Crónicas del nuevo milenio
Julio Aro, ex combatiente de Malvinas, volvió a las Islas. En Londres conoció Geoffrey Cardozo, ex Capitán británico, cuya ayuda fue clave para identificar a los argentinos enterrados bajo el lema «Soldado sólo conocido por Dios». Hoy Aro y Cardozo se consideran amigos y son candidatos a Nobel de la Paz.

El ex combatiente de Malvinas , Julio Aro, viajó para rendir homenaje a los soldados caídos, y ahora identificados gracias a la ayuda del ex capitán británico Geoiffrey Cardozo.
Después de Malvinas, Aro creó la Fundación “No Me Olvides”, en 2008. Más tarde, junto al británico y ex capitan de Malvinas, Geoffrey Cardozo, –y a través de la Cruz Roja Internacional– , lograron el reconocimiento de los soldados sólo conocidos por Dios, que se encontraban en nuestras islas.
El 26 de marzo se concretó el viaje con 90 familiares de los 121 soldados muertos en combate en 1982, para colocar sus nombres en las tumbas.

Cementerio argentino de Darwin Islas Malvinas Los familiares de caídos ahora identificados en el cementerio para homenajear sus seres queridos Familiares de 90 caídos en Malvinas islas malvinas cementerio de Darwin familiares de los caidos argentinos nuevas tumbas de los caidos soldados muertos guerra indentificacion identifican con nombre de los soldados
Aro volvió siete veces a Malvinas. Y cada viaje fue diferente. Pero siempre intentó armar una palabra en su alma: paz. Aún así, el viaje más fuerte fue el 26 de marzo. Ese día dejaron de estar las cruces ignotas para llevar el nombre de los 90 soldados. “Ese ha sido el acto de soberanía más grande después de 1982”, dice y asegura que tiene que seguir luchando por los que aún faltan.
Entonces, comenzó a pensar cómo ayudar con la identificación de todos los soldados caídos y cuidar a sus familias. Viajó a Londres. Buscó a las familias, a médicos forenses, contactó a la Cruz Roja Internacional e intentó llegar al Estado. Buscaba devolver la identidad a sus compañeros y aliviar el dolor de sus familiares.

Cementerio argentino de Darwin Islas Malvinas Los familiares de caídos ahora identificados en el cementerio para homenajear sus seres queridos Raquel García, de pie, en un momento de profunda emoción, frente a las tumbas de los soldados reconocidos. islas malvinas Raquel García cementerio de Darwin familiares de los caidos argentinos nuevas tumbas de los caidos soldados muertos guerra indentificacion identifican con nombre de los soldados
En el viaje conoció al británico Geoffrey Cardozo. Su colaboración fue clave. Cardozo era uno de los traductores y el último día en Inglaterra, se enteró de que Geoffrey también había sido el militar,ex Capitán del ejército inglés, que en 1982, había enterrado con dignidad a nuestros soldados. El mundo se le dio vuelta.
Gracias al aporte de Geoffrey pudieron hacer la identificación. Después de 36 años, los cuerpos estaban en perfecto estado.
Julio hoy considera a este hombre como su amigo. Una persona verdaderamente comprometida, tanto con los padres como con los soldados que murieron. Una gran lección para la humanidad. En agosto va a recibir un premio del Senado argentino por sus acciones en la causa Malvinas.
Paradójico. Para que la Argentina pudiese visibilizar el tema Malvinas y a los ex combatientes, fueron los ingleses quienes prestaron colaboración: Cardozo, Tony Davis, y el famoso músico y ex líder de Pink Floyd, Roger Waters. Creían que a Aro “le pagaban los ingleses” o quizás, la desidia del Estado, se justificaban con esas excusas…
La realidad es que en 2008 intentaron llegar a ver a la presidente Cristina Kirchner. No pudieron. Entonces la periodista Gabriela Cocciffi, junto a una amiga, lograron contactar al músico Roger Waters, para pedirle que intercediera y pudieran ser escuchados por la presidenta Kirchner.
Julio reflexiona sobre cuáles son los gestos que la gente podría tener con los ex combatientes. Siente que es muy importante generar conciencia: el significado del 2 de abril. Que todos usen escarapelas. Que la gente sepa qué pasó. Hay tantas escuelas que no tienen nombre. Podrían llevar llevar el nombre del soldado caído de su pueblo, de su barrio. La gente se muere si las olvidamos. Es importante saber que esos soldados dieron la vida por la Patria. Para los padres de esos soldados, que una escuela lleve el nombre de sus hijos, significa que no están muertos.
En cuanto al sentido profundo de “malvinizar”, dice que se podría concretar de distintos modos. Por ejemplo, hablar más seguido de Malvinas. Es nuestra historia reciente. Poner la semilla Malvinas en el corazón de los chicos. Llevarlos a las islas. Que sepan que en nuestro país hubo una guerra y que muchos de los que participaron todavía caminan entre nosotros.
Siguiendo ese objetivo, viajó un grupo de chicos de Mar del Plata, otro de Balcarce y se está preparando, otro de más de Merlo. Antes de llegar a las islas, los preparan, para concientizarlos. Que los chicos puedan hablar con ex combatientes y con las familias. Así podrán ver una parte de la historia, tocarla con sus propias manos. Recorrer el cementerio y los lugares de batalla. Hasta ahora, todas esas experiencias han sido maravillosas. Estimula a seguir. Se busca que puedan comprender que no hay guerras buenas ni santas ni justas. Que son hechos lamentables y enlutan a los pueblos. Para ellos, sus hijos y nietos, esto también será muy importante en su futuro.
Julio está haciendo una campaña en las redes sociales para la búsqueda de familias y continuar con la identificación de los soldados que, aún faltan. Las redes significan un gran potencial “Si nuestros amigos en las redes comparten con sus amigos y se animan a pedirle a sus contactos que hagan un simple videíto, no más de 30 segundos, se podría llegar a lugares impensados. Tus amigos te verán hablando y dirán: ¿Qué le pasa? Todavía se deben identificar a 28 compatriotas.
Tanto Julio Aro, como Geoffrey Cardozo, han sido postulados para el premio Nobel de la Paz, por la Universidad de Mar del Plata.
Julio dice que el premio mayor ya lo tienen. Que es único e irrepetible. Pasa por otro plano: es el amor y el agradecimiento de las familias de los compañeros identificados. Que dos países enfrentados puedan unirse para hablar de seres humanos, en lugar de soberanía o de tierra, es algo muy bueno. Esta postulación va a visibilizar, aún más, el trabajo que se hace. Ojalá se convierta en una buena señal, en un mundo que lo necesita y anda muy convulsionado.
FUENTE: www.clarin.com



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