primera hora del día.
Los felicito a ustedes por el buen logro que ha tenido vuestra iniciativa.
Si hasta las tortugas llegan donde quieren ir aunque marchen despacio, ¿cómo no van a llegar los que cuando encuentran un obstáculo no se amilanan, lo superan y continúan su ruta?
Mis felicitaciones emocionadas a los que se mojaron el cuerpo y el cerebro, exprimiéndolo para hacer una hazaña que rescate la identidad de los 123 NN.
Con afecto y emoción,

Mar del Plata Film Fest

JOSÉ MARTÍNEZ SUÁREZ
Presidente

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Reconocimiento del Concejo Deliberante a los protagonistas del Cruce por la Identidad

01 Abr 16
Alberto Mena
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El Concejo Deliberante de General Pueyrredon reconoció hoy a los marplatenses Adrián Echavarría, Diego Picardo, Martín Sánchez y Guido Ganim, nadadores amateurs. Ellos protagonizaron y concretaron la Travesía “Cruce por la Identidad”, entre los días 12 y 19 de Marzo de 2016, uniendo las Islas Malvinas a nado en el estrecho de San Carlos. El objetivo: darle nombre a los 123 soldados caídos en defensa de la soberanía durante el conflicto del Atlántico Sur que figuran como NN en el cementerio de Darwin.

Mediante Decreto Nº 93, el HCD declaró “de Interés” esta travesía.

Estuvieron presentes el Presidente del Cuerpo Deliberativo, Guillermo Sáenz Saralegui; los concejales Patricia Serventich y Federico Santalla (AA); y Lucas Fiorini (FR, autor de la iniciativa de reconocimiento); el ex soldado combatiente Julio Aro, impulsor del proyecto ADN de la Fundación “No me Olvides” y alumnos de 5º año del Colegio La Sagrada Familia, que están realizando trabajos prácticos pedagógicos sobre el cruce.

“Todos les debemos gratitud. Al visitar las tumbas de nuestros soldados muertos en Malvinas, en espera de ser identificados, ustedes están preparando el cierre de un luto”, manifestó el obispo Antonio Marino, titular de la Diócesis de Mar del Plata.

Luego de la proyección del video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes, Sáenz Saralegui dio la bienvenida a los presentes: “Es un inmenso gusto estar acá, en el recinto de sesiones, que es la casa de todos los marplatenses y batanenses, por un gesto maravilloso de estos chicos, que unieron a nado el estrecho de San Carlos. Demostraron que con las islas Malvinas no hay fronteras. Y mostraron su profesionalismo, compromiso y don de buena gente”.

Por su parte, Fiorini consignó: “Destaco y agradezco la gesta que estos chicos hicieron y la iniciativa de la Fundación “No Me Olvides”, para la identificación de los caídos en el conflicto del Atlántico Sur. Queremos que este homenaje sea tomado como se merece: el Concejo Deliberante es la representación política máxima de la ciudad. Esta iniciativa surgió como una semilla, siendo algo pequeño, y se transformó en algo gigante, como un árbol. Sé que sintieron el acompañamiento de todo Mar del Plata. Estos chicos no son nadadores profesionales. Son gente con familia y actividades particulares. Entrenaron con todo, y le quitaron horas a la familia, al trabajo y al sueño. Y se sobrepusieron al clima hostil de las Malvinas. Es que las buenas causas nunca son fáciles. Hay un espíritu compartido en el pueblo argentino. Las Malvinas van a terminar plenamente integradas al territorio nacional. Estos cuatro chicos hicieron algo gigante para que la causa Malvinas no se olvide y siga plenamente vigente en el corazón y pensamiento del pueblo”.

Después de recibir la distinción del HCD y de un reconocimiento por parte de los alumnos del Colegio La Sagrada Familia, los nadadores destacaron: “Queremos agradecer este reconocimiento porque es un honor que Mar del Plata reconozca el esfuerzo que hicimos durante un año. Estuvimos entrenando muchísimo para esto. Lo nuestro es sólo un granito de arena para mantener viva la causa Malvinas. El 2 de abril tiene que ser todos los días del año para mantener la esperanza de que las islas sean –en lo formal- argentinas. Los invito a todos a “malvinizar” los 365 días del año. Las Malvinas son argentinas”, expresó Diego Picardo.

“Es muy importante para nosotros. Todo se vio plasmado en las islas. Lo primero que hicimos allá fue visitar el cementerio de Darwin, algo muy fuerte para estar. Vimos las placas “Soldados argentino sólo conocido por Dios”. Fue muy fuerte estar ahí. Después entrenamos. Las condiciones de allá son bastante complicadas. El clima es bastante hostil. El día que decidimos cruzar Dios nos envió una ayuda, porque era una jornada primaveral. Teníamos mucha fuerza y ganas de nadar, más allá del agua fría. El sentimiento que, al menos, yo tuve es que te hacen sentir visitante, te miran de cierta manera. Todos tendríamos que apoyar la causa de Julio (Aro) porque el derecho a la identidad es de todas las personas. Y por eso es importante identificar a estos 123 héroes. Debemos informarnos todos”.

Por su parte, el presidente de la Fundación “No Me Olvides”, Julio Aro, expresó: “Para mí es un placer y un orgullo pertenecer a esta institución, cuyo motor son los padres (de los caídos). Es un placer compartir y sumar, también, a quienes son ajenos pero se sumaron por Malvinas. Estos chicos han regado el sentimiento de Malvinas en cada uno de nosotros. Es fundamental lo que estamos haciendo por “malvinizar”. Es muy fácil soñar: uno apoya la cabeza en la almohada y sueña. Lo difícil es luchar por el sueño. Esos soldados caídos no sólo perdieron la vida, sino también la identidad. Es una doble pérdida. Y no debemos ser cómplices de ese robo de identidad”.

Fuente: El Retrato de Hoy

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Nuevas proyecciones de «Héroe Corriente»

01 Abr 16
Alberto Mena
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La producción del documental «Héroe corriente» ha lanzado su campaña «Los temas humanitarios no deben postergarse», con intención de ofrecer proyecciones gratuitas con charla posterior para colegios secundarios y asociaciones civiles con motivo de dar a conocer y concientizar sobre la necesidad de devolverle la identidad a los soldados argentinos que permanecen enterrados como NN en Malvinas desde 1982, tema que se aborda en «Héroe corriente». Este eje temático permite además reflexionar sobre los sentimientos contradictorios que el tema Malvinas provoca aún hoy en día, el valor que palabras como patria, soberanía o nación tienen en diferentes contextos de nuestro país, el valor del antibelicismo o la capacidad de transformar el dolor en energía creativa.

Cabe destacar que este documental fue producido con vistas a ser utilizado con fines didácticos y ha sido proyectado en diferentes lugares del país con éxito. Además, para orientar a docentes y aprovechar del mejor modo posible esta película, se realizó una guía de trabajo para su uso en el aula. Esta labor sin precedentes en nuestra ciudad fue llevada adelante por el GIEDHIS, Grupo de Investigaciones en Didáctica de la Historia, de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Desde hace varios meses, docentes y actores sociales interesados en trabajar con los medios audiovisuales en sus propuestas didácticas, han recibido copia del documental junto con la guía de trabajo de manera gratuita para poder implementarlo en su labor. Para mayor información sobre programación de proyecciones en el Museo de Arte Contemporáneo, MAR, o conseguir copia de «Héroe corriente» junto a la guía de trabajo para su uso en el aula se debe escribir a heroecorriente@gmail.com

Próximas proyecciones:

El documental marplatense «Héroe corriente» será exhibido gratuitamente en tres oportunidades la semana próxima.
El martes 5 de Abril a las 14:00 en una de las salas del Cinema (Shopping Los Gallegos), dentro del Ciclo de Extensión Cultural que allí se lleva adelante.
También el martes 5 pero a las 18:30 se proyectará en el Museo MAR, y el jueves 7 de Abril, a las 9:00 nuevamente en el auditorio del Museo MAR.
La entrada es libre y gratuita

Monitor del Museo de Arte Contempor+íneo. Enero 2015.

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Proyecci+¦n de H+®reo corriente en Museo MAR 13 de Julio 2015. (2)

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La historia del policía de Comodoro que acompañó a los protagonistas del Cruce por la Identidad

01 Abr 16
Alberto Mena
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Armando Viberos es integrante del Grupo Especial de Operaciones Policiales de la Policía del Chubut y nadó seis kilómetros en el estrecho San Carlos de las Islas Malvinas. Fue en apoyo al «Proyecto ADN» de la Fundación «No Me olvides» que busca identificar a 123 soldados caídos en la guerra que están sepultados allí y que son «solo conocidos por Dios» como reza en sus cruces.
Viberos tiene 29 años y es oficial de la Policía del Chubut. Nació en San Antonio de los Cobres, Salta, y está radicado hace cuatro años en Comodoro Rivadavia. Luego de hacer el curso de Penitenciario Federal en el norte argentino, llegó a Chubut para sumarse a la Escuela de Policía. Hoy es oficial subinspector del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) y se convirtió en el primer policía de la Unidad Regional de Comodoro que nadó en las Islas Malvinas. Lo hizo por la identidad de los 123 soldados argentinos que aún no han sido identificados.
Armando, nombre que su padre Román eligió en homenaje a Diego Maradona después de su consagración en el Mundial de México en 1986, no tiene familiares directos que hayan participado en la guerra, solo un primo de su madre que estuvo en el crucero Belgrano. Pero creció con las historias de su padre, ex colimba del Ejército, y la experiencia compartida por un vecino ex combatiente de apellido Cachamba, que era integrante de la Armada.
El 16 de marzo Viberos unió a nado el estrecho San Carlos en las Islas Malvinas por la cruzada que busca identificar a los 123 soldados argentinos que están sepultados en las islas del Atlántico Sur, y que en su cruz solo llevan el lema: «Soldado argentino solo conocido por Dios».
Un día que Armando leía El Patagónico, como lo hace habitualmente, se enteró de la cruzada solidaria de los cuatro nadadores de Mar del Plata. En la nota figuraba el número de cuenta y el teléfono de los que estaban a cargo de realizar el cruce por la identidad. No dudó y llamó.

IDENTICA INQUIETUD
Adrián Echavarría, Diego Picardo, Martín Sánchez y Guido Ganim tampoco tenían vínculos con la guerra, pero habían decidido ayudar a la cruzada por la identidad de la manera que más conocían: nadando los seis kilómetros del estrecho. Viberos les dijo que él también quería ayudar. Le consultó a Diego si se podía sumar. Le pidió que los disculpara por el atrevimiento, pero que también quería nadar por la identidad de los soldados que habían entregado su vida por la soberanía de las Islas y cuyos restos no están identificados en el camposanto donde descansan.
De esa manera, Diego consultó a sus compañeros y aceptaron en la hazaña a Armando. Viberos se sumó en Río Gallegos al contingente de los cuatro nadadores que fueron acompañados por el cuatro veces campeón mundial de aguas abiertas, Claudio Plit, y el entrenador Andrés Rosso.
El «Proyecto ADN» lo lleva adelante el ex combatiente Julio Aro. Viberos, como los nadadores de Mar del Plata, solo busca la concientización humanitaria y de las autoridades, tanto argentinas como del Reino Unido. Armando en su hazaña se encontró con ex combatientes que volvían a las Islas después de 34 años. Eso lo movilizó desde el principio.
El 16 de marzo, después de aclimatarse en las frías aguas del archipielago, Viberos y los cuatro marplatenses cruzaron el estrecho. Mientras nadaban, un avión de la fuerza aérea inglesa los seguía de cerca. «Escuchaba los motores y las turbinas del avión», recuerda Viberos.
Los nadadores de Mar del Plata que se habían preparado por más de un año, llegaron en una hora y cuarenta y cinco minutos a la meta. Viberos lo hizo en dos horas y cincuenta minutos. Su llegada fue emotiva. Sus compañeros destacaron su coraje. Es que el oficial empezó a nadar en aguas abiertas recién a fines del año pasado con la ayuda del Club Neptuno y bajo las directivas del profesor Armando Cortéz, del GEOP.
Los nadadores marplatenses lo bautizaron «el Comando». Lo abrazaron fuerte cuando llegó y él se emocionó. En su cuello llevó durante el nado una prenda íntima de su padre Román, que falleció el año pasado y sus compañeros de hazaña le regalaron un rosario bendecido por el obispo de Mar del Plata, de los mismos que fueron dejados en las cruces de los soldados no identificados.
Viberos y los nadadores, después de la proeza, enterraron objetos importantes para ellos detrás del cementerio de Darwin. El policía enterró en el lugar tres escudos, uno de la Policía del Chubut, el de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia y el que le obsequiaron cuando culminó el curso del GEOP, junto a medallas de la Virgen Milagrosa y de Guadalupe.

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LOS RESTOS DE LA GUERRA
«Fue muy emotivo, mi intención era llegar, y costó bastante. Desde que ingresé al mar, el solo hecho de que en el estrecho se vean debajo del agua los restos de la guerra, cañones y demás, eso te moviliza», confesó Viberos a El Patagónico.
«Fui por ellos, quiero que se los identifique. Hay un documental que una madre llega a las islas y al no saber dónde está su hijo, se aferra a cualquier cruz», recordó Armando antes de quebrarse entre lágrimas.
Antes de entrar al agua se había nutrido de la historia de los que cayeron en Malvinas. Recorrió trincheras y tomó contacto con los objetos de los soldados que quedaron en el campo de batalla. Desde las zapatillas de goma y lona, hasta las ropas que aún perduran en los pozos.
«Te moviliza ver los restos que quedaron de la guerra» confiesa. «Ponerse en el lugar de los familiares, que tienen un vacío y no saben dónde se encuentra el resto de su hijo, su hermano, o ver a esa madre que llega y no encuentra la cruz de su hijo, y se aferra a cualquier cruz», reflexiona.

Fuente: www.elpatagonico.com.ar

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Nota del Cruce por la Identidad en Radio Brisas

21 Mar 16
Alberto Mena
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El domingo 20 de marzo, mientras regresaban hacia la ciudad de Mar del Plata, los integrantes de la travesía «Cruce por la Identidad» fueron entrevistados a través de Radio Brisas por el periodista Horacio Embón en su programa «Embón Registrado».

El nadador Martin Sánchez contó en Radio Brisas cómo fue la experiencia del Cruce por la Identidad que realizaron en Malvinas para la colaborar con el proyecto para identificar a los soldados caídos en la guerra que están en el cementerio de Darwin.

Los marplatenses Adrián Echevarría, Guido Ganim, Diego Picardo y Martín Sánchez lograron cruzar el miércoles 16 de marzo de 2016 el Estrecho de San Carlos, en las Islas Malvinas. “Somos un grupo de nadadores amateur que hace un año, después de ver el documental de la Fundación No Me Olvides dirigida por Julio Aro, quisimos aportar nuestro granito de arena”, recordó Sánchez.

La causa principal es que sean identificados los soldados argentinos que están enterrados en el cementerio de Darwin. “Figuran como soldados desconocidos entonces como nosotros solo sabemos nadar decidimos hacer el Cruce por la Identidad”, señaló.

Lo propuesto fue logrado el miércoles 16 de marzo cuando lograron nada 6 kilómetros en el Estrecho San Carlos con un agua a 6 grados de temperatura. “Nadamos 1 hora 45 minutos. Se nos pasaron muchísimas cosas por la cabeza, y en el momento de nadar se nos cruzaron las palabras de Julio Aro”, destacó y contó que “nos pudieron un avión Hércules para que nos haga un vuelo rasante”.

Una vez que lograron hacer el Cruce por la Identidad sostuvo que “enterramos nuestras mallas, que tenía los colores de la bandera argentina, como un símbolo de ofrenda a los soldados que están en Darwin”.

Además, rememoró lo que fue la visita al cementerio antes de hacer el nado. “El domingo cuando llegamos fuimos al cementerio y le dejamos un rosario a cada soldado bendecido por Monseñor Antonio Marino en homenaje a cada uno de ellos”, precisó y subrayó que “te quiebra llegar al cementerio con el frió y el viento”.

Para escuchar la nota abrir el link:
Link Radio Brisas

Cruce-por-la-identidad-2

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